jueves, 24 de noviembre de 2011

TIEMPO ARGENTINO | PROFUNDIZAR EL MODELO

La continuidad del cambio

Oscar González
Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional.

Al concluir la segunda etapa de gobierno kirchnerista e iniciarse una nueva gestión del mismo signo, quizás resulte oportuno recorrer el itinerario inaugurado aquel 10 de diciembre de 2007 y marcado singularmente por el intento de quebrar la gobernabilidad desplegado por las corporaciones financieras y mediáticas desde mediados de 2008.

El recuento puede servir para explicar cómo se logró desbaratar, a pura iniciativa política, ese acoso corporativo sobre la autoridad soberana y, también, para verificar el curso de un proceso ascendente de protagonismo popular que, en las últimas elecciones, respaldará ampliamente la administración que encabeza Cristina Fernández de Kirchner.

La gestión que viene tendrá probablemente continuidades y cambios ya que cuanto más se avanza mayores son los desafíos.

Máxime cuando el escenario mundial está convulsionado por una crisis que no cesa y que, aunque su epicentro aparece lejano, repercute en una economía mundializada y en una sociedad global víctima de la depredación del capitalismo financiero.

Los analistas de derecha se empeñan en invocar como fuente excluyente del vasto consenso alcanzado por el gobierno el pasado 23 de octubre al consumismo y a una supuesta vocación conservadora de la ciudadanía.

Una interpretación tan absurda como la que propalan en estos días al decir que la compra de dólares es un gesto de decepción política.

Semejante metodología de análisis no permite explicar el tránsito desde aquel escenario de crisis desatada por la ofensiva de las corporaciones agrofinancieras y los grandes medios de comunicación, que además manejaron la oposición parlamentaria, hasta este presente de aprobación masiva del rumbo general del gobierno.

No es la economía sino la iniciativa política, es decir la política conduciendo la economía y emancipada de los mercados, lo que explica la realidad actual. Del mismo modo que lo exactamente contrario devela lo que está ocurriendo en una Europa donde gobernantes, parlamentos y partidos se someten a las grandes finanzas, hasta cederles incluso el privilegio de imponer gabinetes.

Por caminos totalmente distintos, la Argentina y la Unión Europea han desnudado la falacia de la llamada libre competencia, un paradigma que la derecha ha predicado desde siempre como hecho dado y perpetuo pero que encubre, en todo caso, la relación de fuerzas existente entre el mercado, la sociedad y el Estado.

La experiencia argentina demuestra que no hay forma de legitimar la política si esta carece de la voluntad para intervenir enérgicamente sobre la contradicción permanente entre intereses sociales discordantes, resolviéndola a favor de la mayoría de la sociedad. Así, hemos tenido gobiernos que renunciaron a ejercer el poder, es decir, a cumplir el mandato de sus electores, y hemos tenido otros que traicionaron ese compromiso para ejercer el poder a favor de los mercados. Tuvimos gobiernos que prefirieron reprimir antes que afrontar los conflictos y los que reprimieron y mataron en nombre del orden neoliberal.

Fue una etapa de asedio de una dirigencia opositora que hostigaba sistemáticamente mientras invocaba supuestos diálogos y que empequeñeció del todo cuando se le escurrieron los votos que alguna vez supo obtener. Una oposición que vive ahora traumáticamente la nueva composición de las Cámaras, sin entender que mientras perdía su tiempo manoteando comisiones, durante el fugaz imperio del Grupo A, el gobierno avanzaba y profundizaba las reformas progresistas, a despecho de su inferioridad parlamentaria. Es que, como decía Juan B. Justo, “sólo encuentra el camino el que quiere andar”.

Desmintiendo el sentido común impuesto por los medios monopólicos, un gobierno anatematizado por su supuesta vocación confrontativa, labró acuerdos que disolvieron la pertinencia de aquella conjunción oportunista que se diluyó aun antes del porrazo electoral porque una coalición no puede sostenerse sobre el único término del odio. Un resentimiento de sesgo clasista que negó el país real, con sus índices de crecimiento de la producción, el empleo y el salario y que logró sortear las crisis, ampliar derechos sociales y laborales y obtener logros inéditos en muchos campos.

