martes, 16 de marzo de 2010

EL CALIDOSCOPIO ARGENTINO

Ilusos

Por Ricardo Forster

El calidoscopio argentino siempre nos ofrece un frenesí de imágenes que cambian como el movimiento imprevisto de las hojas otoñales al ser sacudidas por el viento. Lo que el día anterior parecía sellado, al día siguiente ofrece su rostro inverso. Lo que la semana anterior se ofrecía como la anticipación del “fin de una época”, como el anuncio oracular que cierta pitonisa afecta a las frases de neto corte apocalíptico suele lanzar al escenario de una sociedad algo desconcertada anticipando la llegada de los “días terribles” que serán seguidos por “la alegría del nacimiento mesiánico” (mezclando tradiciones helénicas con retóricas bíblicas sin tener mucha conciencia de tan particular alquimia), se hunde, la semana siguiente, en frases despechadas y agresivas contra los otrora entrañables compañeros de viaje rumbo a la “verdadera República” que, a los ojos relampagueantes y alucinados por tantas visiones de tan esperpéntica figura de la política autóctona, se convirtieron, de la noche a la mañana, en “traidores”, en culebras venenosas dispuestas a pasarse con armas y bagajes a las huestes del Anticristo. Acompañándola en este resentimiento contra sus antiguos aliados, hoy vemos de qué manera los periodistas estrella de los principales diarios se dedican a despotricar contra una oposición “incoherente”, “incapaz”, “desquiciada” e “inútil”, esa misma que antes de ayer era la salvaguarda de la patria. Qué rápido que avanza la desilusión y cuán poco dura la fama entre los escribas de La Nación y de Clarín dispuestos, ahora, a arrojar al tacho de los desperdicios a sus héroes de la oposición. Cuidado con su inclinación a buscar por otros lados más oscuros de la memoria nacional, allí donde ven de qué manera y para horror y espanto de la gente bien los “olvidados e incontables” reaparecen en la escena reclamando su visibilidad. Honduras como espejo en el que algunos de esos escribas desean que se mire el país, sigue allí presente y activado en los laberintos de una gestualidad destituyente que recorre los pasillos tribunalicios, las “mediaciones” eclesiásticas y los comunicados de las grandes corporaciones económicas. Por ahora, al menos y para escarnio de los responsables de tanta frustración, quedó un tanto debilitada la pata legislativa, esa que amenazaba con destronar la soberbia autoritaria del oficialismo. Esta ha sido una semana pródiga en acontecimientos y en enseñanzas. También han sido días de intensidades políticas capaces de abrir dimensiones que parecían clausuradas reconstruyendo puentes impensables con antiguos acontecimientos que han marcado hondamente la historia nacional y que, bajo las luces reinterpretativas del presente, asumen rasgos nuevos, esos que emergen de lo que rompe el deslizamiento esperable, acumulativo y rutinario de la temporalidad política para derramar, sobre la época, otra lógica y otras oportunidades. ¿No será oportuno leer la actualidad con los prismas de un Walter Benjamin allí donde reclamaba la necesidad de pasarle a la historia el cepillo a contrapelo y al tiempo evolutivo y lineal de la dominación desplazarlo por el instante que es peligro y oportunidad?

Ahora todos sospechan de todos. Los radicales de sí mismos descubriendo que el “efecto Cobos” empieza a remitir y van surgiendo otros posibles candidatos más gratos a los boinas blancas, maestros de una retórica hueca que ofrece una imagen desolada de su propia tradición. Los “peronistas disidentes” haciendo lo que siempre han hecho, devorarse sin contemplaciones los unos a los otros y soñando con ser, cada uno, el nuevo sultán de la Argentina. Los socialistas preguntándose qué hacía su senador entre Menem y Reutemann y por qué terminaron por apoyar al Opus Dei dentro del Senado de la Nación. El centroizquierda de Proyecto Sur y sus aliados mirando desde fuera el partido que se jugaba en el Senado y que amenazaba con eliminar a la primera presidenta del Banco Central ajena a la ortodoxia neoliberal mientras se dedicaban a ser funcionales a una oposición que quería ir por todo (eso sí, muy alegres por haber logrado la presidencia de alguna comisión –no importa que en el resto se nombrara a lo peor de la derecha destituyente y corporativa– y la promesa de una investigación de la deuda ilegítima por parte de los mismos que la generaron). Lo insólito, lo absurdo y lo grotesco se mezclaron en el interior de una oposición impresentable que se preparaba para pasar por las armas a Mercedes Marcó del Pont y que terminó dándose cuenta de que los fusiles tenían la pólvora mojada.

Ahora, desconcertados y sospechando todos de todos, ya no saben quiénes son los leales y quiénes los traidores. Difícil, muy difícil ofrecerse como garantía de futuro cuando se hunden en el pantano de un presente que los muestra como lo que efectivamente son: una tienda de los milagros más dispuesta al derrumbe que a la consolidación de una acción unitaria sostenida pura y exclusivamente por el más craso oportunismo. Alguna gente comienza a preguntarse, incluso contra lo que creían hasta ayer nomás, qué defiende esta oposición, hacia dónde quieren llevar al país y cuál es su límite. Por extraño que parezca a veces la fragilidad, la puesta en evidencia de un acto de injusticia –como el que estuvo a punto de cometerse contra Marcó del Pont– o la percepción creciente de un gobierno acorralado y debilitado abre insospechadas reacciones y redefine la lógica de los acontecimientos. La debilidad no suele cotizar en la bolsa de la política y de los políticos pero sí en el interior de una sociedad que descubre que no todo lo que se le dice es verdadero y lo hace cuando percibe que una cierta injusticia se está por cometer o cuando la trama de la realidad vuelve a aparecer como frágil y muy próxima al peligro abismal. A eso, sin comprenderlo por ignorancia y obsecuencia con el poder corporativo, es hacia donde amenazó con llevar la oposición al país en las últimas semanas aprovechando los errores del Gobierno y su desconcierto inicial para leer los cambios en las representaciones parlamentarias. Cuidado con tensar demasiado la soga porque se puede romper.

