1919/2008
HOMENAJE A ROSA LUXEMBURGO Y CARLOS LIEBKNECHT
El 15 de enero se recordó un nuevo aniversario del asesinato de Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht. En un modesto homenaje,los compañeros del Club de Cultura Socialista de Neuquén sintetizaron tres artículos de David Arrabalí publicados originalmente en “Mundo Obrero”.
La noche del 15 de enero de 1919 en Berlín, fue detenida Rosa Luxemburgo: una mujer indefensa con cabellos grises, demacrada y exhausta. Una mujer mayor, que aparentaba mucho más de los 48 años que tenía.
Uno de los soldados que la rodeaban, le obligó a seguir a empujones, y la multitud burlona y llena de odio que se agolpaba en el vestíbulo del Hotel Eden le saludó con insultos. Ella era "la rosa roja", "la judía". Ellos odiaban todo lo que esta mujer había representado en Alemania durante dos décadas: la firme creencia en la idea del socialismo, el feminismo, el antimilitarismo y la oposición a la guerra, que ellos habían perdido en noviembre de 1918. En los días previos los soldados habían aplastado el levantamiento de trabajadores en Berlín. Ahora ellos eran los amos. Y Rosa les había desafiado en su último artículo: “¡El orden reina en Berlín! ¡Ah! ¡Estúpidos e insensatos verdugos! No os dais cuenta de que vuestro orden está levantado sobre arena. La revolución se erguirá mañana con su victoria y el terror asomará en vuestros rostros…”
La empujaron y golpearon. Uno de los soldados se fue hacia ella levantando su arma y le golpeó en la cabeza con la culata. Ella cayó al suelo. El soldado le propinó un segundo golpe en la sien. El mismo que poco antes había derribado a Karl Liebknecht con la culata de su fusil. También a él le habían arrastrado por el vestíbulo del Hotel Eden.
Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:
La Rosa roja ahora también ha desaparecido.
Dónde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho
los ricos del mundo la han extinguido.
Se encontró el cadáver y, luego de identificarla, se le enterró el 13 de junio de 1919.
El 15 de enero pasado más de cien mil personas recorrieron las calles de Berlín en honor de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. Mucha gente manifestó su respeto depositando claveles rojos en el monumento dedicado a la «Rosa Roja» y a los socialistas y comunistas que trabajaron por un mundo mejor.
"Qué extraordinario es el tiempo que vivimos", escribía Rosa Luxemburgo en 1906"Extraordinario tiempo que propone problemas enormes y espolea el pensamiento, que suscita la crítica, la ironía y la profundidad, que estimula las pasiones y, ante todo, un tiempo fructífero, preñado".
Rosa Luxemburgo vivió y murió en un tiempo de transición, como el nuestro, en el que un mundo viejo se hundía y otro surgía de los escombros de la guerra. Sus compañeros intentaron construir el socialismo, sus asesinos y enemigos ayudaron a Adolf Hitler a subir al poder.
Hoy, cuando el capitalismo demuestra una vez más que la guerra no es un accidente, sino una parte irrenunciable de su estrategia, Rosa Luxemburgo se convierte en referente indispensable en los grandes debates de la izquierda. No es sino su voz la que se escucha bajo el lema, aparentemente novedoso: "Otro mundo es posible". Ella lo formuló con un poco más de urgencia: "Socialismo o barbarie".
Su pensamiento, su compromiso y su desbordante humanidad nos sirven de referencia en nuestra lucha para que este nuevo siglo no sea también el de la barbarie.
lunes, 28 de enero de 2008
SOBRE LA CRISIS FINANCIERA MUNDIAL
El fundamentalismo de mercado ha provocado la peor crisis
de los mercados de los últimos 60 años
Por George Soros*, publicado por Financial Times, traducciòn de Sin Permiso.
27/01/08
La actual crisis financiera ha estallado como consecuencia de una burbuja en el mercado inmobiliario estadounidense. En ciertos respectos, se parece a otras crisis que han venido produciéndose desde el fin de la II Guerra Mundial a intervalos de entre 4 y 10 años.
Sin embargo, hay una profunda diferencia: la actual crisis significa el fin de una era de expansión del crédito fundada en el dólar como moneda de reserva internacional. Las crisis periódicas eran parte de un proceso más vasto de expansión-recesión. La crisis actual es el punto culminante de un superboom que ha durado más de 60 años.
Los procesos de expansión-recesión giran normalmente en torno al crédito, e implican incluso una desviación o una idea errada. Se trata normalmente de un error en el reconocimiento de una conexión reflexiva, circular, entre la propensión a conceder préstamos y el valor del colateral. Las facilidades de crédito generan una demanda que empuja al alza el valor de la propiedad, lo que, a su vez, incrementa el monto del crédito disponible. Una burbuja comienza a hincharse cuando la gente compra viviendas con la expectativa de poder refinanciar su hipoteca con beneficios. El reciente boom inmobiliario en EEUU es un caso más complicado.
Cada vez que la expansión del crédito acababa teniendo dificultades, las autoridades financieras intervenían inyectando liquidez y encontrando otras vías de estímulo de la economía. Eso ha generado un sistema de incentivos asimétricos, conocido también como "azar moral", que ha estimulado una extensión cada vez más grande del crédito. El sistema ha logrado así que la gente creyera en lo que el ex-presidente Reagan llamaba la "magia del mercado" y yo llamo el "fundamentalismo del mercado". Los fundamentalistas creen que el mercado tiende hacia el equilibrio, y que el interés común está mejor servido, si se permite a los participantes perseguir el propio interés. Es una idea claramente errada, porque ha sido precisamente la intervención de las autoridades la que ha preservado de la debacle a los mercados financieros, y no los mercados por sí propios. Sin embargo, el fundamentalismo del mercado surgió como ideología dominante en los años 80, cuando los mercados comenzaban ser globales y los EEUU iniciaban una fase de crecimiento de su déficit por cuenta corriente.
La globalización ha permitido a los EEUU absorber el ahorro del resto del mundo y consumir más de lo que producían. El déficit por cuenta corriente estadounidense ha llegado al 6,2% del PIB en 2006. Los mercados financieros han animado a los consumidores a endeudarse mediante la introducción de instrumentos financieros más sofisticados y de condiciones más generosas. Las autoridades han permitido y aun acompañado todo el proceso, interviniendo cada vez que el sistema se hallaba en riesgo. Desde 1980, las medidas de regulación han venido siendo "relajadas", hasta desaparecer en la práctica.
El superboom se ha ido de las manos cuando los nuevos productos financieros han llegado a ser tan complicados, que las autoridades no podían ya calcular los riesgos y empezaron a confiar la gestión misma del riesgo a los propios bancos. Del mismo modo, las agencias de rating se fiaban de las informaciones suministradas por quien generaba los productos financieros sintéticos. Lo que ha habido es una indecente abdicación de responsabilidades.
Todo lo que podía hacerse mal, se ha hecho. Lo que comenzó con la difusión de las hipotecas de alto riesgo subprime respaldadas en obligaciones de deuda colateral, ha terminado por dañar a las aseguradoras municipales y a las hipotecarias, amenazando con desbaratar el multimilmillonario mercado de la reventa de créditos derivados de impagos (default credit swap). El empecinamiento de los bancos de inversión en la compra apalancada o adquisición a débito (leveraged buyout) ha trocado en aumento de los pasivos. Los hedge funds "neutrales" no han resultado, de hecho, neutrales, y ha sido preciso socorrerlos. El mercado de títulos comerciales respaldados en activos se ha bloqueado, y los vehículos especiales de inversión, generados por los bancos a fin de sacar los créditos hipotecarios de sus balances, no pueden ya obtener financiación externa. La tormenta final ha llegado cuando el préstamo interbancario, que es el corazón del sistema financiero, se ha ido al garete porque los bancos se han visto obligados a ahorrar recursos y han perdido la confianza mutua. Los Bancos Centrales han inyectado un volumen sin precedentes de liquidez, extendiendo el crédito a un círculo de instituciones más amplio que nunca. Lo que ha hecho que la crisis se convirtiera en la más grave conocida desde el final de la II Guerra Mundial.
A la expansión del crédito tiene ahora que seguir un período de contracción, porque algunos de los nuevos instrumentos y prácticas financieros han naufragado y resultan insostenibles. La capacidad de las autoridades financieras para estimular la economía se ve menguada por la resistencia del resto del mundo a acumular reservas adicionales en dólares. Hasta hace muy poco, los inversores esperaban que la reserva federal hiciera todo cuanto estuviera en su mano para evitar una recesión, porque eso era lo que había ocurrido en otras ocasiones. Ahora tienen que tomar nota de que la Fed ha dejado de estar en condiciones de hacerlo.
Con el petróleo, los alimentos y otras materias primas al alza, y el renminbi [la moneda china] en rápida revalorización, la Fed tiene que preocuparse de la inflación. Si los fondos federales llegan a debilitarse hasta un cierto punto, el dólar podría verse sometido a renovadas presiones y los títulos a largo plazo caerían en sus rendimientos. Pero es imposible determinar cuál sea ese punto. Cuando se alcance, la capacidad de la Fed para estimular la economía habrá llegado a su fin.
Aun cuando una recesión en el mundo desarrollado es ahora más o menos inevitable, China, India y algunos países productores de petróleo se hallan en una robusta tendencia opuesta. De manera que la crisis financiera actual, más que causar una recesión global, lo que podría es acabar alterando las actuales relaciones de fuerza de la economía mundial, con un relativo declive de los EEUU y el ascenso de China y de otros países del mundo desarrollado.
El peligro radica en que las consiguientes tensiones políticas, o aun el proteccionismo estadounidense, puedan destrozar la economía global y arrojar al mundo entero a la recesión, si no a cosa peor.
*George Soros es un conocido financista y hombre de negocios de alcance planetario, y uno de los animadores iniciales del Foro Económico Mundial que se celebra cada año por estas fechas en el balneario suizo de Davos.
de los mercados de los últimos 60 años
Por George Soros*, publicado por Financial Times, traducciòn de Sin Permiso.
27/01/08
La actual crisis financiera ha estallado como consecuencia de una burbuja en el mercado inmobiliario estadounidense. En ciertos respectos, se parece a otras crisis que han venido produciéndose desde el fin de la II Guerra Mundial a intervalos de entre 4 y 10 años.
Sin embargo, hay una profunda diferencia: la actual crisis significa el fin de una era de expansión del crédito fundada en el dólar como moneda de reserva internacional. Las crisis periódicas eran parte de un proceso más vasto de expansión-recesión. La crisis actual es el punto culminante de un superboom que ha durado más de 60 años.
Los procesos de expansión-recesión giran normalmente en torno al crédito, e implican incluso una desviación o una idea errada. Se trata normalmente de un error en el reconocimiento de una conexión reflexiva, circular, entre la propensión a conceder préstamos y el valor del colateral. Las facilidades de crédito generan una demanda que empuja al alza el valor de la propiedad, lo que, a su vez, incrementa el monto del crédito disponible. Una burbuja comienza a hincharse cuando la gente compra viviendas con la expectativa de poder refinanciar su hipoteca con beneficios. El reciente boom inmobiliario en EEUU es un caso más complicado.
Cada vez que la expansión del crédito acababa teniendo dificultades, las autoridades financieras intervenían inyectando liquidez y encontrando otras vías de estímulo de la economía. Eso ha generado un sistema de incentivos asimétricos, conocido también como "azar moral", que ha estimulado una extensión cada vez más grande del crédito. El sistema ha logrado así que la gente creyera en lo que el ex-presidente Reagan llamaba la "magia del mercado" y yo llamo el "fundamentalismo del mercado". Los fundamentalistas creen que el mercado tiende hacia el equilibrio, y que el interés común está mejor servido, si se permite a los participantes perseguir el propio interés. Es una idea claramente errada, porque ha sido precisamente la intervención de las autoridades la que ha preservado de la debacle a los mercados financieros, y no los mercados por sí propios. Sin embargo, el fundamentalismo del mercado surgió como ideología dominante en los años 80, cuando los mercados comenzaban ser globales y los EEUU iniciaban una fase de crecimiento de su déficit por cuenta corriente.
La globalización ha permitido a los EEUU absorber el ahorro del resto del mundo y consumir más de lo que producían. El déficit por cuenta corriente estadounidense ha llegado al 6,2% del PIB en 2006. Los mercados financieros han animado a los consumidores a endeudarse mediante la introducción de instrumentos financieros más sofisticados y de condiciones más generosas. Las autoridades han permitido y aun acompañado todo el proceso, interviniendo cada vez que el sistema se hallaba en riesgo. Desde 1980, las medidas de regulación han venido siendo "relajadas", hasta desaparecer en la práctica.