Ahora que la realidad irrumpe con toda su fuerza, llega el momento de que quienes enfrentan al gobierno en el Congreso admitan que es la hora de restituirle a la política su rol fundamental, librándose del cautiverio impuesto por los grandes grupos de poder que con frecuencia le han dictado su propia agenda. Sería un modo de reivindicar el valor de la misma acción parlamentaria, que podría acompañarse desterrando de la práctica política la impugnación judicial de las normas aprobadas por las Cámaras cuando se ha fracasado en la batalla legislativa.

Para el gobierno, todo lo que se ha logrado conduce al desafío apasionante de consolidar los cambios y avanzar hacia nuevas reformas que amplíen la democracia social.

Una administración que hizo todo lo que hizo no tiene derecho, ni lo ha invocado, a detener su marcha, ya que su potencia y su renovada legitimidad descansan en la confianza social ganada a fuerza de iniciativa política y compromiso con la ciudadanía.

Si algo ha quedado demostrado en estos últimos cuatro años es que avanzar es profundizar y generar nuevas transformaciones, y que las fuerzas sociales y políticas que las sustentan no están preconcebidas sino que se construyen durante ese mismo proceso, en la resolución cotidiana de las tensiones y conflictos que desatan los cambios. Enfrentar esas contradicciones y superarlas en favor del pueblo es la tarea histórica emprendida por Néstor Kirchner, que ahora continúa Cristina Fernández Para el gobierno, todo lo que se ha logrado conduce al desafío de consolidar los cambios y avanzar hacia nuevas reformas que amplíen la democracia social

Publicado por Tiempo Argentino, Editorial, pág. 20, el 24 de noviembre de 2011




martes, 22 de noviembre de 2011

OSCAR GONZÁLEZ EN BAJADA DE LÍNEA VÍA TWITTER

Parte 1




Parte 2



Programa emitido por Canal 9, conducido por Víctor Hugo Morales, el 20 de noviembre de 2011

viernes, 11 de noviembre de 2011

TIEMPO ARGENTINO

Carta a los socialistas europeos

El capitalismo especulativo y depredador logra lo que otrora se conseguía con ejércitos o dictaduras: que países deudores como Grecia se asuman como naciones derrotadas y conquistadas

Oscar González Dirigente del Socialismo para la Victoria. Secretario de Relaciones Parlamentarias