2 Todo eso y más puede suceder en una Argentina loca e intensa que, en menos de 24 horas, fue testigo de un extraordinario y multitudinario acto en Ferro del que participaron decenas de miles de entusiastas militantes y que en la noche del viernes replicó, bajo otras características, en una impensada movilización de miles de ciudadanos muy de clase media que marcharon hacia la Plaza de Mayo para comenzar a desmentir que en la ciudad de Buenos Aires todos y cada uno de sus habitantes más favorecidos, aquellos que no provienen de las barriadas humildes y que suelen ser reducidos a carne de cañón del clientelismo por la gran prensa del poder, se dedican en sus ratos de ocio a declarar su odio mortal hacia el Gobierno y, en particular, hacia los Kirchner. Comienzan a soplar otros vientos, en este caso, desde la sorprendente convocatoria de un grupo de espectadores de un programa de televisión. Extraños tiempos en los que las tecnologías de la comunicación pueden abrir los grifos de multitudes que reclaman más violencia contra los pobres (las andanzas ya casi olvidadas del falso ingeniero Blumberg fueron testigo de esa “comunidad telemática” lanzada contra el Gobierno), pero que también pueden servir para construir otra plaza, una que recuerda viejas jornadas de matriz y tradición popular y progresista. Calidoscopio de la política, insisto, que permite que bajo la misma forma tecnológica se manifiesten distintos contenidos y muy diferentes alternativas morales. No es un dato menor de la realidad actual ese desplazamiento o esa brecha que comienza a abrirse en el interior de la clase media. De la misma manera, que constituye un efecto propio de estos tiempos hipertecnologizados la apropiación de ciertas formas de la comunicación para inyectarle contenidos inesperados redefiniendo los trazos cada vez más complejos de la política y de las representaciones subjetivas. La compleja urdimbre de forma y contenido, vieja temática de la tradición filosófica al menos desde Nietzsche en adelante, regresa sobre nosotros exigiéndonos pensarla con ojos críticos y no dogmáticos, alejándonos tanto de la ilusión de un giro “liberador” de la mano de las nuevas formas tecnológicas como de un rechazo absoluto a los desafíos e innovaciones que esas mismas formas ejercen sobre la vida social, política y cultural. Lo sucedido el último viernes ofrece mucha tela para cortar.

De la misma manera que tampoco debe pasar desapercibido para quien intenta dar cuenta de la complejidad del momento, el contraste y la complementación (aunque parezca un contrasentido lógico) entre el multitudinario y festivo acto de Ferro organizado por los movimientos sociales y el que se había desarrollado un día antes en el Chaco, cuando Kirchner reasumió la presidencia del PJ. Afirmación del poder en el interior de la estructura pejotista con sus límites y sus zonas oscuras, de esas que llevan a que muchos de esos mismos dirigentes que hoy rodean a quien los conduce, mañana pueden abandonarlo sin inconveniente alguno (y esto para recordar que la oposición también habita en el interior del oficialismo que, a veces y en momentos particularmente significativos, lo descubre con espanto). Baño de intensidad militante en Ferro que, como escribió una columnista de La Nación que supo en otras épocas asumir posiciones radicalmente alejadas del vocero mediático de la derecha vernácula que hoy la tiene como columnista estrella, muestran las “dos almas del kirchnerismo”, esa que negocia con el aparato y esa otra que renueva las tradiciones populares y transformadoras. Claro que para la cronista, una notable estudiosa de la literatura argentina y una observadora de la vida cotidiana que acabó por adquirir la visión del mundo de cierta clase media palermitana preocupada por la persistencia de la pobreza mientras gira raudamente hacia el neoconservadurismo, esa doble escena separada apenas por 24 horas, en verdad no era otra cosa que la puesta en evidencia, así lo piensa y lo escribe Beatriz Sarlo, de la impostura y la ficción de todo aquello que toca el kirchnerismo. Nobleza obliga, al menos se vistió con su traje de etnoantropóloga, y se sumergió en la bestia negra de la historia argentina, para luego escribir su informe sobre pejotismo y militancia social. Pero a ella, alma sensible, le siguen preocupando los niños pobres, aunque escribe en el diario de aquellos que se dedican a multiplicarlos.

Una semana que hizo añicos el tablero de ajedrez con el que venía jugando una oposición que creía haber arrinconado a su adversario y que se preparaba para esas últimas movidas que suelen culminar, si las jugadas son las apropiadas, en jaque mate (la ahora denostada senadora Latorre lanzó al ruedo mediático, para indignación de las almas bellas y puras que pululan en la oposición y entre el “periodismo independiente”, la denuncia de actitudes golpistas en el Congreso de la Nación). No percibieron, porque son jugadores endebles y muy poco refinados, que nada es más difícil que resolver anticipadamente lo que el medio juego aún no permite. Se entusiasmaron con la toma por asalto de la fortaleza del adversario alucinando que todas las defensas y la posibilidad de contraataque estaban quebradas; no se detuvieron a contemplar sus propias fuerzas, no imaginaron que un buen jugador de ajedrez tiene como principal virtud la capacidad reflexiva y la sutileza con la que logra anticipar las movidas del otro diseñando estrategias de largo alcance. Creyeron, ilusos, que la tienda de los milagros bajo la que se reúnen, una tienda del cambalache nacional, estaba en condiciones de dar el salto definitivo hacia la rendición incondicional del enemigo tan denostado, odiado y subestimado. (Página 12)

lunes, 15 de marzo de 2010

QUIEREN QUE EL GOBIERNO HAGA EL AJUSTE

El uso de las reservas monetarias

Por Humberto Zambon*

Don Arturo Jauretche decía que los problemas fundamentales de la economía que afectan al ciudadano son muy sencillos; para entenderlos bastaba con saber sumar y restar, y finalizaba con este consejo: “si no entiende algo pregunte, y si con la explicación sigue sin entender, sepa que lo están engañando”. Don Arturo tenía razón y es un compromiso el mostrar las cosas que afectan al ciudadano en forma tan sencilla como, en última instancia, son. Sin conocimiento popular no existe democracia real.