El superboom se ha ido de las manos cuando los nuevos productos financieros han llegado a ser tan complicados, que las autoridades no podían ya calcular los riesgos y empezaron a confiar la gestión misma del riesgo a los propios bancos. Del mismo modo, las agencias de rating se fiaban de las informaciones suministradas por quien generaba los productos financieros sintéticos. Lo que ha habido es una indecente abdicación de responsabilidades.
Todo lo que podía hacerse mal, se ha hecho. Lo que comenzó con la difusión de las hipotecas de alto riesgo subprime respaldadas en obligaciones de deuda colateral, ha terminado por dañar a las aseguradoras municipales y a las hipotecarias, amenazando con desbaratar el multimilmillonario mercado de la reventa de créditos derivados de impagos (default credit swap). El empecinamiento de los bancos de inversión en la compra apalancada o adquisición a débito (leveraged buyout) ha trocado en aumento de los pasivos. Los hedge funds "neutrales" no han resultado, de hecho, neutrales, y ha sido preciso socorrerlos. El mercado de títulos comerciales respaldados en activos se ha bloqueado, y los vehículos especiales de inversión, generados por los bancos a fin de sacar los créditos hipotecarios de sus balances, no pueden ya obtener financiación externa. La tormenta final ha llegado cuando el préstamo interbancario, que es el corazón del sistema financiero, se ha ido al garete porque los bancos se han visto obligados a ahorrar recursos y han perdido la confianza mutua. Los Bancos Centrales han inyectado un volumen sin precedentes de liquidez, extendiendo el crédito a un círculo de instituciones más amplio que nunca. Lo que ha hecho que la crisis se convirtiera en la más grave conocida desde el final de la II Guerra Mundial.
A la expansión del crédito tiene ahora que seguir un período de contracción, porque algunos de los nuevos instrumentos y prácticas financieros han naufragado y resultan insostenibles. La capacidad de las autoridades financieras para estimular la economía se ve menguada por la resistencia del resto del mundo a acumular reservas adicionales en dólares. Hasta hace muy poco, los inversores esperaban que la reserva federal hiciera todo cuanto estuviera en su mano para evitar una recesión, porque eso era lo que había ocurrido en otras ocasiones. Ahora tienen que tomar nota de que la Fed ha dejado de estar en condiciones de hacerlo.
Con el petróleo, los alimentos y otras materias primas al alza, y el renminbi [la moneda china] en rápida revalorización, la Fed tiene que preocuparse de la inflación. Si los fondos federales llegan a debilitarse hasta un cierto punto, el dólar podría verse sometido a renovadas presiones y los títulos a largo plazo caerían en sus rendimientos. Pero es imposible determinar cuál sea ese punto. Cuando se alcance, la capacidad de la Fed para estimular la economía habrá llegado a su fin.
Aun cuando una recesión en el mundo desarrollado es ahora más o menos inevitable, China, India y algunos países productores de petróleo se hallan en una robusta tendencia opuesta. De manera que la crisis financiera actual, más que causar una recesión global, lo que podría es acabar alterando las actuales relaciones de fuerza de la economía mundial, con un relativo declive de los EEUU y el ascenso de China y de otros países del mundo desarrollado.
El peligro radica en que las consiguientes tensiones políticas, o aun el proteccionismo estadounidense, puedan destrozar la economía global y arrojar al mundo entero a la recesión, si no a cosa peor.
*George Soros es un conocido financista y hombre de negocios de alcance planetario, y uno de los animadores iniciales del Foro Económico Mundial que se celebra cada año por estas fechas en el balneario suizo de Davos.
sábado, 26 de enero de 2008
EL SOCIALISTA OSCAR GONZÁLEZ SE SOLIDARIZÓ CON EL INTENDENTE GIUSTOZZI
El secretario general del Partido Socialista en el orden nacional, Oscar González, se solidarizó con el intendente Darío Giustozzi y denunció que el atentado contra el jefe comunal de Almirante Brown “es parte de un dispositivo criminal tendiente a perturbar la marcha del proceso de mejoramiento institucional que se vive en varios distritos del conurbano bonaerense” y llamó a “estar alertas y consolidar los cambios votados por la gente”.
“Luego de muchos años de soportar políticas clientelares y corruptas, la ciudadanía del Gran Buenos Aires comenzó a liberarse de esas prácticas eligiendo a intendentes respetables como Giustozzi , Diaz Perez (Lanus) y Gutiérrez (Quilmes), lo que significa un avance en materia de honestidad en la gestión, generado el resentimiento y la agresión brutal de sectores marginales que pierden influencia y ya no pueden incursionar en el erario municipal”, concluyó el dirigente socialista y ex diputado nacional.
“Luego de muchos años de soportar políticas clientelares y corruptas, la ciudadanía del Gran Buenos Aires comenzó a liberarse de esas prácticas eligiendo a intendentes respetables como Giustozzi , Diaz Perez (Lanus) y Gutiérrez (Quilmes), lo que significa un avance en materia de honestidad en la gestión, generado el resentimiento y la agresión brutal de sectores marginales que pierden influencia y ya no pueden incursionar en el erario municipal”, concluyó el dirigente socialista y ex diputado nacional.
lunes, 21 de enero de 2008
EL DERECHO A LA PROTESTA
El constitucionalista Roberto Gargarella rebate al fiscal Garavano
“El derecho a la protesta merece una ultra protección”
(Publicado por Lavaca.com)
El constitucionalista Roberto Gargarella -profesor universitario en Buenos Aires, Nueva York, Barcelona y Oslo- escribió en su blog un cuento lleno de ironía para rebatir al Fiscal General porteño, Germán Garavano, quien anunció su intención de restringir el derecho a la protesta y sancionar a quienes organicen cortes de calle para reclamar sus derechos. Gargarella, abogado y sociólogo que ha estudiado en Buenos Aires, Oxford y Chicago, sostiene que el derecho a la protesta merece una “ultra protección” porque es el que garantiza el resto de los derechos. En esta entrevista desarrolla su posición .
¿Qué opina de la instrucción del Fiscal General porteño, Germán Garavano, de limitar el derecho a la protesta en los espacios públicos?
. Las declaraciones de Garavano me impactaron mucho, sobre todo por sus argumentos de que estas restricciones contribuyen a la convivencia. Las iniciativas que tomó tienden a socavar la convivencia, no a ayudarla. Me asombra que una medida que es básicamente restrictiva de la protesta social sea presentada como una contribución al dialogo, porque en verdad es una contribución al silenciamiento. Estas medidas hacen más difícil la queja para sectores que les cuesta expresarse. Y digo esto sin asumir que todas las procesas son del mismo tipo y que todos son de la misma legitimación. Uno puede hacer todas estas disquisiciones y, sin embargo, seguir insistiendo en la ultra protección que merece la expresión crítica.
¿Por qué el derecho a la peticionar a las autoridades merece para usted una ultra protección?
.Porque el derecho a la protesta nos ayuda a garantizar a todos los demás derechos. Habría que reconocer esa especial importancia que tiene el derecho a la crítica, sobre todo en un contexto como el nuestro. Obviamente que esta situación no puede ser comparada con lo que ocurre con países del Primer Mundo, donde se parte de situaciones de derechos básicos asegurados para todos y uno puede ser exigente respecto de cómo se formula la crítica. Cuando el punto de partida es un lugar de fuerte e injustificada desigualdad para muchísimos sectores con enormes dificultades expresivas, lo que hay que hacer desde el punto de vista legal es dar una ultra protección a la expresión crítica y no hacerla más difícil. Justamente, una de las muletillas que usa el macrismo para defender la nueva política fue subrayar que “en las sociedades civilizadas nadie corta las calles para protestar” Yo viví en Noruega. Si allí a mí me dicen que avise antes de tomar la calle, puedo entenderlo. El Estado me dice: a usted le aseguro la salud, le aseguro la vivienda, le aseguro que si no tiene trabajo no le voy a soltar la mano, entiendo que ese Estado me reclame que cuando me quejo no moleste a nadie. Pero en una situación donde me maltratan, me descuidan, donde el estado es mi enemigo, como ocurre en la Argentina, me parece un despropósito.
¿Por qué cree que Garavano está tan interesado en defender el derecho a la libre circulación y no emite posición sobre otros derechos incumplidos consagrados en la Constitución, como el derecho a la vivienda, la salud o el trabajo?
. La respuesta sencilla, que no tomaría como primera, sería decir que Garavano es una persona que viene del FORES, una organización que escribió el contrainforme del Nunca Más. Sabemos quiénes son y de donde vienen. Pero tratemos de mostrar las cosas de otro modo y digamos que la suya es una visión instalada dentro de cierta elite dirigente y muy especialmente en el ámbito de la justicia argentina, que es muy elitista. No lo tomo como una conspiración de esta elite judicial sino como el sentido común de un sector, de una clase. El discurso de Garavano tiene cierto matiz innovador en los discursos de restricción a la protesta en los espacios públicos. No plantea ahora la prohibición, sino la regulación: avisos previos, permisos en determinados lugares y no otros.
¿Usted cree que es un avance?
. Creo que es el reconocimiento de la situación casi troglodita en la que estábamos. Ahora es mas difícil decir ciertas cosas. Antes había cierta impunidad. Ahora estamos lejos de estar en una buena situación, pero está claro que por vergüenza hay mayor cuidado de no decir cierto tipo de cosas. De todas formas, hay que enfatizar que estamos perdiendo una gran cantidad de energía intelectual en una disputa por lo obvio: la reivindicación del derecho a la protesta. El día que me digan: “Ganaron, el derecho a la protesta merece la máxima protección”, vamos a tener que decir que esa no era la batalla. La batalla es por asegurar los derechos básicos que el derecho a la protesta viene a proteger: el derecho a la alimentación, a la vivienda digna, a la salud. El derecho a la protesta es un derecho fundamental, pero es instrumental: sirve para el reaseguro de los otros derechos.
Otra innovación de la propuesta de Garavano es sancionar a los organizadores de las protestas, ¿cuál es su lectura?
. Me parece que es una buena oportunidad para ir por las cabezas generadoras del conflicto. En nuestro país, que se ha concentrado tanto la riqueza, ahora es más identificable quienes son los generadores de ciertos conflictos. Si quieren ir por las cabezas organizadores del conflicto es una buena oportunidad en un momento que la Argentina es más desigual que nunca. Pero lo que me parece, en realidad, es que están queriendo ir por las cabezas equivocadas.
¿Reconoce cierto tono demagógico o tribunero en las declaraciones de Garavano?
. Esta claro que el tema está en boca de muchísima gente. Al menos yo lo percibo en los cafés, en la calle. Mucha gente de la ciudadanía porteña habla de que la cuestión del desorden del tránsito. También es importante decir que el que defiende el derecho a la protesta no defiende el caos, ni piensa que las personas que llegan mas tarde al trabajo no son afectadas. Por su puesto que son afectadas y que la ciudad a veces es un caos, sin embargo se trata de aclarar los tantos: la contribución a la convivencia, al diálogo colectivo, pasa por el contrario, no por socavar las posibilidades de seguir criticando, sino por prestar atención a las críticas. El poder tiene problemas para tomar en serio el tipo de problemas sociales que hoy enfrentan grandes sectores de la población: la precarizacion del trabajo, el mal pago, dificultades para conseguir buen empleo, dificultades para ser tratados como personas. A mí lo que me hubiera gustado es ver la mayor sensibilidad posible para resolverle el problema al que se queja, pero lo que están diciendo es que hacen el mayor esfuerzo para el que se queja no moleste a los demás. Ponen las fichas en el lugar equivocado. Para que no haya reclamos, hay que solucionar los problemas
A partir de la crisis del 2001 aparecieron nuevos métodos de protesta, sobre todo en el espacio público, ¿cree que la dirigencia política y judicial no está preparada administrarlos y por eso terminan judicializando estas manifestaciones?
. Uno puede ser incapaz y trabajar en pos del fortalecimiento o el debilitamiento del derecho. Pero no se trata de mera incapacidad -que la hay-, es incapacidad ideologizada, con cierta orientación, sistemáticamente vinculada con un tipo de respuesta. Es un secreto a voces dentro del poder judicial que ciertos ámbitos responden a una manera de pensar elitista, de clase. Del poder político, por su propia lógica, uno no puede esperar que sea especialmente sensible del reclamo de la minoría. Si el poder político lo que quiere es el voto mayoritario, los incentivos están dirigidos a que le presten mas atención al reclamo mayoritario que del minoritario. Ahora de la justicia uno espera lo contrario, dado que no depende de las elecciones para ocupar sus cargos.