Se cumple una década del derrumbe económico y social que sufrió la Argentina tras diez años de neoliberalismo y que suscitó entonces la mirada compasiva de la socialdemocracia europea, una actitud menos hostil que la condena unánime de los mercados financieros frente a un país que, víctima de las políticas que ellos mismos le impusieron, no pudo afrontar su enorme deuda externa e ingresó en el default, esa zona oscura que hasta entonces nadie había habitado en estas latitudes.
Modales aparte, había algo que compartían tanto el establishment financiero como los socialistas europeos y era ese sentido común de época que se expresaba en los congresos internacionales y seminarios donde coincidían socialistas de ambos mundos: la alarma porque un país confiable y ejemplar por su devoción por el credo neoliberal se convertía repentinamente en un arrabal irresponsable que dilapidaba sus recursos y, encima, se negaba a aplicar el ajuste que exigían los centros financieros internacionales. Se hacían rutinarios los reproches frente a la inevitable pulverización de los fondos de pensión que los jubilados europeos habían confiado a ciertos bancos de vocación especuladora dedicados a maniobrar con los bonos argentinos.
Años después, esa Europa próspera y de moneda fuerte que rivalizaba con el dólar, donde hasta los países menos desarrollados del área sentían la seguridad de su amarre al carro consumista, se topaba con la misma crisis que había azotado a ese lejano país emergente que luchaba por recuperarse de la devastación económica y social a comienzos del siglo. Aquel paraíso del bienestar signado por la impronta social, económica, ecológica y ética de la izquierda democrática ve entonces peligrar su futuro por obra del modelo basado en la especulación financiera y de ese modo la vieja Europa, cuna del Estado social, comienza a aplicar el mismo programa de privatizaciones y de abolición de derechos sociales y laborales que sufrimos los argentinos en los ’90.
Lejos de resistir estos embates, los partidos socialdemócratas desisten de sus ideales emancipadores y adaptan sus programas a la ola neoliberal con la “tercera vía” británica, la “neo-socialdemocracia” nórdica y el “social-liberalismo” en España, olvidando historias, identidades y una tradición que hunde sus raíces en las luchas sociales, a menudo sangrientas, de más de un siglo. Se reniega, en síntesis, de los principios fundacionales de 1957, cuando nace la Comunidad Económica Europea con la contribución de socialistas y socialdemócratas dispuestos a salvar a sus países del horror de otra guerra.
A partir de los ’80, con la economía mundial cautiva de la hegemonía del capital financiero, el Viejo Continente se desplaza a la derecha: la unión monetaria y fiscal queda bajo la supervisión del capital especulativo; la planificación y dirección de la economía dejan de ser responsabilidad de los estados nacionales y pasan a depender de los banqueros, incluido el Banco Central Europeo, constituido en instrumento del capital financiero y no en palanca de políticas públicas. De este modo, la democracia política, al igual que la capacidad gubernamental de decisión sobre cuestiones cruciales como el empleo y la producción queda subordinada al gran capital.
Tal como en nuestro caso con la virtual privatización del Banco Central en los ’90, los tratados de Maastricht y Lisboa establecen la “independencia” del Banco Central Europeo, lo que en la práctica lo pone bajo la tutela de las finanzas privadas que le impide conceder créditos para la producción –considerados “inflacionarios”–, comprar deuda del Estado ni realizar ninguna otra operación pública, aunque sí lo autoriza a emitir dinero para rescatar bancos en dificultades.