En el caso de las reservas monetarias del Banco Central, tema de debate actual, las cosas son así: el crecimiento económico de los últimos años, que ha permitido disminuir la desocupación y la pobreza, se ha basado en gran parte en que existe superávit comercial externo; es decir, que las exportaciones superan largamente a las importaciones. Y esto no fue por azar ni por designio de los dioses, sino porque existía un tipo de cambio competitivo que, para nuestro país, toma como referencia el valor del dólar. Un dólar alto, que encarece a los bienes importados, genera mercado interno para la producción local y permite vender en el exterior a buen precio (medido en pesos). Se produce el superávit externo, aumentan la producción, las ventas, la masa salarial y las ganancias, en un impulso autosostenido. En cambio, un dólar bajo tiene los efectos contrarios, como lo hemos conocido en los años de la “tablita” de Martínez de Hoz, o de la convertibilidad de Menem y De la Rúa.

Cuando el dólar está bajo, como hay déficit comercial, la gente necesita dólares para pagar las importaciones y también lo demanda para viajar o veranear en el exterior; los dólares de las exportaciones no alcanzan, por lo que el Banco Central tiene que salir a vender para que no aumente su precio. ¿De donde los saca? De sus reservas y, como estas resultan insuficientes, los consigue endeudándose en el exterior: así creció la deuda externa hasta que todo explotó en el 2001.

En cambio, cuando el tipo de cambio está alto, el problema es que los dólares sobran. Si el gobierno no interviniera, su precio bajaría y se terminaría con el impulso al crecimiento económico; el Banco Central tiene que salir a comprar todos los dólares sobrantes, pagando con pesos, pero aquí surge otro problema: el exceso de moneda produciría inflación. Entonces el Banco tiene que salir a rescatar dinero sobrante: lo hace colocando títulos de deuda en pesos. Es decir, el mecanismo consta de dos etapas: una primera el Banco Central compra los dólares sobrantes con dinero emitido y, en la segunda, absorbe ese dinero colocando títulos de deuda en pesos.

De esta forma se han ido acumulado las reservas luego del abandono de la convertibilidad. Fíjense que al fin del año pasado las reservas (oro y divisas) en poder del Banco Central sumaban 160 mil millones de pesos mientras que el total de dinero en circulación era casi la mitad (84 mil millones) y los depósitos de los bancos comerciales sumaban 25 mil millones. La suma de ambos (que técnicamente se denomina Base Monetaria) era de 109 mil millones, 50 mil millones menos que las reservas.

¿Por qué no utilizar esas reservas para pagar la “deuda interna”, que realmente existe? Esta pregunta, que se hace mucha gente, tiene una respuesta sencilla: las reservas están en moneda extranjera (dólares, euros…); para gastarla en el mercado interno habría que cambiarlos por pesos, con lo que aumentaría la oferta de divisas y bajaría su precio, acabando así con el incentivo que para el crecimiento significa un tipo de cambio alto. Para gastarlo, la única forma es hacerlo en el exterior: nacionalización de empresas extranjeras, como hizo Perón en su primer gobierno, o buscar el desendeudamiento.

En el pasado no reciente los servicios (amortización de la deuda más los intereses) se pagaban –al menos en parte- con nueva deuda; hacerlo hoy, cuando las tasas de interés que habría que pagar son muy elevadas y las reservas generan una renta muy baja, sería irracional. Otra alternativa sería el ajuste gubernamental: que el estado ahorre el dinero necesario para hacerse de la moneda extranjera necesaria para pagar, opción difícil de aceptar porque a los ajustes –lo sabemos por experiencia reiterada- los termina pagando el pueblo.

¿Por qué hay oposición política que se opone a que se usen las reservas? La respuesta última es que quiere que el gobierno haga el ajuste; que no tenga dinero para obras ni para bienestar social que, suponen, generan réditos políticos.

Frente al problema del uso de las reservas monetarias esperamos que, finalmente, primen la racionalidad y los intereses nacionales. (La Mañana de Neuquén)


*Economista. Fue vicerrector de la Universidad del Comahue y decano de su Facultad de Ciencias Económicas. Dirigente socialista, fue presidente del concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén y actualmehte preside el Club de Cultura Socialista de esa ciudad.

domingo, 14 de marzo de 2010

LA PIÑATA OPOSITORA

No los une el amor, sino el reparto

(Un texto de Horacio Verbitsky)

En las casi tres décadas transcurridas desde el colapso de la dictadura, quedó establecido que la condición de existencia de la democracia en la Argentina era que los partidos políticos de origen popular dieran la espalda a su historia y a su base electoral y actuaran como facilitadores de las políticas de ajuste del Consenso de Washington.

Recién Kirchner desafió esa lógica perversa, rumbo que profundizó a partir de 2008 su esposa. Aun así logró lo que sólo Carlos Menem había conseguido antes: terminar su mandato constitucional. Incluso lo excedieron, porque cada uno completó el período trunco de su precedesor.