Para usted, ¿es aplicable el planteo de Garavano?
. Sí es aplicable, como son aplicables las medidas represivas. Pero las cosas van a seguir saltando, cualquiera sea la reglamentación. Si ponen una reglamentación para que nadie grite a la noche y a mí me pegan un martillazo en la mano a la noche, voy a gritar.
El cuento que usted escribió a raíz de la entrevista que Garavano concedió a La Nación fue reproducido por algunos blogs afines a la idea de prohibir la protesta. Las respuestas de los blogers fue sumamente agresiva. ¿Qué significa para usted la aparición de ese tipo de mensajes?
. El cuento (*) fue objeto de una súbita reacción dentro del micromundo de los blogs. Pero dentro de ese micromundo se abrió una veta que no había aparecido, vinculado con un grupo de gente muy militante en ciertas ideas de derecha –lo digo descriptivamente, no acusatoriamente- que mostraron un nivel de agresión inusitado. Creo que lo que demuestra es la subsistencia de un sector de pensamiento marcada por un enorme resentimiento por lo que ocurre, por los cambios que ha habido en materias de derechos humanos. Estoy acostumbrado a que en la vida de los blogs aparezca el exabrupto, la barbaridad, que es casi divertida. Pero acá me llamó la atención un nivel de agresión extraordinaria: hablan de “los que lavan la cabeza a la gente”, “las lacras garantistas que responden a Zaffaroni”. Nunca se me ocurriría pensar que el que tiene ideas opuestas a las mías sea una lacra.
(*) El "cuentito" del Dr Gargarella puede leerse en el sitio de Lavaca.com
“El derecho a la protesta merece una ultra protección”
(Publicado por Lavaca.com)
El constitucionalista Roberto Gargarella -profesor universitario en Buenos Aires, Nueva York, Barcelona y Oslo- escribió en su blog un cuento lleno de ironía para rebatir al Fiscal General porteño, Germán Garavano, quien anunció su intención de restringir el derecho a la protesta y sancionar a quienes organicen cortes de calle para reclamar sus derechos. Gargarella, abogado y sociólogo que ha estudiado en Buenos Aires, Oxford y Chicago, sostiene que el derecho a la protesta merece una “ultra protección” porque es el que garantiza el resto de los derechos. En esta entrevista desarrolla su posición .
¿Qué opina de la instrucción del Fiscal General porteño, Germán Garavano, de limitar el derecho a la protesta en los espacios públicos?
. Las declaraciones de Garavano me impactaron mucho, sobre todo por sus argumentos de que estas restricciones contribuyen a la convivencia. Las iniciativas que tomó tienden a socavar la convivencia, no a ayudarla. Me asombra que una medida que es básicamente restrictiva de la protesta social sea presentada como una contribución al dialogo, porque en verdad es una contribución al silenciamiento. Estas medidas hacen más difícil la queja para sectores que les cuesta expresarse. Y digo esto sin asumir que todas las procesas son del mismo tipo y que todos son de la misma legitimación. Uno puede hacer todas estas disquisiciones y, sin embargo, seguir insistiendo en la ultra protección que merece la expresión crítica.
¿Por qué el derecho a la peticionar a las autoridades merece para usted una ultra protección?
.Porque el derecho a la protesta nos ayuda a garantizar a todos los demás derechos. Habría que reconocer esa especial importancia que tiene el derecho a la crítica, sobre todo en un contexto como el nuestro. Obviamente que esta situación no puede ser comparada con lo que ocurre con países del Primer Mundo, donde se parte de situaciones de derechos básicos asegurados para todos y uno puede ser exigente respecto de cómo se formula la crítica. Cuando el punto de partida es un lugar de fuerte e injustificada desigualdad para muchísimos sectores con enormes dificultades expresivas, lo que hay que hacer desde el punto de vista legal es dar una ultra protección a la expresión crítica y no hacerla más difícil. Justamente, una de las muletillas que usa el macrismo para defender la nueva política fue subrayar que “en las sociedades civilizadas nadie corta las calles para protestar” Yo viví en Noruega. Si allí a mí me dicen que avise antes de tomar la calle, puedo entenderlo. El Estado me dice: a usted le aseguro la salud, le aseguro la vivienda, le aseguro que si no tiene trabajo no le voy a soltar la mano, entiendo que ese Estado me reclame que cuando me quejo no moleste a nadie. Pero en una situación donde me maltratan, me descuidan, donde el estado es mi enemigo, como ocurre en la Argentina, me parece un despropósito.
¿Por qué cree que Garavano está tan interesado en defender el derecho a la libre circulación y no emite posición sobre otros derechos incumplidos consagrados en la Constitución, como el derecho a la vivienda, la salud o el trabajo?
. La respuesta sencilla, que no tomaría como primera, sería decir que Garavano es una persona que viene del FORES, una organización que escribió el contrainforme del Nunca Más. Sabemos quiénes son y de donde vienen. Pero tratemos de mostrar las cosas de otro modo y digamos que la suya es una visión instalada dentro de cierta elite dirigente y muy especialmente en el ámbito de la justicia argentina, que es muy elitista. No lo tomo como una conspiración de esta elite judicial sino como el sentido común de un sector, de una clase. El discurso de Garavano tiene cierto matiz innovador en los discursos de restricción a la protesta en los espacios públicos. No plantea ahora la prohibición, sino la regulación: avisos previos, permisos en determinados lugares y no otros.
¿Usted cree que es un avance?
. Creo que es el reconocimiento de la situación casi troglodita en la que estábamos. Ahora es mas difícil decir ciertas cosas. Antes había cierta impunidad. Ahora estamos lejos de estar en una buena situación, pero está claro que por vergüenza hay mayor cuidado de no decir cierto tipo de cosas. De todas formas, hay que enfatizar que estamos perdiendo una gran cantidad de energía intelectual en una disputa por lo obvio: la reivindicación del derecho a la protesta. El día que me digan: “Ganaron, el derecho a la protesta merece la máxima protección”, vamos a tener que decir que esa no era la batalla. La batalla es por asegurar los derechos básicos que el derecho a la protesta viene a proteger: el derecho a la alimentación, a la vivienda digna, a la salud. El derecho a la protesta es un derecho fundamental, pero es instrumental: sirve para el reaseguro de los otros derechos.
Otra innovación de la propuesta de Garavano es sancionar a los organizadores de las protestas, ¿cuál es su lectura?
. Me parece que es una buena oportunidad para ir por las cabezas generadoras del conflicto. En nuestro país, que se ha concentrado tanto la riqueza, ahora es más identificable quienes son los generadores de ciertos conflictos. Si quieren ir por las cabezas organizadores del conflicto es una buena oportunidad en un momento que la Argentina es más desigual que nunca. Pero lo que me parece, en realidad, es que están queriendo ir por las cabezas equivocadas.
¿Reconoce cierto tono demagógico o tribunero en las declaraciones de Garavano?
. Esta claro que el tema está en boca de muchísima gente. Al menos yo lo percibo en los cafés, en la calle. Mucha gente de la ciudadanía porteña habla de que la cuestión del desorden del tránsito. También es importante decir que el que defiende el derecho a la protesta no defiende el caos, ni piensa que las personas que llegan mas tarde al trabajo no son afectadas. Por su puesto que son afectadas y que la ciudad a veces es un caos, sin embargo se trata de aclarar los tantos: la contribución a la convivencia, al diálogo colectivo, pasa por el contrario, no por socavar las posibilidades de seguir criticando, sino por prestar atención a las críticas. El poder tiene problemas para tomar en serio el tipo de problemas sociales que hoy enfrentan grandes sectores de la población: la precarizacion del trabajo, el mal pago, dificultades para conseguir buen empleo, dificultades para ser tratados como personas. A mí lo que me hubiera gustado es ver la mayor sensibilidad posible para resolverle el problema al que se queja, pero lo que están diciendo es que hacen el mayor esfuerzo para el que se queja no moleste a los demás. Ponen las fichas en el lugar equivocado. Para que no haya reclamos, hay que solucionar los problemas
A partir de la crisis del 2001 aparecieron nuevos métodos de protesta, sobre todo en el espacio público, ¿cree que la dirigencia política y judicial no está preparada administrarlos y por eso terminan judicializando estas manifestaciones?
. Uno puede ser incapaz y trabajar en pos del fortalecimiento o el debilitamiento del derecho. Pero no se trata de mera incapacidad -que la hay-, es incapacidad ideologizada, con cierta orientación, sistemáticamente vinculada con un tipo de respuesta. Es un secreto a voces dentro del poder judicial que ciertos ámbitos responden a una manera de pensar elitista, de clase. Del poder político, por su propia lógica, uno no puede esperar que sea especialmente sensible del reclamo de la minoría. Si el poder político lo que quiere es el voto mayoritario, los incentivos están dirigidos a que le presten mas atención al reclamo mayoritario que del minoritario. Ahora de la justicia uno espera lo contrario, dado que no depende de las elecciones para ocupar sus cargos.
Para usted, ¿es aplicable el planteo de Garavano?
. Sí es aplicable, como son aplicables las medidas represivas. Pero las cosas van a seguir saltando, cualquiera sea la reglamentación. Si ponen una reglamentación para que nadie grite a la noche y a mí me pegan un martillazo en la mano a la noche, voy a gritar.
El cuento que usted escribió a raíz de la entrevista que Garavano concedió a La Nación fue reproducido por algunos blogs afines a la idea de prohibir la protesta. Las respuestas de los blogers fue sumamente agresiva. ¿Qué significa para usted la aparición de ese tipo de mensajes?
. El cuento (*) fue objeto de una súbita reacción dentro del micromundo de los blogs. Pero dentro de ese micromundo se abrió una veta que no había aparecido, vinculado con un grupo de gente muy militante en ciertas ideas de derecha –lo digo descriptivamente, no acusatoriamente- que mostraron un nivel de agresión inusitado. Creo que lo que demuestra es la subsistencia de un sector de pensamiento marcada por un enorme resentimiento por lo que ocurre, por los cambios que ha habido en materias de derechos humanos. Estoy acostumbrado a que en la vida de los blogs aparezca el exabrupto, la barbaridad, que es casi divertida. Pero acá me llamó la atención un nivel de agresión extraordinaria: hablan de “los que lavan la cabeza a la gente”, “las lacras garantistas que responden a Zaffaroni”. Nunca se me ocurriría pensar que el que tiene ideas opuestas a las mías sea una lacra.
(*) El "cuentito" del Dr Gargarella puede leerse en el sitio de Lavaca.com
BINNER NO QUIERE REELEGIRSE
SANTA FE
BINNER REITERO QUE ES NECESARIO LOGRAR CONSENSO PARA REFORMAR CONSTITUCION SANTAFESINA
SANTA FE, ene 21 (DyN) - El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, reiteró hoy la necesidad de "lograr consenso" para reformar la Constitución provincial con el fin de modernizarla, pero negó que intente la reelección de mandato, inexistente en la provincia.Durante una recorrida por el Hospital de Niños Orlando Alassia, de esta capital, Binner afirmó que "lo que se busca es una forma nueva que condiga con lo que dice hoy la Constitución Nacional del año 1994".
En declaraciones a la prensa local, el gobernador aseguró que "si nosotros ubicamos un tema como es el de la unicameralidad, podemos tener argumentos a favor y en contra, pero este debate no debe quitar la necesaria participación de los vecinos para encontrar la gobernabilidad de la provincia".
Luego, señaló rechazó su posible reelección, al asegurar que "no corre por mis ideas acción alguna sobre transformar en un beneficio un cambio constitucional, porque yo asumí con una Constitución que no posibilita esto".
En otro orden, el gobernador se refirió a los salarios de los empleados públicos y expresó que "en febrero se abrirá el debate en Santa Fe"."Si bien el gobierno está siguiendo de cerca el tratamiento que se le dé a nivel nacional a la cuestión, no queremos que esto se convierta en una hiperinflación, se debe generar una situación equilibrada para que el aumento salarial no implique también un aumento en los precios", abundó.
Consultado sobre el cambio de huso horario dispuesto por el Gobierno nacional, Binner dijo que "es un error tener varios husos horarios en un país", en referencia a la decisión de la provincia de San Luis de regresar a huso anterior.