Los tratados también restringen la autonomía financiera estatal imponiendo topes como el que limita el déficit al 3% del PBI, impidiendo cualquier gasto “keynesiano” de carácter contracíclico destinado a combatir la depresión de las economías nacionales.
De esta manera, los países deudores quedan maniatados por los bancos, acusados, como dice Angela Merkel, de no ser capaces de “crecer por sí mismos para salir por sí mismos del endeudamiento”.
De este modo, el capitalismo especulativo y depredador logra lo que otrora se conseguía con ejércitos o dictaduras: que países deudores como Grecia se asuman como naciones derrotadas y conquistadas, que entreguen su agua, su tierra, sus bienes públicos, su futuro como pueblos libres y naciones soberanas. Hasta se les plantea vender el Partenón y otros enclaves turísticos para que los privatizadores puedan comprarlos con los mismos bonos devaluados de la deuda griega, que el gobierno deberá tomar a precio nominal para abonar los siderales intereses que imponen sus acreedores.
Cuando el “sueño europeo” se ha vuelto una pesadilla y el proceso reformista se ha tronchado brutalmente, con una oligarquía financiera dominante que aniquila el patrimonio de los deudores, la renuncia del primer ministro Georgios Papandreu y la resignación de los socialistas españoles, que reforman la ley para priorizar el pago de la deuda “porque los mercados no pueden esperar”, son ejemplos cabales de rendición incondicional frente a una banca acreedora que extorsiona a los gobiernos de todos los signos con el colapso del euro y de las economías nacionales si no los rescatan de sus pérdidas millonarias.
Constreñida la democracia política a consentir que la deuda se pague con recortes salariales y del gasto social, el poder financiero busca así coronar su victoria, reduciendo el mundo del trabajo y de la industria a la servidumbre por deuda, sin que los gobiernos atinen a buscar otras salidas, a gravar la riqueza y a resistir un embate que diezma a la izquierda y le abre la puerta a la extrema derecha.
Contrariamente, del otro lado del Atlántico, varios gobiernos buscan nuevas vías que desde sus particularidades reivindican los valores de la izquierda en sus múltiples versiones, ya se los describa como populistas, nacionalistas, socialistas, progresistas, desarrollistas o una combinación de algunos de esos términos. Son procesos que admiten la sentencia de Bernardo Kliksberg cuando señala que “la desigualdad es el peor enemigo que tiene el crecimiento económico” y que con estilos y matices, superan el fundamentalismo de mercado que primó en los noventa.
Son experiencias donde se reaprende la vieja lección de que trabajo, consumo y producción son las bases económicas fundamentales del bienestar social, porque si no hay consumo los mercados se contraen, las empresas no invierten, los comercios cierran y los ingresos fiscales se desploman. Y entonces las empresas despiden a sus trabajadores, aumenta el sufrimiento social y la economía se achica todavía más.
En esa centralidad del trabajo –que Cristina Fernández explica al decir que “el ciclo de crecimiento económico que estamos viviendo, el más importante de los últimos 200 años, no es un crecimiento como el de los ’90, con una destrucción masiva del empleo, ni como el de principios del siglo XX, cuando el país sólo exportaba y la riqueza llegaba a una pequeña parte de la población, sino que el nuevo patrón económico es el del crecimiento basado en la producción y el trabajo”– esté quizás la clave. Una constatación que puede ser útil para que los socialistas europeos repiensen cómo enfrentar hoy nuestras penurias de ayer.