En cambio Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde (quien ocupó la presidencia en forma interina, como senador designado por el Congreso a cargo del Poder Ejecutivo) debieron retirarse antes de tiempo, en medio de graves crisis de ingobernabilidad, que incluyeron represión violenta y muertos jóvenes.

Esas fuerzas que ya demostraron su incapacidad para gobernar sin graves consecuencias políticas, económicas y/o sociales, son las que hoy desde el Grupo Ahhh... avanzan en el experimento de acercarse al abismo sin necesidad de alcanzar primero el gobierno. Después de la asunción de los diputados y senadores electos el 28 de junio pasado, ese conglomerado de peronistas y radicales, con parches socialistas, de la derecha gerencial y de la izquierda juventona, sólo ha sido capaz de unirse para la piñata de los cargos.

Su argumento, de poner límites a la prepotencia y los abusos institucionales del gobierno, no sobrevivió a una agenda menos autorreferencial que el reparto.

sábado, 13 de marzo de 2010

PUBLICADO POR DIARIO CRITICA, DOMINGO 14 DE MARZO

"Mascarones de popa del ajuste"

Por Oscar González*

Cuando se analiza la actuación de los legisladores opositores que tratan de impedir el desendeudamiento, y con ello trabar la utilización de las reservas excedentes para la inversión productiva y social, uno se pregunta si, con epicentro en el Congreso, no está naciendo una nueva fuerza política, "el partido del ajuste".


La formación de una entente que pretende agrupar al desperdigado universo opositor en ambas cámaras tras el objetivo común de condicionar y entorpecer la gestión del Ejecutivo nacional, constituye un hecho nuevo en la tradición parlamentaria argentina.

Tal configuración se inscribe en la crisis de las representaciones políticas que estalla al inicio de este siglo desbaratando el bipartidismo histórico, un dualismo que, durante largos períodos, contuvo de algún modo a las alas progresistas del peronismo y el radicalismo, la primera de sesgo nacional-popular y la segunda de tenue matiz socialdemócrata.

Ese ciclo acabó en la diáspora y la emergencia de una multiplicidad de sectores en continuo reciclaje, muchos de ellos en tránsito del centro a la derecha.

Pero este pretendido frente único opositor contiene una novedad: la aglomeración de fracciones en su mayoría provenientes de los dos partidos históricos se han mimetizado progresivamente al calor de un accionar cerradamente "antikirchnerista" y una voluntad común, la de obstruir la acción oficial, rechazando leyes, decretos y acuerdos que son decisivos para la gestión. Eso se vio durante el increíble maltrato propinado a Mercedes Marcó del Pont en el Senado.

De hecho, esta estrategia conlleva una propuesta: la de utilizar cualquier medio para trabar desde el Congreso las medidas económicas y socialmente expansivas del gobierno, de modo de forzarlo a utilizar las tradicionales recetas de contención del gasto público y contracción de la producción y el consumo, es decir, el ajuste.

Todo ello, mientras la configuración de un polo popular y progresista no ha madurado aún al ritmo del proceso de cambios de los últimos años por la implacable resistencia de los grandes grupos de poder económico y mediático.

Por eso, la idea de que existe un partido del ajuste (mejor dicho, un frente del ajuste) sugiere, a su vez, que el neoliberalismo ha logrado, siquiera transitoriamente, realinear algunos segmentos políticos, engordando la presencia de las doctrinas pro mercado y anotándose -así- un triunfo desde la caída del menemismo.

Más allá de la precariedad de una coalición fundada en el mero rechazo cuyos dirigentes se recelan entre sí y compiten entre ellos, lo cierto es que la derecha ha logrado arrastrar a hombres y grupos hacia posiciones y perspectivas alarmantes.

Esos dirigentes y facciones debieran, simplemente, recordar la masacre de Avellaneda desplegada bajo el gobierno de Eduardo Duhalde para imponer la disciplina social que pedía el establishment, o mirar a Grecia y el costo que se le está imponiendo como respuesta a la crisis, para advertir la clase de gobernabilidad que, como el huevo de la serpiente, asoma en lo que dice y, sobre todo, en lo que no dice, el frente del ajuste. (Critica de Argentina, pág 4)

*El autor es Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete. Fue secretario general y diputado nacional del Partido Socialista






RELATO DESDE PUERTO PRINCIPE

Haití, dos meses después

Un análisis del compañero Alejandro López Accotto*, desde el epicentro del desvastado país caribeño.

Hace ya dos meses que se produjo el devastador terremoto en Haití. El panorama en Puerto Príncipe sigue siendo desolador. Continúan los trabajos de remoción de escombros y se ven casas destruidas por toda la ciudad. En todos los espacios públicos abiertos se han instalado campamentos con miles de carpas: plazas, canchas de fútbol, lugares contiguos a los edificios públicos, al aeropuerto. Se estima que más de medio millón de personas viven ahora en carpas. Lo terrible es que muchos de ellos no están peor que antes del terremoto y que las carpas no parecen constituir una salida sólo transitoria. Muchos de estos campamentos deben ser relocalizados porque están en lugares inhabitables en época de lluvias (a partir de abril). Ya no quedan lugares libres y el gobierno está intentando aprobar una ley que permita la utilización de espacios privados para reinstalar las carpas. De todas formas, se va retomando la vida cotidiana, que para la gran mayoría era y es sufrida y dura. El ciclo educativo en un sistema de por sí muy ineficiente y limitado no ha podido aún recomenzar en la mayoría de las escuelas.

Sólo para tener una idea de la magnitud de la cuestión vale la pena recordar que el BID ha estimado los recursos financieros necesarios para construir un nuevo Haití (el gobierno haitiano no quiere hablar de reconstrucción) en 14.000 millones de dólares. Casi dos veces el producto bruto anual de Haití. En cambio, las estimaciones de daños producidos por el terremoto en Chile son de 30.000 millones de dólares (menos del 20 por ciento del PBI anual de ese país). Sin embargo, como era previsible, el drama haitiano ha salido de la agenda mediática latinoamericana. El conflicto por la explotación petrolífera en la zona de Malvinas primero y el terremoto en Chile han ocupado ese espacio.