BINNER REITERO QUE ES NECESARIO LOGRAR CONSENSO PARA REFORMAR CONSTITUCION SANTAFESINA
SANTA FE, ene 21 (DyN) - El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, reiteró hoy la necesidad de "lograr consenso" para reformar la Constitución provincial con el fin de modernizarla, pero negó que intente la reelección de mandato, inexistente en la provincia.Durante una recorrida por el Hospital de Niños Orlando Alassia, de esta capital, Binner afirmó que "lo que se busca es una forma nueva que condiga con lo que dice hoy la Constitución Nacional del año 1994".
En declaraciones a la prensa local, el gobernador aseguró que "si nosotros ubicamos un tema como es el de la unicameralidad, podemos tener argumentos a favor y en contra, pero este debate no debe quitar la necesaria participación de los vecinos para encontrar la gobernabilidad de la provincia".
Luego, señaló rechazó su posible reelección, al asegurar que "no corre por mis ideas acción alguna sobre transformar en un beneficio un cambio constitucional, porque yo asumí con una Constitución que no posibilita esto".
En otro orden, el gobernador se refirió a los salarios de los empleados públicos y expresó que "en febrero se abrirá el debate en Santa Fe"."Si bien el gobierno está siguiendo de cerca el tratamiento que se le dé a nivel nacional a la cuestión, no queremos que esto se convierta en una hiperinflación, se debe generar una situación equilibrada para que el aumento salarial no implique también un aumento en los precios", abundó.
Consultado sobre el cambio de huso horario dispuesto por el Gobierno nacional, Binner dijo que "es un error tener varios husos horarios en un país", en referencia a la decisión de la provincia de San Luis de regresar a huso anterior.
miércoles, 16 de enero de 2008
EL GRAN DESPEGUE
Santa Fe / Miércoles, 16 de Enero de 2008/La Capital
Giustiniani salió a despegarse de su ex compañera de fórmula
"Nosotros nunca integramos la Coalición Cívica", dijo el jefedel socialismo, a tres meses de haber acompañado a Carrió enla fórmula presidencial. El apoyo a Macri fue el detonante.
Lilita Carrió y Rubén Giustiniani en tiempos electorales. "Nosotros hicimos un acuerdo programático para las elecciones", dijo el santafesino.
El jefe del Partido Socialista, Rubén Giustiniani, salió ayer a despegarse de Elisa Carrió, a sólo tres meses de acompañarla en la fórmula presidencial y anunciar -con bombos y platillos- que la Coalición Cívica tendría bloques únicos en el Congreso, lo que tampoco ocurrió. "Nosotros nunca integramos la Coalición Cívica", sorprendió Giustiniani después de una decisión de la fundadora del ARI que lo dejó contra las cuerdas: el apoyo a un decreto de necesidad y urgencia del jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, que intervino la obra social de los municipales de la ciudad de Buenos Aires. Carrió mandó a sus diputados en la Legislatura porteña a votar una ley que ratificó el decreto de Macri.
El primero en tomar distancia de Carrió fue el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, quien reivindicó la "autonomía" del socialismo y advirtió la necesidad de pasar de un enfoque opositor "a la construcción de una alternativa política" que es más compleja. Ayer, lo siguió Giustiniani, acaso para no quedar pegado al operativo de Macri y después de que el lunes se encontrara con el propio Lifschitz en el despacho del gobernador Hermes Binner, en la Casa Gris, en lo que el mandatario santafesino calificó como "una feliz coincidencia".
Ayer, en declaraciones a una emisora de Capital Federal, Giustiniani salió a despegarse de Carrió. "Nosotros nunca integramos la Coalición Cívica, por lo tanto, respetamos las estrategias. De hecho, nosotros hicimos un acuerdo programático para las elecciones y mantenemos una articulación de trabajo en el parlamento", dijo el legislador.
"Evidentemente, en el arco de la oposición hay distintas posturas. Nosotros respetamos las posiciones de los distintos dirigentes y hemos asumido una estrategia de construcción y de trabajo en la Cámara de Diputados de la Nación y en el Senado con la constitución de un interbloque con la Coalición Cívica y la articulación de un trabajo conjunto con otros sectores", aclaró Giustiniani.
Lifschitz ya había advertido que la Coalición Cívica "está enfocada sólo en la tarea de oposición y eso hoy no es suficiente, ya que se necesita construir una alternativa política" al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El domingo último -en declaraciones a la agencia de noticias NA- el intendente de Rosario dijo que el socialismo santafesino mantendrá "una muy buena relación" con el gobierno de Cristina y reivindicó la "autonomía" de su partido antes que la alianza con Carrió en la Coalición Cívica. Lifschitz ratificó que el socialismo no se siente "identificado con la estructura que gobierna" en la Nación y se mostró confiado en que el gobernador Binner realizará una "gestión exitosa" en Santa Fe. "¿Qué relación va a mantener el socialismo santafesino con la presidenta Cristina Kirchner?", se le preguntó. "Una muy buena relación como la que tuvimos con el ex presidente Néstor Kirchner. No vamos a jugar como una oposición frontal", contestó Lifschitz.
© 2000-2008 www.pagina12.com.arRepública ArgentinaTodos los Derechos Reservados
Giustiniani salió a despegarse de su ex compañera de fórmula
"Nosotros nunca integramos la Coalición Cívica", dijo el jefedel socialismo, a tres meses de haber acompañado a Carrió enla fórmula presidencial. El apoyo a Macri fue el detonante.
Lilita Carrió y Rubén Giustiniani en tiempos electorales. "Nosotros hicimos un acuerdo programático para las elecciones", dijo el santafesino.
El jefe del Partido Socialista, Rubén Giustiniani, salió ayer a despegarse de Elisa Carrió, a sólo tres meses de acompañarla en la fórmula presidencial y anunciar -con bombos y platillos- que la Coalición Cívica tendría bloques únicos en el Congreso, lo que tampoco ocurrió. "Nosotros nunca integramos la Coalición Cívica", sorprendió Giustiniani después de una decisión de la fundadora del ARI que lo dejó contra las cuerdas: el apoyo a un decreto de necesidad y urgencia del jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, que intervino la obra social de los municipales de la ciudad de Buenos Aires. Carrió mandó a sus diputados en la Legislatura porteña a votar una ley que ratificó el decreto de Macri.
El primero en tomar distancia de Carrió fue el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, quien reivindicó la "autonomía" del socialismo y advirtió la necesidad de pasar de un enfoque opositor "a la construcción de una alternativa política" que es más compleja. Ayer, lo siguió Giustiniani, acaso para no quedar pegado al operativo de Macri y después de que el lunes se encontrara con el propio Lifschitz en el despacho del gobernador Hermes Binner, en la Casa Gris, en lo que el mandatario santafesino calificó como "una feliz coincidencia".
Ayer, en declaraciones a una emisora de Capital Federal, Giustiniani salió a despegarse de Carrió. "Nosotros nunca integramos la Coalición Cívica, por lo tanto, respetamos las estrategias. De hecho, nosotros hicimos un acuerdo programático para las elecciones y mantenemos una articulación de trabajo en el parlamento", dijo el legislador.
"Evidentemente, en el arco de la oposición hay distintas posturas. Nosotros respetamos las posiciones de los distintos dirigentes y hemos asumido una estrategia de construcción y de trabajo en la Cámara de Diputados de la Nación y en el Senado con la constitución de un interbloque con la Coalición Cívica y la articulación de un trabajo conjunto con otros sectores", aclaró Giustiniani.
Lifschitz ya había advertido que la Coalición Cívica "está enfocada sólo en la tarea de oposición y eso hoy no es suficiente, ya que se necesita construir una alternativa política" al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El domingo último -en declaraciones a la agencia de noticias NA- el intendente de Rosario dijo que el socialismo santafesino mantendrá "una muy buena relación" con el gobierno de Cristina y reivindicó la "autonomía" de su partido antes que la alianza con Carrió en la Coalición Cívica. Lifschitz ratificó que el socialismo no se siente "identificado con la estructura que gobierna" en la Nación y se mostró confiado en que el gobernador Binner realizará una "gestión exitosa" en Santa Fe. "¿Qué relación va a mantener el socialismo santafesino con la presidenta Cristina Kirchner?", se le preguntó. "Una muy buena relación como la que tuvimos con el ex presidente Néstor Kirchner. No vamos a jugar como una oposición frontal", contestó Lifschitz.
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martes, 15 de enero de 2008
UN CACHO DE CORDURA
Desdiciendo al "bloque socialista" de la Camara de Diputados presidido por la señora Augsburguer, que votó junto a la derecha en contra del gobierno nacional -es decir a favor del gobierno norteamericano- en el caso de las famosa valija, ahora el senador Giustiniani cambia la posición, se aleja de Carrió y acompaña la posición oficial. Un rasgo de cordura nunca viene mal.
Cruce en Coalición Cívica, ahora por el valijero / Ambito 15/01/08
Luego del cortocircuito en la Coalición Cívica de Carrió por el apoyo a Mauricio Macri en la Legislatura porteña, ahora socialistas y discípulos de la fundadora del ARI se cruzaron por el caso del valijero venezolano Guido Antonini Wilson. Ayer, el titular del Partido Socialista (PS), Rubén Giustiniani, quien fue compañero de fórmula presidencial de Carrió, coincidió con los argumentos del kirchnerismo para descalificar la investigación de un tribunal federal de Miami donde se mencionó que la valija con 800 mil dólares de Antonini iba destinada a la campaña presidencial de la ex primera dama. Giustiniani dijo no creer «en el funcionamiento absolutamente independiente de los fiscales» estadounidenses, plegándose así a la tesis de la Casa Rosada sobre la «operación basura» de Washington contra la unidad latinoamericana. Luego que el subsecretario de Asuntos Latinoamericanos de los Estados Unidos, Tom Shannon, calificara de «lamentable» la reacción del gobierno argentino ante la investigación abierta en Miami, el jefe del PS resaltó que el «punto central es que la Justicia-argentina avance hasta las últimas consecuencias», para que se devele el origen y destino de los 800 mil dólares transportados por el venezolano Guido Antonini Wilson.
Extradición
Lo que no considera Giustiniani es que luego de la firma de un contrato con el FBI para que el maletero declare como testigo de la Casa Blanca, el pedido de extradición efectuado por la Justicia argentina a través de la jueza Marta Novatti para investigar un presunto lavado de dinero, perdió toda posibilidad de prosperar. Ayer, también desde Coalición Cívica, pero esta vez desde el ARI de Carrió, el diputado Adrián Pérez contradijo a Giustiniani y atribuyó al gobierno la intención de intentar «tapar el caso» de la valija. Pérez advirtió que el escándalo internacional tiene «un costo enorme e irresponsable» y que «afecta las relaciones» con Estados Unidos. «Es un caso donde se está ocultando un de
Cruce en Coalición Cívica, ahora por el valijero / Ambito 15/01/08
Luego del cortocircuito en la Coalición Cívica de Carrió por el apoyo a Mauricio Macri en la Legislatura porteña, ahora socialistas y discípulos de la fundadora del ARI se cruzaron por el caso del valijero venezolano Guido Antonini Wilson. Ayer, el titular del Partido Socialista (PS), Rubén Giustiniani, quien fue compañero de fórmula presidencial de Carrió, coincidió con los argumentos del kirchnerismo para descalificar la investigación de un tribunal federal de Miami donde se mencionó que la valija con 800 mil dólares de Antonini iba destinada a la campaña presidencial de la ex primera dama. Giustiniani dijo no creer «en el funcionamiento absolutamente independiente de los fiscales» estadounidenses, plegándose así a la tesis de la Casa Rosada sobre la «operación basura» de Washington contra la unidad latinoamericana. Luego que el subsecretario de Asuntos Latinoamericanos de los Estados Unidos, Tom Shannon, calificara de «lamentable» la reacción del gobierno argentino ante la investigación abierta en Miami, el jefe del PS resaltó que el «punto central es que la Justicia-argentina avance hasta las últimas consecuencias», para que se devele el origen y destino de los 800 mil dólares transportados por el venezolano Guido Antonini Wilson.