Publicado por Tiempo Argentino, Editorial, pág. 19, el 11 de noviembre de 2011.






viernes, 4 de noviembre de 2011

ELECCIONES GENERALES DE ESPAÑA 2011

Debate Rubalcaba - Rajoy en el PSOE Buenos Aires en vivo

El PSOE Bs. As. invita a presenciar en vivo el debate de propuestas electorales entre su candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba y el candidato del PP, que se llevará a cabo en Madrid el próximo lunes 7 de noviembre.

El debate se transmitirá en pantalla gigante en la sede del PSOE Bs. As., Perón 940, entre las 16 y 17 hora de Argentina.

Página web de Rubalcaba


Gustavo López Pardo - Secretario de Organización
Lorena Suárez - Departamento de Prensa y Comunicación 15

viernes, 28 de octubre de 2011

UN AÑO SIN NÉSTOR KIRCHNER

El Presidente inesperado



Por Oscar R. Gonzàlez* (Especial para Diario del Orinoco, Venezuela)



Uno de los más importantes intelectuales argentinos, Carlos Altamirano –crítico del gobierno-, presentó la semana pasada una nueva edición de un libro que había publicado una década atrás, en el fatídico 2001 argentino, el año del “que se vayan todos”. Ahora, el autor de “Peronismo y cultura de izquierda” se vio constreñido a suprimir el epílogo de aquella primera edición, que aludía al agotamiento definitivo de la capacidad transformadora del peronismo y a reconocer que existe un “reencantamiento ideológico” y que desde 2003 aquella cualidad “ha recobrado una nueva vida”.
La rectificación del académico se explica simplemente aludiendo al nombre de Néstor Kirchner, toda vez que él fue protagonista excluyente del conjunto de dispositivos creados a partir de 2003, cuando ese desconocido político patagónico, enemigo del protocolo y el envaramiento de los funcionarios tradicionales, con apenas 22 por ciento de los votos, logra arribar a la presidencia argentina, en medio de la anarquía social y la incredulidad general.
Si algún episodio permite comprender por qué cambió la Argentina desde aquel arribo de ese “presidente inesperado”, informal y desgarbado, puede mencionarse uno que sucediera apenas horas después de su llegada a la Casa Rosada, cuando un connotado empresario periodístico, mandadero del establishment, se acercó al novel mandatario para recitarle las condiciones que los dueños del poder económico y mediático le imponían a cambio de dejarlo gobernar en paz “al menos por un año”.
Ese bautismo de fuego iba a marcar la impronta del intenso ciclo de la historia argentina, que aun perdura, signado por la confrontación entre dos modelos de país: el que pugna por retrotraer las condiciones materiales y las relaciones sociales al paradigma del mercado como único y privilegiado asignador de recursos económicos y simbólicos y, contrariamente, el proyecto de políticas públicas de crecimiento con inclusión social, autonomía nacional e integración regional.
Aunque resultaría imposible sintetizar en pocas líneas el conjunto de innovaciones desplegadas por la gestión presidencial de quien hoy conmemoramos un año de su repentina desaparición, vale la pena invocar simplemente algunos aspectos que, sin embargo, no completan ni remotamente la totalidad de las reformas instrumentadas durante su mandato, entre 2003 y 2007.
En primer lugar su capacidad para rescatar la centralidad de la política de su cautiverio de la economía a que había sido sometida por el neoliberalismo noventista; en segundo lugar la subordinación completa del poder militar a la autoridad civil; en tercer lugar la recuperación del rol protagónico y regulador del Estado como modo de garantizar mayor igualdad de oportunidades y ampliar los derechos de ciudadanía; en cuarto término la autonomización completa del país –previo desendeudamiento externo- respecto de los dictados del poder financiero especulativo global y sus exorbitantes exigencias y, finalmente, el rescate de la unidad suramericana –en particular expresada en la Unasur- como herramienta común de autodefensa regional y ámbito para pujar desde allí por un nuevo equilibrio político internacional.
Si acaso esas medidas trascendentes hubieran sido todo el saldo de la gestión del extinto Presidente, hubieran bastado por sí mismas para constituirlo en un referencia insoslayable de la recuperación argentina. Pero Kirchner legó mucho más que aquello cuando se comprometió inicialmente a “no dejar mis convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno” y lo cumplió acompañando a Cristina, su compañera de vida y política por más de 30 años, en los momentos más complejos de su gestión, particularmente cuando la insurbordinación del gran capital financiero ligado a la producción agraria tensionó hasta el extremo las contradicciones sociales.
Fue en ese momento donde demostró, junto a la Presidenta, sus mejores cualidades de estratega político, convirtiendo aquel traspié y un posterior revés electoral en oportunidad para propiciar muchas iniciativas políticas que, de la mano de Cristina Fernández, lograron revertir el curso de los acontecimientos y el favor popular en poco más de dos años, hasta el triunfo del domingo pasado, que Néstor Kirchner no pudo disfrutar pero donde la marca indeleble de su genio político aparece clara e inocultable.



*Dirigente socialista argentino. Secretario de Estado del Gabinete de Ministros.



Publicado por el diario Correo del Orinoco de Venezuela, Opinión Libre, pág 19, el 28 de octubre de 2011



INTERCAMBIO SOCIALISTA

Oscar González recibió a diputada gallega de PSOE



En el marco de la campaña electoral española para elegir una nuevo presidente de gobierno, el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Nación recibió a Marisol Soneira.
El secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional, Oscar González, recibió a la diputada del Parlamento de Galicia Marisol Soneira, responsable de emigración del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Ambos dirigentes socialistas repasaron la situación europea y latInoamericana e intercambiaron experiencias en torno a las situaciones críticas que hoy afectan a Europa y años atrás a la Argentina. Soneira vino a tomar contacto con la populosa inmigración gallega radicada aquí para impulsar el voto al candidato del PSOE al gobierno español, Daniel Rubalcaba.