Hace una semana pregunté en Puerto Príncipe a un alto funcionario haitiano qué podía hacer Argentina por Haití. Me respondió que colaborar en encuadrar la ayuda internacional en determinados principios básicos:

- Que la ayuda se gaste en Haití: Estudios independientes estiman que de la ayuda internacional bilateral casi el 80 por ciento de los recursos se gastan o vuelven inmediatamente al país de origen.

- Que la ayuda sirva para alentar la producción y el comercio en Haití: En ese sentido, el desarrollo de la agricultura familiar con aumento de la productividad es un objetivo básico del Ministerio de Agricultura, al que Argentina colabora modesta pero seriamente con su programa Pro Huerta.

- Que la ayuda internacional reconozca el papel fundamental de liderazgo de los haitianos colaborando en el fortalecimiento del Estado: En este campo, el Ministerio de Economía de nuestro país trabaja hace varios años junto a las autoridades haitianas en el fortalecimiento de los mecanismos de programación de la inversión pública y de coordinación de la ayuda internacional. Sin embargo, es preciso reconocer que los intereses de la ayuda internacional muchas veces van en otro sentido.

Conseguir 14.000 millones de dólares no es la tarea más difícil. Convertir esos recursos en desarrollo sostenible en una sociedad igualitaria exige mucho más que recursos financieros. No me cabe duda de que en este proceso la cooperación de los países latinoamericanos puede ser un aporte muy valioso. El pueblo haitiano ha dado una muestra más de estoicismo y sacrificio en condiciones de civilidad ejemplares. Esperemos que sus dirigentes y la comunidad internacional estén a la altura de las circunstancias. (Página 12)

* Economista, miembro de la Misión de Cooperación con Haití. Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.

viernes, 12 de marzo de 2010

11 de marzo

El Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, dijo que "conmemorar el 11 de marzo de 1973 es recordar un episodio fundamental de la historia argentina, cuando una intensa movilización popular puso fin a una dictadura. (Buenos Aires Economico)

EL LLANTO DESCONSOLADO DE LA DERECHA GOLPISTA

"Una oposición sin liderazgo ni estrategia"

Una nota de Joaquín Morales Solá en LA NACION

Mercedes Marcó del Pont ya tiene los votos senatoriales suficientes como para ser presidenta del Banco Central. La oposición debió tragar ayer el mismo remedio que le reprochó al oficialismo (dejar sin quórum la sesión del Senado) para no mostrar que había perdido definitivamente esa batalla. Las dos principales figuras presidenciables de la oposición, Julio Cobos y Carlos Reutemann, están pagando con su propio capital político las increíbles derrotas parlamentarias de una oposición también increíble.

¿Qué explica, a estas alturas, que algunos legisladores se vayan con proyectos y figuras políticamente terminados (el kirchnerismo y el matrimonio que lo gobierna) y que, al mismo tiempo, abandonen o desairen a dirigentes en condiciones de prometerles el poder que viene? Hay razones políticas, económicas y personales que explicarían muchas cosas. Pero hay también, y sobre todo, una fenomenal crisis de liderazgo en la oposición y una carencia casi conmovedora de estrategia común en el arco antikirchnerista.

La oposición debería despedirse, en lo fundamental al menos, de la senadora Roxana Latorre, que integraba el núcleo de los 37 opositores. Sus declaraciones de ayer (en las que acusó de golpismo a algunos senadores opositores) fueron más graves que cualquier desborde verbal del jefe de la bancada oficialista, Miguel Pichetto; éste nunca llegó a tanto. Sin embargo, Latorre prometió luego al plenario de los 37 opositores que votaría a favor de modificar la coparticipación de lo recaudado por el impuesto al cheque y para que se rechazara el decreto de necesidad y urgencia que permitió el traslado de reservas del Banco Central a la Tesorería nacional.

Latorre fue la principal colaboradora de Reutemann durante 30 años. Esa sociedad política terminó el año pasado, cuando Latorre le escondió a su jefe la noticia de que le había dado una ayuda fundamental al Gobierno. Reutemann la echó entonces de su bloque y nunca más le habló ni la miró.

Es cierto que la senadora tiene una especial predisposición para deber favores a medio mundo, pero es igualmente veraz que un político debe aprender a olvidar sus filias y sus fobias. Los mejores políticos son los que tienen el estómago blindado para poder tragar hasta lo que detestan. Reutemann debió hacer un esfuerzo por contener a una senadora clave en un cuerpo donde las votaciones y los quórum se deciden, y se decidirán, por un voto.

* * *

Reutemann dijo ayer que su entusiasmo por la presidencia cayó al subsuelo después de la semana que transcurre.

Estos días, es cierto, confirmaron sus peores fantasmas. Muchas cosas que pasaron las venía anticipando en conversaciones muy reservadas: la campaña será dura, larga y cruel, dijo hace unos 20 días, y agregó: "El país que dejarán los Kirchner no tendrá un peso y habrá demasiadas deudas". Puede ser que carezca de la cintura de un político clásico, pero no se le puede negar la certeza del presagio. No obstante, el precio político que pagaba era por otra razón: todos lo miraron a él cuando irrumpió la deslealtad de Latorre.

El otro voto con que contará el acuerdo de Marcó del Pont es el de la senadora rionegrina María Bongiorno. Ella llegó a la banca de la mano de Pichetto (ambos integraron la fórmula senatorial en Río Negro) como resultado de un acuerdo entre el kirchnerismo y el Frente Grande, un partido en desuso nacional que todavía tiene vida en algunas provincias. ¿Por qué la oposición contaba con 37 votos firmes si uno de ellos era el de una aliada de Pichetto, el capataz de las tropas kirchneristas en el Senado? ¿Cuánto podía durar esa fidelidad?