Extradición
Lo que no considera Giustiniani es que luego de la firma de un contrato con el FBI para que el maletero declare como testigo de la Casa Blanca, el pedido de extradición efectuado por la Justicia argentina a través de la jueza Marta Novatti para investigar un presunto lavado de dinero, perdió toda posibilidad de prosperar. Ayer, también desde Coalición Cívica, pero esta vez desde el ARI de Carrió, el diputado Adrián Pérez contradijo a Giustiniani y atribuyó al gobierno la intención de intentar «tapar el caso» de la valija. Pérez advirtió que el escándalo internacional tiene «un costo enorme e irresponsable» y que «afecta las relaciones» con Estados Unidos. «Es un caso donde se está ocultando un de
lunes, 14 de enero de 2008
FABIANA CON CRISTINA
CRISTINA FERNANDEZ RECIBIO A FABIANA RIOS Y FIRMO ADELANTO DE 50 MILLONES PARA TIERRA DEL FUEGO
BUENOS AIRES, ene 14 (DyN)- La presidenta Cristina Kirchner firmó hoy el decreto que dispone un "adelanto por coparticipación de 50 millones de pesos" para ayuda financiera para Tierra del Fuego, según confirmó la gobernadora fueguina, Fabiana Ríos En declaraciones a DyN al término de su reunión en la Casa Rosada -la tercera que realiza la gobernadora opositora del ARI en busca de ayuda para hacer frente a la crisis financiera de la provincia patagónica-, Ríos dijo que el adelanto "servirá para abonar los salarios atrasados en lo inmediato" y zanjar buena parte del déficit fiscal que heredó de su antecesor, Hugo Cóccaro, que ronda "los 53 millones de pesos mensuales". "Lo único que nos informó la presidenta es que ya firmó el decreto de adelanto de coparticipación por 50 millones de pesos. Nosotros pedíamos ese adelanto para este mes, ahora hay que esperar el envío de los fondos", dijo Ríos.La gobernadora explicó que "en realidad, lo que hizo la presidenta fue citarnos para conocer de boca nuestra la situación de Tierra del Fuego, porque ya la conocía por el ministerio de Economía, el jefe de Gabinete y el ministro del Interior, y nos informó que ya había firmado el decreto".La mandataria fueguina recordó que a 15 días de asumir ante la falta de caja debió adoptar medidas de urgencia para paliar la crisis financiera que calificó de "muy grave"."Se ha racionado el pago de salarios, y si estos ingresos llegan, en esta semana la regularización será de inmediato", anticipó Ríos en diálogo con DyN.Ríos, reconocida por ser la primer gobernadora electa en el país, detalló que "es gravísima la situación de la provincia: Tenemos una deuda importantísima de más de 1000 millones de pesos con el organismo de seguridad social provincial, en gasto de personal y hemos descontado la coparticipación de municipios"."Hemos tomado medidas que tienen que ver con el rubro gasto en personal, que apuntan al régimen de retiros voluntarios, o el pago parcial de haberes para el trabajador del Estado, para ir desacelerando el gasto, más allá del ajuste en cuentas del Estado en compras y obra pública", detalló.Ríos también explicó a Cristina Fernández las medidas adoptadas para paliar "el bajo nivel de recaudación, para lo cual enviamos -dijo- una nueva ley tarifaria", que contempla entre otros puntos, "grabar actividades beneficiadas que son muy rentables, como algunas industrias y el petróleo". En síntesis, Ríos confirmó que Tierra del Fuego heredó de la anterior gestión un "déficit mensual de 53 millones de pesos, una deuda flotante de 300 millones y una deuda consolidada de más de 1000 millones, lo que representa -dijo- más de un presupuesto anual".
BUENOS AIRES, ene 14 (DyN)- La presidenta Cristina Kirchner firmó hoy el decreto que dispone un "adelanto por coparticipación de 50 millones de pesos" para ayuda financiera para Tierra del Fuego, según confirmó la gobernadora fueguina, Fabiana Ríos En declaraciones a DyN al término de su reunión en la Casa Rosada -la tercera que realiza la gobernadora opositora del ARI en busca de ayuda para hacer frente a la crisis financiera de la provincia patagónica-, Ríos dijo que el adelanto "servirá para abonar los salarios atrasados en lo inmediato" y zanjar buena parte del déficit fiscal que heredó de su antecesor, Hugo Cóccaro, que ronda "los 53 millones de pesos mensuales". "Lo único que nos informó la presidenta es que ya firmó el decreto de adelanto de coparticipación por 50 millones de pesos. Nosotros pedíamos ese adelanto para este mes, ahora hay que esperar el envío de los fondos", dijo Ríos.La gobernadora explicó que "en realidad, lo que hizo la presidenta fue citarnos para conocer de boca nuestra la situación de Tierra del Fuego, porque ya la conocía por el ministerio de Economía, el jefe de Gabinete y el ministro del Interior, y nos informó que ya había firmado el decreto".La mandataria fueguina recordó que a 15 días de asumir ante la falta de caja debió adoptar medidas de urgencia para paliar la crisis financiera que calificó de "muy grave"."Se ha racionado el pago de salarios, y si estos ingresos llegan, en esta semana la regularización será de inmediato", anticipó Ríos en diálogo con DyN.Ríos, reconocida por ser la primer gobernadora electa en el país, detalló que "es gravísima la situación de la provincia: Tenemos una deuda importantísima de más de 1000 millones de pesos con el organismo de seguridad social provincial, en gasto de personal y hemos descontado la coparticipación de municipios"."Hemos tomado medidas que tienen que ver con el rubro gasto en personal, que apuntan al régimen de retiros voluntarios, o el pago parcial de haberes para el trabajador del Estado, para ir desacelerando el gasto, más allá del ajuste en cuentas del Estado en compras y obra pública", detalló.Ríos también explicó a Cristina Fernández las medidas adoptadas para paliar "el bajo nivel de recaudación, para lo cual enviamos -dijo- una nueva ley tarifaria", que contempla entre otros puntos, "grabar actividades beneficiadas que son muy rentables, como algunas industrias y el petróleo". En síntesis, Ríos confirmó que Tierra del Fuego heredó de la anterior gestión un "déficit mensual de 53 millones de pesos, una deuda flotante de 300 millones y una deuda consolidada de más de 1000 millones, lo que representa -dijo- más de un presupuesto anual".
POR LA UNIDAD DEL SOCIALISMO
El intendente de Rosario llama a buscar la unidad del socialismo
Telam/14/01/2008
El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz llamó hoy a buscar la unidad del socialismo y se diferenció del rol adoptado por la Coalición Cívica de Elisa Carrió, al considerar que enfocarse en hacer sólo oposición "no es suficiente para construir una verdadera alternativa" política.
Lifschitz reconoció que hay "diferentes visiones de la realidad" dentro del socialismo y sostuvo que la gestión del gobierno nacional en los últimos 4 años "ha impactado fuertemente en todas las estructuras políticas", al exhortar a la dirigencia partidaria a buscar "la unidad del socialismo".
De esta manera, el intendente de Rosario -que en diciembre inició su segundo mandato al frente de esta ciudad- hizo referencia a las divisiones generadas en el seno del socialismo, que llevó a algunos dirigentes a acercarse al gobierno nacional e incluso aceptar cargos en el gabinete nacional.
Otro sector, en cambio, adoptó un rol más confrontativo en torno al gobierno nacional y salió a cuestionar a dirigentes como Jorge Rivas por aceptar el ofrecimiento de Néstor Kirchner de ocupar la vicejefatura de gabinete y de Ariel Basteiro, que integró las listas de diputados del Frente para la Victoria.
Consultado sobre la postura de la Coalición Cívica, el intendente de Rosario admitió tener "algunas diferencias" con la fuerza que lidera Carrió, al considerar que "cuando un partido no está en el gobierno su tarea fundamental es construir una alternativa y eso es mucho mas que ser oposición".
En una entrevista con Télam, en un breve paso por Buenos Aires, Lifschitz sostuvo que, a su juicio, la Coalición Cívica que lidera Carrió, con quien el socialismo estableció una alianza en las elecciones pasadas, "está enfocada sólo en la tarea de oposición y eso hoy no es suficiente".
"Creemos que cuando un partido no está en el gobierno su tarea fundamental es construir una alternativa y eso es mucho más que ser oposición. Se pueden marcar diferencias, es necesario marcarlas, pero también es necesario construir una alternativa con capacidad de gestión y confiable", aseveró el jefe comunal. Evaluó que un partido de oposición debe tener "mayor vinculación con la realidad del país, otro tipo de diálogo con el gobierno nacional", lo cual, dijo, "implica marcar diferencias pero también acompañar proyectos o iniciativas con las cuáles se pueda concordar".
Ante una consulta sobre la oportunidad del socialismo de constituirse en alternativa a nivel nacional, al gobernar la provincia de Santa Fe con Hermes Binner, y administrar la ciudad de Rosario, Lisfchitz calificó esta etapa histórica como "un punto de inflexión muy importante para el partido".
"El socialismo tiene una tradición, una organización y una buena base para seguir creciendo. No hay que apresurarse y concentrarnos en lo que es la tarea de estos próximos 4 años al frente del gobierno provincial", indicó el jefe comunal, de 52 años.
En torno a la relación con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, Lifschitz estimó que tanto la administración de Binner como la suya en Rosario, continuará siendo "buena" porque, dijo, "hay una mutua necesidad de coordinar esfuerzos: el país necesita de Santa Fe y Santa Fe necesita del gobierno".
Finalmente, y respecto a los desafíos que tendrá en su segundo mandato al frente de la administración de Rosario, el jefe comunal remarcó que su gestión buscará "darle sustentabilidad y solidez al proceso de crecimiento económico y desarrollo cultural y atacar la pobreza estructural que seguimos teniendo".
Telam/14/01/2008
El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz llamó hoy a buscar la unidad del socialismo y se diferenció del rol adoptado por la Coalición Cívica de Elisa Carrió, al considerar que enfocarse en hacer sólo oposición "no es suficiente para construir una verdadera alternativa" política.
Lifschitz reconoció que hay "diferentes visiones de la realidad" dentro del socialismo y sostuvo que la gestión del gobierno nacional en los últimos 4 años "ha impactado fuertemente en todas las estructuras políticas", al exhortar a la dirigencia partidaria a buscar "la unidad del socialismo".
De esta manera, el intendente de Rosario -que en diciembre inició su segundo mandato al frente de esta ciudad- hizo referencia a las divisiones generadas en el seno del socialismo, que llevó a algunos dirigentes a acercarse al gobierno nacional e incluso aceptar cargos en el gabinete nacional.
Otro sector, en cambio, adoptó un rol más confrontativo en torno al gobierno nacional y salió a cuestionar a dirigentes como Jorge Rivas por aceptar el ofrecimiento de Néstor Kirchner de ocupar la vicejefatura de gabinete y de Ariel Basteiro, que integró las listas de diputados del Frente para la Victoria.
Consultado sobre la postura de la Coalición Cívica, el intendente de Rosario admitió tener "algunas diferencias" con la fuerza que lidera Carrió, al considerar que "cuando un partido no está en el gobierno su tarea fundamental es construir una alternativa y eso es mucho mas que ser oposición".
En una entrevista con Télam, en un breve paso por Buenos Aires, Lifschitz sostuvo que, a su juicio, la Coalición Cívica que lidera Carrió, con quien el socialismo estableció una alianza en las elecciones pasadas, "está enfocada sólo en la tarea de oposición y eso hoy no es suficiente".
"Creemos que cuando un partido no está en el gobierno su tarea fundamental es construir una alternativa y eso es mucho más que ser oposición. Se pueden marcar diferencias, es necesario marcarlas, pero también es necesario construir una alternativa con capacidad de gestión y confiable", aseveró el jefe comunal. Evaluó que un partido de oposición debe tener "mayor vinculación con la realidad del país, otro tipo de diálogo con el gobierno nacional", lo cual, dijo, "implica marcar diferencias pero también acompañar proyectos o iniciativas con las cuáles se pueda concordar".
Ante una consulta sobre la oportunidad del socialismo de constituirse en alternativa a nivel nacional, al gobernar la provincia de Santa Fe con Hermes Binner, y administrar la ciudad de Rosario, Lisfchitz calificó esta etapa histórica como "un punto de inflexión muy importante para el partido".
"El socialismo tiene una tradición, una organización y una buena base para seguir creciendo. No hay que apresurarse y concentrarnos en lo que es la tarea de estos próximos 4 años al frente del gobierno provincial", indicó el jefe comunal, de 52 años.
En torno a la relación con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, Lifschitz estimó que tanto la administración de Binner como la suya en Rosario, continuará siendo "buena" porque, dijo, "hay una mutua necesidad de coordinar esfuerzos: el país necesita de Santa Fe y Santa Fe necesita del gobierno".