Publicado por los portales Sección Política y La Política Online, el 28 de octubre de 2011.

domingo, 23 de octubre de 2011

LA VOZ DE GALICIA

El «fisterrán» con más coraje de Cristina Fernández

Por Mónica Lázaro. Buenos Aires | La Voz de Galicia

Una docena de hijos de gallegos integran el equipo de Cristina Fernández de Kirchner. La propia candidata a la presidencia argentina tiene sus orígenes en Galicia. Pero entre todos destaca una figura: Jorge Rivas
Un ejemplo de lucha y tesón, aunque a él no le guste el término. Alguien que lleva sus convicciones hasta las últimas consecuencias. Hijo de emigrantes de Fisterra, el abogado socialista Jorge Rivas acude hoy a las elecciones presidenciales de Argentina como candidato del Frente para la Victoria, el partido que promueve la reelección de Cristina Fernández de Kirchner, y con la admiración y el respeto de la población del país. El 13 de noviembre del 2007, este bonaerense de 50 años que fue vicejefe del Gabinete de Ministros sufrió un asalto en su vivienda, del que salió con lesiones que lo dejaron tetrapléjico.

Contradiciendo el pronóstico de los médicos, que le dieron pocas esperanzas, y apoyado en su amor a la vida y a su familia y en un férreo compromiso político, Rivas salió adelante y un año y medio después del suceso, el 20 de mayo del 2009 tomó posesión de su escaño de diputado en medio de una sonora ovación y con sus compañeros puestos en pie. Aquel día el Congreso se encontraba colmado de legisladores, políticos, amigos y familiares, y se veían carteles desplegados con el lema «Fuerza, Jorge Rivas, Argentina te necesita». Conmovido, el abogado confesó que su «primer sueño después del accidente fue asumir la banca de diputado nacional», y pocos meses después, al retomar su cargo de secretario general del Partido Socialista en la provincia de Buenos Aires, explicó que su reincorporación a la actividad parlamentaria y del partido era un hecho que lo llenaba de «energía para seguir el proceso de rehabilitación».

En la actualidad, incapaz de hablar o moverse (solo puede girar lentamente la cabeza en señal de afirmación o rechazo), Rivas utiliza una silla de ruedas para desplazarse y se comunica mediante un software similar al empleado por el físico Stephen Hawking. En una entrevista en el 2009 ahondó en lo ocurrido y declaró: «Si encontraran a las personas que me agredieron deberían aplicarles la ley pero, aunque pueda parecer un contrasentido, creo que ellos también son víctimas de la inseguridad que padecemos todos, y la única forma de erradicarla es promover políticas preventivas, nunca represivas». Explicó que si había una enseñanza para sus hijos derivada del asalto era «aprender a no dejar para mañana lo que puedan hacer hoy» y sobre la posibilidad de convertirse en un referente resolvió: «La verdad es que nunca lo pensé, pero sé que lo último que quiero es servir como ejemplo».

Sus grandes proyectos para la próxima legislatura, según explicó esta semana a La Voz, son «reformar la ley del paciente, incorporando la figura de la muerte digna, y reformar el Código Penal, eliminando un artículo sancionado en la dictadura del que se valen algunos jueces para criminalizar la protesta social». Preguntado por qué apoya al actual Gobierno, respondió: «Porque soy socialista. Por eso creo que debemos apoyar el proyecto que se inició con Kirchner y que hoy encarna Cristina Fernández. El gran desafío de los próximos años será poner toda la energía para conseguir una sociedad más igualitaria, y Cristina es la única garantía de que el proceso de crecimiento económico con inclusión social se sostenga».

Con él, apuntalando a la candidata, se encuentran una docena de descendientes de gallegos comprometidos con la izquierda. El diputado Ariel Basteiro considera que «hay que continuar el proceso, porque de otro modo se correría el riesgo de que los perjudicados por las medidas transformadoras llevasen adelante procesos de desestabilización». Y agrega que «Cristina es un cuadro político único en la política nacional e internacional por su capacidad de gestión y su claridad para entender los problemas».

En tanto, el secretario de Relaciones Parlamentarias, Óscar González, que asumió su cargo en el momento de mayor presión de la oposición contra la decisión del gobierno de incrementar las retenciones a las exportaciones de soja y girasol, recuerda su relación con Kirchner: «Comenzó en el 2003 y me sumé a su proyecto debido a las grandes coincidencias que nos unían».