El Gobierno se aseguró, con Latorre y Bongiorno, el acuerdo para Marcó del Pont hasta septiembre, cuando concluirá el mandato del ex presidente del Banco Central Martín Redrado. Carlos Verna, otro exponente de los supuestos 37 opositores, lo había sacado al Gobierno del laberinto sobre las reservas con un proyecto de ley que es peor que el último decreto de necesidad y urgencia de Cristina Kirchner. El proyecto de Verna no prevé fondos para las provincias, al revés de lo que el senador pampeano había anunciado, y no contempla la creación de una comisión bicameral de seguimiento del uso de esas reservas, como sí lo hace el DNU de la Presidenta.

* * *

El Gobierno es un cazador solitario que va por la vida fulminando de a uno a los legisladores opositores. El radical Gerardo Morales cometió el error de creer que podía protagonizar durante cuatro días el liderazgo personal de una oposición variopinta, contradictoria e inestable. Guste o no, el kirchnerismo es una minoría política y parlamentaria que actúa como un ejército compacto, que gana territorios por izquierda o por derecha, en zigzag o en línea recta. Se desliza cómodamente entre las muchas fisuras que le abren sus opositores. Esas imágenes de triunfos, más que los triunfos mismos, explican también las victorias indescifrables.

Cobos pagaba los errores de sus correligionarios y los propios; el vicepresidente fue el que le permitió al oficialismo simular durante cuatro días una negociación en la que éste nunca creyó. Fue Cobos el que convocó a la primera reunión entre oficialistas y opositores. Los senadores radicales criticaban a Morales y los diputados radicales hacían lo mismo, pero en público. ¿Le es imposible a Cobos fijarles una política y una estrategia a los legisladores de su partido? Esa pregunta era frecuente ayer en la cima de la política opositora. Era el precio político que pagaba Cobos.

La semana próxima podría ser diferente. Quizás la oposición logre el rechazo parlamentario del último decreto de necesidad y urgencia, aunque Elisa Carrió pedía una declaratoria de nulidad absoluta. Algo más grave y fulminante, pero sin consenso todavía.

Sea como sea, el Gobierno tendrá ya en el bolsillo a Marcó del Pont y podría, en la semana siguiente, alzarse con otra victoria.

Cada proyecto será una batalla con victorias y derrotas muy efímeras. Los senadores opositores pidieron que la reunión de la comisión que decide sobre las sesiones sea convocada para las últimas horas de los días previos a las reuniones del Senado. Los opositores necesitarán, de ahora en más, contar uno por uno a cada uno de ellos, a última hora, ya casi en el momento agónico, inseguros e imprecisos ante los certeros disparos del cazador furtivo. (La Nación)

jueves, 11 de marzo de 2010

NO SIRVEN NI PARA OPONERSE

Sin quórum para tratar el pliego de Marcó del Pont

"Espíritu golpista"


Los bloques opositores tenían previsto rechazar la designación de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central, pero no consiguieron los 37 senadores necesarios para el quórum. Marcó del Pont seguirá presidiendo en comisión el BCRA, hasta que el Senado confirme o rechace su pliego. La senadora por Santa Fe Roxana Latorre, que no bajó al recinto, confirmó que apoyará la continuidad de Marcó del Pont y afirmó que en el arco opositor "hay espíritu golpista y muchos no quieren que la Presidenta concluya su mandato en 2011". "Yo no vine al Senado para que me conduzca Carrió", sentenció la legisladora.

miércoles, 10 de marzo de 2010

"SOY UNA MILITANTE CONTRA EL NEOLIBERALISMO"

Marco del Pont se presentó en el Senado

La presidenta del Banco Central expuso ante los senadores de la Comisión de Acuerdos sobre su gestión al frente del BCRA. Respecto a la transferencia de reservas al Tesoro, Marcó del Pont manifestó estar "absolutamente tranquila de que el Banco Central actuó con absoluta legalidad". La funcionaria aclaró que "si no hubiera estado de acuerdo con el uso de reservas para el pago de la deuda hubiera renunciado, como lo tendría que haber hecho el anterior presidente". El pliego fue rechazado en un dictamen mayoritario de nueve senadores de la oposición y mañana será analizado por un plenario del Senado.

"Me preocupa que no haya un debate de fondo sobre el modelo económico del país", dijo la economista, quien se retiró de la comisión debido a que los senadores opositores no quisieron hacerle preguntas, rechazando de esa manera cualquier discusión.La designada presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, aseguró que le hubiese "gustado" haber estado presente en la reunión de la Comisión de Acuerdos que consideró su pliego y sostuvo que "hace a la calidad institucional la posibilidad de explicar quién soy, de dónde vengo y cuál ha sido mi accionar en este mes y un poco más al frente del Banco Central".

"Soy una profesional que vengo militando hace 25 años en favor del desarrollo económico, de la inclusión, de la industrialización. Permanentemente he estado en la vereda de enfrente del pensamiento neoliberal", expresó la economista al iniciar cerca de las 13 su exposición ante la Comisión de Acuerdos del Senado.

"El primer proyecto que defendí como diputada en 2005 fue el pago al FMI con reservas del BCRA", aseguró Marcó Del Pont y afirmó que "es una buena decisión de política económica" la utilización de reservas para el pago de la deuda pública.

"Públicamente salí a respaldar (el decreto), que me pareció un hecho estratégico y virtuoso que la Argentina contara con este colchón (de reservas) para no ir por las alternativas del ajuste", sostuvo.