Finalmente, y respecto a los desafíos que tendrá en su segundo mandato al frente de la administración de Rosario, el jefe comunal remarcó que su gestión buscará "darle sustentabilidad y solidez al proceso de crecimiento económico y desarrollo cultural y atacar la pobreza estructural que seguimos teniendo".
domingo, 13 de enero de 2008
A DOS MESES DEL ATAQUE A RIVAS
A dos meses del ataque, el vicejefe de Gabinete continúa su recuperación
El socialista Jorge Rivas sigue dando señales positivas en su rehabilitación en la Clínica Fleni de Escobar. En noviembre había recibido un fuerte golpe en la cara que lo dejó hospitalizado en estado de coma. A fines de diciembre, Alberto Fernández, lo confirmó en su cargo.
Dos meses después del violento asalto que sufrió en la calle, muy cerca de su casa, en Lomas de Zamora, el socialista Jorge Rivas, vicejefe de Gabinete de la Nación, sigue experimentando mejorías en el marco de las terapias de rehabilitación que recibe en el establecimiento especializado de la Clínica Fleni en Escobar. En un comunicado, su vocero Marcos Vianchetto, señaló que Rivas, que fue dejado inconsciente por un fuerte golpe en la cara durante las primeras horas del 13 de noviembre pasado, y que fue hospitalizado en estado de coma, recuperó luego la conciencia e inició su recuperación. El 28 de diciembre fue confirmado en su cargo por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que elogió con énfasis la tarea que había desarrollado en la gestión. Desde el primer día de su internación, el secretario general del socialismo bonaerense recibió el apoyo de numerosos dirigentes políticos y sociales, periodistas y particulares, y es acompañado en su recuperación por su familia y sus amigos.
El socialista Jorge Rivas sigue dando señales positivas en su rehabilitación en la Clínica Fleni de Escobar. En noviembre había recibido un fuerte golpe en la cara que lo dejó hospitalizado en estado de coma. A fines de diciembre, Alberto Fernández, lo confirmó en su cargo.
Dos meses después del violento asalto que sufrió en la calle, muy cerca de su casa, en Lomas de Zamora, el socialista Jorge Rivas, vicejefe de Gabinete de la Nación, sigue experimentando mejorías en el marco de las terapias de rehabilitación que recibe en el establecimiento especializado de la Clínica Fleni en Escobar. En un comunicado, su vocero Marcos Vianchetto, señaló que Rivas, que fue dejado inconsciente por un fuerte golpe en la cara durante las primeras horas del 13 de noviembre pasado, y que fue hospitalizado en estado de coma, recuperó luego la conciencia e inició su recuperación. El 28 de diciembre fue confirmado en su cargo por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que elogió con énfasis la tarea que había desarrollado en la gestión. Desde el primer día de su internación, el secretario general del socialismo bonaerense recibió el apoyo de numerosos dirigentes políticos y sociales, periodistas y particulares, y es acompañado en su recuperación por su familia y sus amigos.
sábado, 12 de enero de 2008
LIFSCHITZ :BUENA RELACION CON CRISTINA, MAS LEJOS DE CARRIO
ENTREVISTA AL INTENDENTE DE ROSARIO
Por Daniela Mozetic BUENOS AIRES, ene 12 (DyN) -
El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, confió en que continuará la "buena relación" con el gobierno de Cristina Fernández y admitió que existe una "mutua necesidad" entre el oficialismo y la provincia de Santa Fe, que seguramente llevará a "priorizar las coincidencias" entre ambos en el futuro.Lifschitz, el dirigente socialista que en diciembre inició su segundo mandato al frente de la ciudad santafesina, marcó a su vez "diferencias" con la forma de "construcción política" de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien compitió como candidata presidencial en octubre pasado con apoyo de su partido. En una entrevista concedida a DyN, el jefe comunal reclamó al kirchnerismo además "mayor celeridad" en la concreción de obras públicas en el distrito que comanda y advirtió "bastante lentitud" desde el Gobierno nacional para cumplir con temas comprometidos "por el propio Kirchner 2 o 3 años atrás".A continuación, se transcriben los tramos centrales del diálogo que mantuvo esta agencia con Lifschitz:
DyN: Con Néstor Kirchner mantuvieron una relación cordial, ¿Cree que va a continuar el buen vínculo con Cristina Fernández?
ML: Se va a mantener la buena relación, tanto con ella como con la mayoría de sus ministros y colaboradores. También hay una mutua necesidad, al Gobierno nacional le conviene y necesita mantener una buena relación de trabajo con una de las provincias mas importantes del país, gobernada por un hombre de otra extracción política (Hermes Binner), y para la provincia y Rosario también es muy importante la relación con el Gobierno nacional.Más allá de las diferencias que podamos tener, nuestra vocación es priorizar las coincidencias y tratar de buscar puntos en común con el gobierno de Cristina Fernández.
DyN: ¿Ve al gobierno de Fernández de Kirchner como una continuidad de la gestión de su marido?
ML: En líneas generales sí, pero también en otros aspectos sería importante hubiera algunos cambios de prácticas, más espacios de diálogo con distintos sectores políticos y también otro tipo de relación más institucional con las provincias, con los gobernadores mas allá de las afinidades. Hace falta identificar con claridad cuáles son los problemas de la Argentina y así como se ha asumido el problema energético, hay que asumir el problema de la inflación. En esos temas hay que buscar acuerdos amplios con todos los sectores políticos y sociales, es necesario desarrollar acuerdos de largo plazo.
DyN: ¿Comparte el reclamo de otras provincias para realizar cambios en la Ley de Coparticipación?
ML: Ese es un tema que lo sufren las provincias e indirectamente los municipios, porque genera distorsiones importantes. La mayoría de las provincias tiene grandes dificultades para cerrar sus cuentas y necesita del Gobierno y situaciones de discrecionalidad a la hora de definir la obra publica o cómo se asignan los recursos. Eso podría eso podría entendible en un momento de emergencia, pero hoy, en un momento de mayor estabilidad, estas cosas debieran encauzarse de otra manera.
DyN: ¿Se creó una dependencia de las provincias con el Gobierno nacional para poder concretar obras y recibir fondos?
ML: Sí, y este no es un proceso que no se inició con este gobierno, desde la época de Menem se viene dando y no se ha revertido. Los últimos tributos que se han ido creando, como el impuesto al cheque y las retenciones no son coparticipables y han desbalanceado este equilibrio que debe haber entre las provincias y el gobierno nacional.
DyN: ¿Piensa que Binner va a tener más dificultades para lograr inversiones del gobierno nacional por ser socialista?
ML: No, el gobierno de Santa Fe va a tener la misma respuesta, y en líneas generales va a tener una buena relación, porque es una provincia que tiene cierto grado de autonomía, tal vez más que otras. Tiene recursos, un sistema productivo muy importante y, por lo tanto, está en condiciones de depender un poquito menos que otras del Gobierno.
DyN: ¿El socialismo santafesino que encabeza Binner se ubica como opositor al Gobierno?
ML: No creemos que se tenga que pensar en términos de oposición sino de alternativa. Nuestra tarea es más compleja que ser oposición, requiere otro grado de responsabilidad. Tenemos que mantener nuestra autonomía política y un nivel de crítica al Gobierno en las cuestiones donde no coincidimos pero también abrir el dialogo y buscar consensos en los temas mas importantes
DyN: ¿Es difícil convivir con la estructura que construyó el PJ durante 24 años de gobierno en la provincia?
ML: Es una realidad, pero nosotros estamos acostumbrados a convivir con el justicialismo. Recién ahora tenemos mayoría propia en el Concejo Municipal de Rosario pero eso no nos ha impedido gobernar en este tiempo, que es lo mismo que va a hacer Binner en Santa Fe, donde tenemos mayoría en Diputados pero minoría en Senadores.
DyN: ¿Se enfrió la relación con Elisa Carrió después de los comicios nacionales?
ML: Con Carrió hay una relación de respeto mutuo, pero también tenemos diferencias en cómo imaginamos cada uno la construcción política que hay que hacer en la Argentina, de una alternativa política para el 2011. Hay diferencias de visión y apreciación, pero igual a nivel parlamentario nosotros tenemos un trabajo en común.
DyN: ¿Cree que se apartó del eje progresista?
ML: Se ha diluido. La he escuchado decir que la Coalición Cívica es preideológica, una coalición de sectores, personas y partidos, más allá de las ideologías. Pero nuestra visión de la construcción es más ideológica, puede ser amplia pero también programática, para que tenga continuidad.
Por Daniela Mozetic BUENOS AIRES, ene 12 (DyN) -
El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, confió en que continuará la "buena relación" con el gobierno de Cristina Fernández y admitió que existe una "mutua necesidad" entre el oficialismo y la provincia de Santa Fe, que seguramente llevará a "priorizar las coincidencias" entre ambos en el futuro.Lifschitz, el dirigente socialista que en diciembre inició su segundo mandato al frente de la ciudad santafesina, marcó a su vez "diferencias" con la forma de "construcción política" de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien compitió como candidata presidencial en octubre pasado con apoyo de su partido. En una entrevista concedida a DyN, el jefe comunal reclamó al kirchnerismo además "mayor celeridad" en la concreción de obras públicas en el distrito que comanda y advirtió "bastante lentitud" desde el Gobierno nacional para cumplir con temas comprometidos "por el propio Kirchner 2 o 3 años atrás".A continuación, se transcriben los tramos centrales del diálogo que mantuvo esta agencia con Lifschitz:
DyN: Con Néstor Kirchner mantuvieron una relación cordial, ¿Cree que va a continuar el buen vínculo con Cristina Fernández?
ML: Se va a mantener la buena relación, tanto con ella como con la mayoría de sus ministros y colaboradores. También hay una mutua necesidad, al Gobierno nacional le conviene y necesita mantener una buena relación de trabajo con una de las provincias mas importantes del país, gobernada por un hombre de otra extracción política (Hermes Binner), y para la provincia y Rosario también es muy importante la relación con el Gobierno nacional.Más allá de las diferencias que podamos tener, nuestra vocación es priorizar las coincidencias y tratar de buscar puntos en común con el gobierno de Cristina Fernández.
DyN: ¿Ve al gobierno de Fernández de Kirchner como una continuidad de la gestión de su marido?
ML: En líneas generales sí, pero también en otros aspectos sería importante hubiera algunos cambios de prácticas, más espacios de diálogo con distintos sectores políticos y también otro tipo de relación más institucional con las provincias, con los gobernadores mas allá de las afinidades. Hace falta identificar con claridad cuáles son los problemas de la Argentina y así como se ha asumido el problema energético, hay que asumir el problema de la inflación. En esos temas hay que buscar acuerdos amplios con todos los sectores políticos y sociales, es necesario desarrollar acuerdos de largo plazo.
DyN: ¿Comparte el reclamo de otras provincias para realizar cambios en la Ley de Coparticipación?
ML: Ese es un tema que lo sufren las provincias e indirectamente los municipios, porque genera distorsiones importantes. La mayoría de las provincias tiene grandes dificultades para cerrar sus cuentas y necesita del Gobierno y situaciones de discrecionalidad a la hora de definir la obra publica o cómo se asignan los recursos. Eso podría eso podría entendible en un momento de emergencia, pero hoy, en un momento de mayor estabilidad, estas cosas debieran encauzarse de otra manera.
DyN: ¿Se creó una dependencia de las provincias con el Gobierno nacional para poder concretar obras y recibir fondos?
ML: Sí, y este no es un proceso que no se inició con este gobierno, desde la época de Menem se viene dando y no se ha revertido. Los últimos tributos que se han ido creando, como el impuesto al cheque y las retenciones no son coparticipables y han desbalanceado este equilibrio que debe haber entre las provincias y el gobierno nacional.
DyN: ¿Piensa que Binner va a tener más dificultades para lograr inversiones del gobierno nacional por ser socialista?
ML: No, el gobierno de Santa Fe va a tener la misma respuesta, y en líneas generales va a tener una buena relación, porque es una provincia que tiene cierto grado de autonomía, tal vez más que otras. Tiene recursos, un sistema productivo muy importante y, por lo tanto, está en condiciones de depender un poquito menos que otras del Gobierno.
DyN: ¿El socialismo santafesino que encabeza Binner se ubica como opositor al Gobierno?
ML: No creemos que se tenga que pensar en términos de oposición sino de alternativa. Nuestra tarea es más compleja que ser oposición, requiere otro grado de responsabilidad. Tenemos que mantener nuestra autonomía política y un nivel de crítica al Gobierno en las cuestiones donde no coincidimos pero también abrir el dialogo y buscar consensos en los temas mas importantes
DyN: ¿Es difícil convivir con la estructura que construyó el PJ durante 24 años de gobierno en la provincia?