Sergio Fernández Novoa, uno de los impulsores de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, repasa cómo propuso al entonces presidente «impulsar una ley que terminara con la letra de la dictadura y brindara posibilidades para democratizar un mapa de medios altamente concentrado [...] La elaboración, aprobación y reglamentación de esta ley, unida a una férrea decisión política de Cristina Fernández, configuró uno de los puntos más altos de ejercicio democrático en Argentina». Por su lado, Daniel Portas, asesor del secretario de Comunicación Pública y Medios, subraya que «hay que seguir profundizando este modelo de recuperación económica, de un Estado potente que interviene en la economía, fortaleciendo el mercado interno y repatriando científicos. Nos alejamos de la especulación financiera, volvimos a las fuentes y los resultados están a la vista». Con ellos, los también gallegos María Seoane, directora de Radio Nacional; o José Luis Castiñeira, director Nacional de Artes, José Luis Castiñeira, entre otros.

Publicado por la Voz de Galicia, el 22 de octubre de 2011.

jueves, 20 de octubre de 2011

CRISTINA - BOUDOU 2011



Solicitada publicada en Tiempo Argentino, 20 de octubre de 2011.

miércoles, 19 de octubre de 2011

La izquierda kirchnerista con los candidatos porteños

En un acto de respaldo a los candidatos a diputados nacionales del FPV, en el Viejo Almacén, estuvieron (de izquierda a derecha): Eduardo Epzteyn, Lía Méndez, Oscar González, Delia Bissuti, Gustavo López, Mara Brawer, Roberto Feletti, Aníbal Ibarra, Juan Carlos Junio, Mara Elena Naddeo, Gabriela Cerruti, Gonzalo Ruanova y Edgardo Forn.

viernes, 14 de octubre de 2011

LA TECLA

Para Rivas, hay infinidad de socialismos

“En Argentina hay tantos socialismos como socialistas, pero, dando pinceladas gruesas, se puede decir que hay dos grupos: los que apoyamos este proyecto y los que se oponen”, señala el Diputado
El diputado Rivas militó muchos años en el socialismo, y se constituyó en el titular del partido en la provincia de Buenos Aires. Cuando en 2007 decidió aliarse al kirchnerismo, se provocó una ruptura en el partido, cuya base santafesina decidió quedarse en la oposición y asociarse a la Coalición Cívica.

Tras disputas, intervenciones, y presentaciones judiciales, este sector, liderado por Rivas y el funcionario nacional Oscar González, decidió armar un nuevo partido.

-Si tuviera que hacer un esquema, ¿cómo graficaría las divisiones actuales del socialismo, y en qué lugar se ubicaría?
-Te aclaro que en Argentina hay tantos socialismos como socialistas, pero, dando pinceladas gruesas o a grandes rasgos, se puede decir que hay dos grandes grupos: los que creemos que, preservando nuestra identidad y autonomía, se debe en esta etapa histórica apoyar críticamente el proyecto nacional y popular que hoy encarna Cristina Fernández, y los que creen que el socialismo debe oponerse al actual proyecto, a mi juicio, interpretando muy mal el momento político y siendo funcionales a los sectores e intereses más reaccionarios de la sociedad.

-Conformó un nuevo partido.
-Sí, realizamos el congreso de constitución del partido Unidad Socialista para la Victoria, que rescata la identidad histórica y respalda el proyecto de reformas democráticas, crecimiento económico con inclusión social e integración regional que encabeza Cristina Fernández de Kirchner.

Publicado por la Revista La Tecla, el 14 de octubre de 2011.

lunes, 10 de octubre de 2011

TUCUMÁN | PLENARIO DE SOCIALISTAS PARA LA VICTORIA

Fuerte respaldo de los socialistas 

En Tucumán, representantes del Socialismo para la Victoria –cuyos referentes son el diputado Jorge Rivas y el secretario de Relaciones Parlamentarias, Oscar González– ratificaron su apoyo a la fórmula presidencial del FPV, al tiempo que expresaron su voluntad de construir una confederación de fuerzas socialistas. 