"Actuamos con la celeridad que amerita un DNU y con toda la legalidad. No se habían transferido los fondos cuando la Presidenta daba su discurso", agregó la economista respecto a la transferencia de las reservas del BCRA para el Fondo de Desendeudamiento.

"Estoy absolutamente tranquila que el Banco Central actuó con absoluta legalidad, cumpliendo todos los pasos y procedimientos, y no es así que mientras estaba la Presidenta dando su discurso nosotros estábamos haciendo la transferencia", dijo Marcó del Pont en su presentación ante el Senado de la Nación.

Agregó que para la aprobación del DNU, se basó en el artículo 11 de la Carta Orgánica del Banco Central para casos que ameritan "urgencia" y que además tuvo dos dictámenes de asesorías internas de la entidad y el anteriormente emitido por el entonces Procurador del Tesoro de la Nación.

Los legisladores aceptaron que Marcó del Pont se presente en el Senado a pedido de la funcionaria, luego de que la oposición firmó un dictamen de mayoría rechazando su pliego en una reunión de la Comisión de Acuerdos que no contó con la presencia del oficialismo.

LAS FOTOS DEL PASADO QUE CONSPIRAN CONTRA EL FUTURO

Apoyo crítico al proceso iniciado en 2003

Por Carta Abierta Santa Fe

Nuevamente nuestro país vive una situación, de las tantas que jalonan nuestra historia, en que una conjunción provisional de sectores, que se consideran a sí mismos "democráticos" y "republicanos", interfiere para impedir que cumpla acabadamente su mandato el gobierno elegido por las mayorías populares, en sufragios libres. Es decir, en democracia. Que esa maquinaria destituyente se despliegue en las cámaras legislativas, tomando la forma de un "conflicto de poderes", lejos de disimular sus gestos los amplifica. Lo vimos en estos días. Las desprolijidades, el escaso recato con que estos heterogéneos aliados procedieron a la rapiña de lugares en las comisiones parlamentarias, sin el menor respeto por la proporcionalidad que emerge del voto ciudadano, con la intención confesa de trabar cualquier iniciativa del gobierno, llegando al extremo de rechazar en comisión el pliego de Mercedes Marcó del Pont, sin habilitar en tiempo y forma su legítima defensa y por razones otras que las que el Senado está llamado a considerar: su calidad intelectual y su idoneidad para ocupar el cargo. Desnudando así el desprecio de los procederes institucionales indispensables para resguardar la gobernabilidad.

Desde Carlos Saúl Menem y Rodríguez Saá hasta Pino Solanas, todos son responsables de imponer en el ámbito parlamentario unas reglas de juego tales que ningún proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo pueda prosperar. Trabando el acceso a las reservas para el pago de la deuda e intentando una grosera manipulación de la conducción del Banco Central en detrimento de su necesaria articulación con el conjunto de las políticas públicas que se vienen desarrollando, se quiere forzar al gobierno a implementar políticas de ajuste, en un contexto de crisis financiera internacional cuyos efectos locales vienen siendo morigerados con inocultable eficacia. Menores salarios, baja en las jubilaciones, despidos, freno a las obras públicas, recorte de los subsidios: ese es el escenario que se está empujando desde la oposición. Lamentamos que quienes reivindican para sí un lugar de luchadores sociales, y forman parte de la izquierda, estén siendo funcionales a este retorno de lo peor de nuestro pasado. Las fotografías de la semana que culmina y un elemental ejercicio de memoria deberían llamar a una reflexión política madura capaz de habilitar alianzas más fecundas, basadas en los proyectos de país que están en disputa más que en la conquista de una ilusoria y mezquina porción de poder.

Al igual que en el lock out patronal agrario iniciado en marzo del 2008, cuando estaba en juego la posibilidad de afectar rentas extraordinarias en pro de tenues políticas distributivas, allí están, unidos otra vez en el abrazo, Reuteman, Latorre, Giustiniani. Los tres senadores por la Provincia de Santa Fe que, como decíamos entonces en el documento final del Primer Encuentro Nacional de los Espacios Carta Abierta en la ciudad de Rosario: "desde distintos folklores partidarios, pero defendiendo idénticos intereses conservadores, votaron contra las retenciones móviles, haciendo bloque con quienes se oponen a cualquier intervención del estado en el proceso económico y a toda iniciativa tendiente a recuperar el sentido de lo público".

En sintonía con estas posiciones a nivel nacional, nuestra provincia, gobernada por el socialista Hermes Binner, es una de las pocas que no pudo dar normal inicio al ciclo lectivo y vive hoy un escenario de conflicto porque no se ha dado una respuesta mínima a las justas reivindicaciones salariales que demandan los maestros y los trabajadores del estado, en tanto soportamos aumentos desmesurados en impuestos, cargando la responsabilidad sobre la Nación.

Los artistas, intelectuales y trabajadores de la cultura reunidos en Carta Abierta Provincia de Santa Fe expresamos nuestra solidaridad con los trabajadores en conflicto y ratificamos nuestro apoyo crítico al proceso político iniciado en nuestro país en 2003 y a todas las medidas tendientes a su profundización, por una Argentina con mayor justicia distributiva y respetuosa de los mecanismos que sostienen la democracia.

martes, 9 de marzo de 2010

UN TEXTO IMPERDIBLE

El lado oculto de las reservas

Por: Walter Graziano / Economista

El economista Walter Graziano, en el diario Ámbito Financiero, ambos (economista y diario) insospechables de populismo y/o izquierdismo explican la maniobra que oculta la campaña opositora tendiente a no pagar la deuda externa con reservas. Queda claro asimismo el rol de idiotas últiles que desempeñan muchos de los lideres opositores, algunos por ignorancia y otros por desaprensión.