ML: Es una realidad, pero nosotros estamos acostumbrados a convivir con el justicialismo. Recién ahora tenemos mayoría propia en el Concejo Municipal de Rosario pero eso no nos ha impedido gobernar en este tiempo, que es lo mismo que va a hacer Binner en Santa Fe, donde tenemos mayoría en Diputados pero minoría en Senadores.
DyN: ¿Se enfrió la relación con Elisa Carrió después de los comicios nacionales?
ML: Con Carrió hay una relación de respeto mutuo, pero también tenemos diferencias en cómo imaginamos cada uno la construcción política que hay que hacer en la Argentina, de una alternativa política para el 2011. Hay diferencias de visión y apreciación, pero igual a nivel parlamentario nosotros tenemos un trabajo en común.
DyN: ¿Cree que se apartó del eje progresista?
ML: Se ha diluido. La he escuchado decir que la Coalición Cívica es preideológica, una coalición de sectores, personas y partidos, más allá de las ideologías. Pero nuestra visión de la construcción es más ideológica, puede ser amplia pero también programática, para que tenga continuidad.
miércoles, 9 de enero de 2008
JUSTO HACE 80 AÑOS
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Miércoles, 09 de Enero de 2008
OPINION
Justo hace 80 años
Por Oscar R. Gonzalez *
Hace 80 años, en su modesta chacra de Los Cardales, moría el precursor y principal dirigente del socialismo argentino, Juan B. Justo. Al día siguiente, 9 de enero de 1928, una multitud desconsolada lo despedía acompañando sus restos, que fueron velados en la recién construida Casa del Pueblo, el edificio de la avenida Rivadavia que como un emblema denotaba la relevancia alcanzada entonces por el Partido Socialista.
Durante décadas, el socialismo se desarrolló guiado por ese liderazgo que no llegó a ser desplazado por ningún otro pese a los innumerables y calificados dirigentes que se sucedieron en su conducción a lo largo de más de un siglo: ni las legendarias figuras de Alfredo Palacios, Nicolás Repetto, Mario Bravo, Alicia Moreau, entre tantos, lograron preeminencia sobre quien siempre fue considerado el padre fundador del socialismo argentino.
Inspirador de una fuerza política organizada con vocación de intervención real en la disputa por el poder del Estado –el PS, que José Aricó y Juan Carlos Portantiero, en ensayos memorables, definieran como “el primer partido político moderno de la Argentina”–, Justo imaginó y llevó a la práctica un dispositivo cívico singular que incluyó, además del partido, la creación de sindicatos, cooperativas, bibliotecas populares, universidades libres, recreos infantiles, asociaciones femeninas, periódicos y casas del pueblo en toda la geografía nacional.
Formado en las renovadas corrientes de la ciencia de la época –como médico impuso en el país la asepsia en cirugía–; deslumbrado por las teorías de Karl Marx, fue su primer traductor al castellano pero lo asumió críticamente; asqueado de la “politiquería criolla” –ese clientelismo de taba, naipe y empanada que sustituía en su época la libertad del voto–- fue precursor de una nueva Argentina que aún no llegó a ser, dejó una obra enorme y un mandato hacia el futuro: renovar las prácticas políticas, construir una nación igualitaria, forjar ese socialismo que Rodolfo Mondolfo definiera como “un ideal ético-político de sociedad que aspira a eliminar los intereses particulares en aras de una solidaria búsqueda del bien común”. Para quienes, ocho décadas más tarde, nos toca ser humildes continuadores de su obra, las ideas de Justo –como señalara José Luis Romero– “están vivas y sus palabras resuenan con dramática realidad”.
* Secretario general del Partido Socialista.
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martes, 8 de enero de 2008
HACE 80 AÑOS MORIA JUAN B JUSTO
EL SOCIALISMO RECORDO AL FUNDADOR DEL PARTIDO JUAN B. JUSTO,
A 80 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO
BUENOS AIRES, ene 8 (DyN) - Un grupo de dirigentes del Partido Socialista (PS) recordó hoy a Juan Bautista Justo, fundador de esa fuerza, al cumplirse 80 años de su fallecimiento."Fue el creador del primer partido político moderno de la Argentina y una guía para generaciones de argentinos", señaló el secretario general del PS, Oscar González. El fundador del socialismo en Argentina -casado en segundas nupcias con la doctora Alicia Moreau- murió el 8 de enero de 1928 en su quinta de Los Cardales, en la provincia de Buenos Aires, como consecuencia de un síncope cardíaco."Su republicanismo verdadero y compromiso militante nos compromete a los socialistas de este siglo XXI a ser consecuentes con la tradición política y cultural de Justo y a crear las condiciones para que una izquierda democrática, laica, progresista y plural sea en nuestra Patria el camino de todas las realizaciones pendientes", agregó González.
A 80 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO
BUENOS AIRES, ene 8 (DyN) - Un grupo de dirigentes del Partido Socialista (PS) recordó hoy a Juan Bautista Justo, fundador de esa fuerza, al cumplirse 80 años de su fallecimiento."Fue el creador del primer partido político moderno de la Argentina y una guía para generaciones de argentinos", señaló el secretario general del PS, Oscar González. El fundador del socialismo en Argentina -casado en segundas nupcias con la doctora Alicia Moreau- murió el 8 de enero de 1928 en su quinta de Los Cardales, en la provincia de Buenos Aires, como consecuencia de un síncope cardíaco."Su republicanismo verdadero y compromiso militante nos compromete a los socialistas de este siglo XXI a ser consecuentes con la tradición política y cultural de Justo y a crear las condiciones para que una izquierda democrática, laica, progresista y plural sea en nuestra Patria el camino de todas las realizaciones pendientes", agregó González.
lunes, 31 de diciembre de 2007
2008
Desde igualdad, saludamos fraternalmente este último dia del año a todas y todos las compañeras y compañeros. Y junto a nuestros mejores deseos de felicidad personal para el 2008 les proponemos seguir construyendo juntos el gran Partido Socialista, ese mandato de la historia y desafìo del presente que el pueblo argentino utilizará como herramienta para avanzar hacia un destino de equidad y solidaridad. En particular, en esta oportunidad hacemos votos para el pronto restablecimiento de nuestro secretario general, compañero Jorge Rivas, quien representa tan fielmente nuestra tradiciòn militante y pasión de cambio.
Los editores.
Los editores.
PARA LEER SIN PREJUICIOS
Un periodista del establishment (que no creemos se reivindique de izquierda pero que -eso sí sabemos- escribe para un diario de derecha), sorprende con un agudo comentario sobre la polìtica y los polìticos. Vale la pena leerlo.
La hora de los no políticos
Por Jorge Fernández Díaz
De la Redacción de LA NACION/Jueves 27 de diciembre de 2007
Un gerente piensa que el arte y la política pueden gerenciarse. Así como un editor piensa que hasta cierto punto la vida puede editarse como un diario o un noticiero de televisión. Un viejo editor me dijo alguna vez: "El matrimonio es una larga crisis que se administra. Por más que estemos en el peor momento, un beso antes de dormirse, un beso al despertar y un ramo de flores los domingos. Si usted sabe editar la realidad, puede también editar su matrimonio". Se refería a la posibilidad de manejar los tiempos y las cosas, desechando lo inconveniente y resaltando lo necesario.
Ojalá fuera cierto, pero la verdad es que nadie puede editar la vida, y que es infinitamente difícil gerenciar una pasión. Se la puede administrar, no voy a negarlo. Se pueden hacer negocios editoriales y pictóricos, pero esas operaciones del mercado nada tienen que ver con gerenciar el arte, que está hecho de la materia de los sueños y que es, por lo tanto, ingobernable.
No digo que la política sea asimilable a la literatura o a la pintura, pero les aseguro que también es un arte mayor y que su praxis necesita una vocación tan profunda y absorbente como la que se autoimpone cualquier artista verdadero.
En veinticinco años de periodismo no he conocido a un solo dirigente de primer nivel que no fuera un animal político. Un hombre sin tiempos libres, un enfermo de la materia que domina. Como esos cracks futbolísticos que al evocar su infancia solamente se recuerdan jugando a la pelota, día y noche, con una de cuero, con un bollo de papel o con una chapita, obsesionados gozosamente por desarrollar su vocación profunda. O como esos adolescentes que, abstraídos, se olvidaban de comer, de estudiar y hasta de dormir tocando como posesos la guitarra o el piano, o dibujando o escribiendo en cuadernos o en reveses de facturas contables. Las vocaciones volcánicas borran al hombre del mundo, ponen en suspenso a sus familias y a las necesidades mundanas, y, como todo acto de amor torrencial, son un acto de obsesión. Nadie llega a la primera fila de las butacas sin ese fuego sagrado.
Comparar la política real con la política corporativa de las empresas es, por lo tanto, un malentendido amargo. La política, por más gurúes y politicólogos que valgan, resiste las reglas del management ortodoxo y de la ciencia pura. En el mundo de los negocios, uno más uno es dos. En política, como todo el mundo sabe, no necesariamente dos más dos son cuatro.
Toda esta introducción viene a cuento de un hecho
indiscutible: la actual oposición tiene entre sus filas a muchos hombres de empresa. Muchachos por lo general bienintencionados que se han pasado, no hace mucho, a la política creyendo que ésta sólo necesita buenos gestores.
Los no políticos son hombres de ideología pasteurizada, que igualmente merodean las posiciones de "centro" y el libre mercado, y que han comenzado a meterse en el barro de la historia.
A unos, los resultados electorales de octubre los dejaron nocaut. A otros, los pusieron muy nerviosos:
deben realizar ahora lo que prometieron en la campaña.
Sólo a Elisa Carrió, para la cual hubiera sido una tragedia ganar y tener que hacerse cargo del barco, abandonando los cómodos camarotes de la indignación, este período de cristinismo se le presenta plácido y apetitoso. Los demás, incluso los nuevos referentes de ARI, tienen en la boca el regusto agrio de la decepción y del miedo. No lo dirán nunca en público, pero así están los opositores políticos en la Argentina de hoy.
Se sienten, en el fondo de sus corazones, injustamente derrotados por "políticos mediocres" y "burócratas clientelísticos". Ellos, los príncipes de la nueva política, eficientes y limpios, pasaron por la universidad y conocen el mundo: son muy viajados.
"¿Cómo puede ser que nos derroten estos políticos de cabotaje, estos impresentables de siempre?", se preguntan.
Algunos de estos gerentes de la nueva política duermen con la valija cerrada al lado de la cama. Están siempre listos para volver al sector privado rumiando una queja: "Soy demasiado bueno y honesto para la política".
Olvidan que los verdaderos militantes políticos no tienen dónde volver, porque pertenecen, en cuerpo y alma, a la lucha política. Porque no podrían hacer otra cosa, porque nacieron para eso, porque quemaron las naves. Un gerente es demasiado cerebral y tiene demasiado "sentido común" para quemarlas.
Un militante se mide no por cómo reacciona ante una victoria, sino por cómo se recupera de las derrotas.
¿Se recuperarán estos muchachos o tomarán la valija y volverán, sanos y salvos, a casita?
Necesitan un examen profundo para entender lo que les ocurre. Son amateurs jugando a ser profesionales. No dominan del todo la materia y, en el fondo, la desprecian un poco. Toda la nueva oposición está llena de estos personajes tiernitos y bienintencionados:
aves de paso queriendo comerse crudas a las fieras.
No se le puede enseñar política a un negado, así como no se le puede enseñar música a quien no tiene oído.
Entender la política, entenderla de verdad, es un don:
se tiene o no se tiene. Es un saber que no se adquiere en los libros ni en los claustros. Se adquiere en la calle y con las entrañas.
Pero el ser humano desarrolla las habilidades que necesita, de manera que no todo está perdido. La nueva oposición está llena de sordos y zoquetes. Hay muy pocos afinados y casi ningún oído absoluto. Pero tiempo al tiempo.
Luego, por supuesto, está todo ese asunto de los personalismos. En la Argentina, todo gira en torno de tres o cuatro dirigentes que lucen bien en los programas del cable, que suelen ser bastante autoritarios dentro de sus propios partidos y que no saben adónde van. Quiero decir, parecen poseer grandes convicciones y son buenos "tribuneros" (no deberían quejarse tanto del atril, porque ellos lo llevan incorporado), pero carecen de paciencia y flexibilidad para armar partidos políticos consistentes, con alas izquierdas y derechas, con democracia interna y participación.