Publicado por Tiempo Argentino, Argentina, pág. 8, y el portal de noticias Criterio Online, el 10 de octubre de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

PÁGINA 12

Con local en Lanús


El diputado nacional socialista Jorge Rivas acompañó al intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, quien compite para lograr su reelección. El diputado estuvo con el kirchnerista Díaz Pérez ayer por la tarde en la Casa del Pueblo, un local partidario de los Socialistas para la Victoria. Rivas estuvo acompañado en el acto por el socialista de Lanús Claudio Simone y el secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional, Oscar González. 

Publicado por Página 12, El País, Pág. 8, el 7 octubre de 2011


jueves, 6 de octubre de 2011

TIEMPO ARGENTINO

Las cartitas del Dr. Binner

Oscar González 
Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional

Ganado por una repentina vocación epistolar, el gobernador santafesino, Hermes Binner, reclama desde Clarín y La Nación que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner convoque a un “diálogo nacional” para analizar “los grandes problemas que afronta el país”.
Al enumerar, el candidato del Frente supuestamente Amplio y –más supuestamente aún– Progresista, menciona al voleo algún que otro asunto: “reducir la evasión de divisas”, “afrontar la crisis habitacional”, “mejorar la base productiva y social”.
Si esas preocupaciones fueran auténticas, serían al menos contradictorias: si la angustia por el nivel de reservas fuese real, no se entiende por qué en 2008 los diputados binneristas se negaron a fortalecer las arcas del Banco Central con los ingresos provenientes del razonable aumento de los derechos de exportación de la soja.
Lo de la falta de viviendas no debe herir demasiado la sensi- bilidad del gobernador, ya que ni siquiera tomó en cuenta las propuestas de su contradictor interno, el senador Rubén Giustiniani, que propició desde crear un banco de suelos hasta montar un ministerio provincial de la vivienda.
Respecto al mejoramiento “productivo y social” el reproche suena a ironía, ya que es el esfuerzo nacional el que permite que las industrias automotrices radicadas en Santa Fe reciban subsidios para evitar suspensiones y despidos, para no hablar del compromiso asumido con el financiamiento de las estratégicas asignaciones por hijo y embarazo.
Pero lo más curioso de la epístola binnerista es que convoca a “discutir democráticamente” y a “un diálogo real”. Es la contracara de su oposición a debatir internamente la propuesta de acompañar desde la coherencia a un gobierno que despliega la agenda y el programa histórico socialistas. Al contrario, montó la guillotina burocrática para decapitar al diputado Jorge Rivas, al que esto escribe y a muchos otros compañeros que, mal que le pese al improvisado corresponsal, siguen participando de un gobierno que impulsa el cambio social y la ampliación de ciudadanía.

Publicado por Tiempo Argentino, Argentina, pág. 12, el 6 de octubre de 2011.




HOMENAJE A NÉSTOR KIRCHNER

Jorge Rivas, entrevistado por Ernesto Tenembaum

ELLOS TIENEN UN PLAN, ¡Y QUÉ PLAN!

La Marcha de la Oposición - Ignacio Copani

TN - Asunción de Jorge Rivas como diputado

AMÉRICA 24 - Rivas jura como diputado

C5N - Rivas jura como diputado

TELENOCHE - Informe sobre la recuperción de Jorge Rivas

Jorge Rivas - Documental sobre su rehabilitación - Gentileza de HadaSoft

OSCAR GONZÁLEZ EN LA CUMBRE DE LÍDERES PROGRESISTAS JUNTO A CFK- Canal 7

OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA INTERNACIONAL - Telesur 12/08

EL SOCIALISTA OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA REESTATIZACIÓN DE LAS JUBILACIONES

Canal 13 - Gustavo Silvestre califica de "vergüenza" el intervencionismo de Giustiniani