Descaradamente personalistas, un día tienen tres millones de votos y otro día no tienen nada. Poseen una extraña alergia, que les contagiaron los encuestadores y la "opinión pública" más ramplona de los contestadores automáticos de las radios, que consiste en creer que toda alianza es la Alianza, o sea, un rejunte invertebrado e incoherente que fracasa gobernando. Y también que todo pacto político es el Pacto de Olivos, es decir, un contubernio para repartir favores.
Pero hagamos nombres propios: si Carrió y Ricardo López Murphy hubieran entendido de verdad la política, habrían recreado el espacio histórico electoral de la Unión Cívica Radical. Pero como no la entienden, terminaron en esta nada insípida, inodora e incolora, oposición para la gilada televisiva, que no puede juntar porotos y que no logrará ponerle freno a la hegemonía.
La Alianza era una bolsa de voluntades dispersas y el Pacto de Olivos era un contubernio, pero el peronismo es una bolsa del mismo estilo, aunque verticalista cuando se juega en serio, y el Pacto de la Moncloa era, al fin y al cabo, un acuerdo político, aunque con buena prensa.
Algo tiene para enseñarle el oficialismo a la oposición. Para empezar, su voluntad de poder. El peronismo no tiene un puñadito de dirigentes
destacados: tiene cien candidatos potables en las gateras, con ganas de comerse la cancha. No es dogmático y principista: acoge en su seno a hombres ubicados en las antípodas ideológicas, aunque dispuestos, por las buenas o por las malas, a aguardar su turno y a trabajar coordinadamente cuando la tormenta arrecia y cuando el que manda tiene claro el horizonte y buena sintonía con la mayoría electoral.
Casi nadie, por cuestiones del pasado, queda fuera del colectivo, y nadie se rasga las vestiduras por hacerse amigo de un enemigo de antes, o por codearse con un dirigente que piensa el país desde la otra orilla.
El radicalismo posmoderno tuvo estómago delicado, y así lo pagó. No pudo tolerar las diferencias internas y expulsó de sus filas a los opuestos, que a su vez se transformaron en estómagos delicados incapaces de digerir las mínimas discrepancias. Y así hasta el infinito. Es decir, hasta la atomización y la anécdota. Como la izquierda argentina, una diáspora interminable y minoritaria con dirigentes inflexibles que se pelean por palabras vacías.
Sin dominar la materia, sin vocación ni visión política, sin sentido común, sin pragmatismo y sin humildad, sin capacidad para acordar lo mínimo ni para construir una idea, la oposición se juega en una comuna, es decir, en una baldosa.
Hasta Néstor Kirchner está decepcionado de la oposición. Admite, a regañadientes, que ninguna democracia exitosa económica e institucionalmente prospera con partido único y sin alternancias ni bipartidismo. Sabe que, si no evoluciona por afuera, una oposición de centroderecha surgirá tarde o temprano del propio peronismo y que sobrevendrán como siempre la crueldad, el destripamiento, la lucha sin cuartel y la amnistía y, al final, la cohesión. La guerra peronista hace temblar a los peronistas que detentan el poder, porque saben que del otro lado no hay muchachos testimoniales con la valija armada al lado de la cama, sino políticos con hambre que quieren cambiar la historia.
Sólo se cambia la historia con ese apetito insaciable, con esa pasión que un frío gerente no puede gerenciar.
Tal vez ni siquiera pueda comprender.
La nueva política no puede madurar en manos de los no políticos.
La hora de los no políticos
Por Jorge Fernández Díaz
De la Redacción de LA NACION/Jueves 27 de diciembre de 2007
Un gerente piensa que el arte y la política pueden gerenciarse. Así como un editor piensa que hasta cierto punto la vida puede editarse como un diario o un noticiero de televisión. Un viejo editor me dijo alguna vez: "El matrimonio es una larga crisis que se administra. Por más que estemos en el peor momento, un beso antes de dormirse, un beso al despertar y un ramo de flores los domingos. Si usted sabe editar la realidad, puede también editar su matrimonio". Se refería a la posibilidad de manejar los tiempos y las cosas, desechando lo inconveniente y resaltando lo necesario.
Ojalá fuera cierto, pero la verdad es que nadie puede editar la vida, y que es infinitamente difícil gerenciar una pasión. Se la puede administrar, no voy a negarlo. Se pueden hacer negocios editoriales y pictóricos, pero esas operaciones del mercado nada tienen que ver con gerenciar el arte, que está hecho de la materia de los sueños y que es, por lo tanto, ingobernable.
No digo que la política sea asimilable a la literatura o a la pintura, pero les aseguro que también es un arte mayor y que su praxis necesita una vocación tan profunda y absorbente como la que se autoimpone cualquier artista verdadero.
En veinticinco años de periodismo no he conocido a un solo dirigente de primer nivel que no fuera un animal político. Un hombre sin tiempos libres, un enfermo de la materia que domina. Como esos cracks futbolísticos que al evocar su infancia solamente se recuerdan jugando a la pelota, día y noche, con una de cuero, con un bollo de papel o con una chapita, obsesionados gozosamente por desarrollar su vocación profunda. O como esos adolescentes que, abstraídos, se olvidaban de comer, de estudiar y hasta de dormir tocando como posesos la guitarra o el piano, o dibujando o escribiendo en cuadernos o en reveses de facturas contables. Las vocaciones volcánicas borran al hombre del mundo, ponen en suspenso a sus familias y a las necesidades mundanas, y, como todo acto de amor torrencial, son un acto de obsesión. Nadie llega a la primera fila de las butacas sin ese fuego sagrado.
Comparar la política real con la política corporativa de las empresas es, por lo tanto, un malentendido amargo. La política, por más gurúes y politicólogos que valgan, resiste las reglas del management ortodoxo y de la ciencia pura. En el mundo de los negocios, uno más uno es dos. En política, como todo el mundo sabe, no necesariamente dos más dos son cuatro.
Toda esta introducción viene a cuento de un hecho
indiscutible: la actual oposición tiene entre sus filas a muchos hombres de empresa. Muchachos por lo general bienintencionados que se han pasado, no hace mucho, a la política creyendo que ésta sólo necesita buenos gestores.
Los no políticos son hombres de ideología pasteurizada, que igualmente merodean las posiciones de "centro" y el libre mercado, y que han comenzado a meterse en el barro de la historia.
A unos, los resultados electorales de octubre los dejaron nocaut. A otros, los pusieron muy nerviosos:
deben realizar ahora lo que prometieron en la campaña.
Sólo a Elisa Carrió, para la cual hubiera sido una tragedia ganar y tener que hacerse cargo del barco, abandonando los cómodos camarotes de la indignación, este período de cristinismo se le presenta plácido y apetitoso. Los demás, incluso los nuevos referentes de ARI, tienen en la boca el regusto agrio de la decepción y del miedo. No lo dirán nunca en público, pero así están los opositores políticos en la Argentina de hoy.
Se sienten, en el fondo de sus corazones, injustamente derrotados por "políticos mediocres" y "burócratas clientelísticos". Ellos, los príncipes de la nueva política, eficientes y limpios, pasaron por la universidad y conocen el mundo: son muy viajados.
"¿Cómo puede ser que nos derroten estos políticos de cabotaje, estos impresentables de siempre?", se preguntan.
Algunos de estos gerentes de la nueva política duermen con la valija cerrada al lado de la cama. Están siempre listos para volver al sector privado rumiando una queja: "Soy demasiado bueno y honesto para la política".
Olvidan que los verdaderos militantes políticos no tienen dónde volver, porque pertenecen, en cuerpo y alma, a la lucha política. Porque no podrían hacer otra cosa, porque nacieron para eso, porque quemaron las naves. Un gerente es demasiado cerebral y tiene demasiado "sentido común" para quemarlas.
Un militante se mide no por cómo reacciona ante una victoria, sino por cómo se recupera de las derrotas.
¿Se recuperarán estos muchachos o tomarán la valija y volverán, sanos y salvos, a casita?
Necesitan un examen profundo para entender lo que les ocurre. Son amateurs jugando a ser profesionales. No dominan del todo la materia y, en el fondo, la desprecian un poco. Toda la nueva oposición está llena de estos personajes tiernitos y bienintencionados:
aves de paso queriendo comerse crudas a las fieras.
No se le puede enseñar política a un negado, así como no se le puede enseñar música a quien no tiene oído.
Entender la política, entenderla de verdad, es un don:
se tiene o no se tiene. Es un saber que no se adquiere en los libros ni en los claustros. Se adquiere en la calle y con las entrañas.
Pero el ser humano desarrolla las habilidades que necesita, de manera que no todo está perdido. La nueva oposición está llena de sordos y zoquetes. Hay muy pocos afinados y casi ningún oído absoluto. Pero tiempo al tiempo.
Luego, por supuesto, está todo ese asunto de los personalismos. En la Argentina, todo gira en torno de tres o cuatro dirigentes que lucen bien en los programas del cable, que suelen ser bastante autoritarios dentro de sus propios partidos y que no saben adónde van. Quiero decir, parecen poseer grandes convicciones y son buenos "tribuneros" (no deberían quejarse tanto del atril, porque ellos lo llevan incorporado), pero carecen de paciencia y flexibilidad para armar partidos políticos consistentes, con alas izquierdas y derechas, con democracia interna y participación.
Descaradamente personalistas, un día tienen tres millones de votos y otro día no tienen nada. Poseen una extraña alergia, que les contagiaron los encuestadores y la "opinión pública" más ramplona de los contestadores automáticos de las radios, que consiste en creer que toda alianza es la Alianza, o sea, un rejunte invertebrado e incoherente que fracasa gobernando. Y también que todo pacto político es el Pacto de Olivos, es decir, un contubernio para repartir favores.
Pero hagamos nombres propios: si Carrió y Ricardo López Murphy hubieran entendido de verdad la política, habrían recreado el espacio histórico electoral de la Unión Cívica Radical. Pero como no la entienden, terminaron en esta nada insípida, inodora e incolora, oposición para la gilada televisiva, que no puede juntar porotos y que no logrará ponerle freno a la hegemonía.
La Alianza era una bolsa de voluntades dispersas y el Pacto de Olivos era un contubernio, pero el peronismo es una bolsa del mismo estilo, aunque verticalista cuando se juega en serio, y el Pacto de la Moncloa era, al fin y al cabo, un acuerdo político, aunque con buena prensa.
Algo tiene para enseñarle el oficialismo a la oposición. Para empezar, su voluntad de poder. El peronismo no tiene un puñadito de dirigentes
destacados: tiene cien candidatos potables en las gateras, con ganas de comerse la cancha. No es dogmático y principista: acoge en su seno a hombres ubicados en las antípodas ideológicas, aunque dispuestos, por las buenas o por las malas, a aguardar su turno y a trabajar coordinadamente cuando la tormenta arrecia y cuando el que manda tiene claro el horizonte y buena sintonía con la mayoría electoral.
Casi nadie, por cuestiones del pasado, queda fuera del colectivo, y nadie se rasga las vestiduras por hacerse amigo de un enemigo de antes, o por codearse con un dirigente que piensa el país desde la otra orilla.
El radicalismo posmoderno tuvo estómago delicado, y así lo pagó. No pudo tolerar las diferencias internas y expulsó de sus filas a los opuestos, que a su vez se transformaron en estómagos delicados incapaces de digerir las mínimas discrepancias. Y así hasta el infinito. Es decir, hasta la atomización y la anécdota. Como la izquierda argentina, una diáspora interminable y minoritaria con dirigentes inflexibles que se pelean por palabras vacías.
Sin dominar la materia, sin vocación ni visión política, sin sentido común, sin pragmatismo y sin humildad, sin capacidad para acordar lo mínimo ni para construir una idea, la oposición se juega en una comuna, es decir, en una baldosa.
Hasta Néstor Kirchner está decepcionado de la oposición. Admite, a regañadientes, que ninguna democracia exitosa económica e institucionalmente prospera con partido único y sin alternancias ni bipartidismo. Sabe que, si no evoluciona por afuera, una oposición de centroderecha surgirá tarde o temprano del propio peronismo y que sobrevendrán como siempre la crueldad, el destripamiento, la lucha sin cuartel y la amnistía y, al final, la cohesión. La guerra peronista hace temblar a los peronistas que detentan el poder, porque saben que del otro lado no hay muchachos testimoniales con la valija armada al lado de la cama, sino políticos con hambre que quieren cambiar la historia.
Sólo se cambia la historia con ese apetito insaciable, con esa pasión que un frío gerente no puede gerenciar.
Tal vez ni siquiera pueda comprender.
La nueva política no puede madurar en manos de los no políticos.
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