Desde hace un par de meses, todos los días, después de leer los diarios hago lo mismo: pellizcarme para salir de dudas acerca de si lo que leí es cierto, o si estoy soñando. Resulta que el Gobierno, de origen peronista, popular y de tendencia centroizquierdista, se ve en la obligación, por imperio de las circunstancias, de dedicar el 90% de sus energías al pago de la deuda externa, tema que se ha convertido en el eje central de la vida del país, para lo que se llega a apelar incluso hasta a terminología ligada al sentimiento nacional profundo que puedan albergar las masas. Es así como términos tales como «patriotismo» y «Bicentenario» se usan todas las semanas en relación con el giro de divisas al exterior para pagar deudas...

Si se observa lo que hay del otro lado del mostrador, el lugar para el asombro es indudablemente aún mayor: se puede observar a la flor y nata del liberalismo vernáculo más rancio, en el que se aglutinan, entre otros, dirigentes ligados a los círculos más elitistas de los sectores rurales, medios de comunicación centenarios de indudable tendencia librecambista, políticos de inocultable tendencia derechista, ex funcionarios de elitistas bancos extranjeros devenidos en políticos supuestamente preocupados por el bienestar del pueblo, columnistas políticos de inocultables estrechas relaciones con los sectores más recalcitrantes de los EE.UU., pensadores económicos partidarios del más acérrimo «laissez-faire» -aquel que propone que ni siquiera haya una moneda nacional, sino que cada banco emita la suya y el público elija- y hasta ex altos funcionarios que en los noventa aplicaron la convertibilidad, todos, pero todos, todos, mancomunados defendiendo el no pago de la deuda externa con reservas. Como si se pudiera pagar la deuda con «billetes del estanciero», o directamente, haciendo un corte de manga simbólico, no pagarla si no hay superávit fiscal. ¿Que diría un acreedor del país si se le hubiera dicho, al momento de comprar un bono argentino, que ese bono no se pagaría con las reservas? A no dudarlo, la deuda externa se pagó siempre con las reservas. Y cuando no se pagó fue porque... ¡no alcanzaban las reservas! Aun en los momentos de enorme y suculento superávit fiscal, la deuda externa se pagó... ¡con las reservas!

Y es muy fácil entenderlo dado que el superávit o el déficit fiscal es en pesos, mientras que la deuda externa hay que pagarla en dólares, por lo que de una u otra manera el Banco Central le otorga al Tesoro las reservas necesarias para pagar. De otra manera, los saltos abruptos para arriba y para abajo que experimentaría la cotización del dólar serían el tema diario de todos los argentinos. ¿Se imagina el lector lo que implicaría que un buen día, con superávit fiscal o sin él el Tesoro saliera a comprar unos quinientos millones de dólares para pagar un bono? Es por eso que siempre se pagó, se paga, y se pagará ... con las reservas.

¿Canibalismo?

Ahora bien, si esto es así, ¿cómo puede ser que se haya armado tamaño lío por este tema que nunca debería haber dejado de ser una cuestión meramente técnica? ¿Sólo por «canibalismo político»? Puede ser que una buena parte de la comedia de enredos que diariamente vivimos con las reservas provenga del típico chicaneo político que suele imperar en la Argentina. Pero en este caso particular, parece haber algo más atrás. Y parece tratarse de algo que si se ventilara lo suficiente probablemente disuadiría a muchos de quienes hoy se oponen al pago de la deuda con las reservas a dejar de lado su actitud. Ocurre que atado al tema del pago de la deuda está -y no por casualidad- el tema del canje del remanente de la deuda, o sea, el paso que falta para normalizar del todo las relaciones económicas y financieras con el resto del mundo. El Gobierno desea que el canje de títulos de deuda se efectúe de manera ventajosa para el país, o sea que quienes tienen títulos de deuda impagos de la Argentina los canjeen por títulos nuevos con una quita nunca menor del 65% que recibieron los bonos que se canjearon en 2005. Por lo contrario, quienes fogonean la idea de cuidar las reservas a cualquier costo, lo que quieren es que 2010 y 2011 pasen lo más rápido posible, que el canje naufrague o no se haga, que el Banco Central acumule más y más reservas, sea mediante la compra de los excedentes de las exportaciones sobre las importaciones o sea impidiendo cualquier giro al Tesoro para que éste pague su deuda.

Así dadas las cosas, en 2012, estos acreedores hoy disfrazados de opositores comunes, y utilizando a una vasta mayoría de los genuinos opositores que hacen el lamentable papel de «idiotas útiles» a esta maniobra, podrían presionar a cualquier nuevo Gobierno para que solucione de manera definitiva el tema de la deuda de una manera mucho más ventajosa para los acreedores, o sea con una quita de deuda muy inferior al 65%, o incluso nula, dado que si las reservas siguieran batiendo récords tendrían el argumento de que el país contaría con los dólares suficientes para honrar sus compromisos sin ningún tipo de quita. Algunos acreedores de otros países, por ejemplo, de Perú, han logrado eso en el pasado y algunos estudios jurídicos radicados en Buenos Aires así como algunas consultoras radicadas por algunos argentinos en EE.UU. estarían detrás de esta inmensa maniobra que beneficiaría a los fondos buitre y a muchos que han comprado papeles de deuda argentina por centavos y perjudicaría seriamente al país, que quedaría con una deuda externa muy superior a la que resultaría si se procede a resolver la parte de la deuda que falta renegociar desde una posición de dureza y mientras las reservas aún no alcanzan cifras mayores.

A no confundirse entonces, a quienes se consideran a sí mismos auténticos y genuinos opositores del kirchnerismo, lo que les conviene es dejar que el Gobierno pueda resolver lo más rápido y lo mejor posible el tema de la deuda con la mayor quita posible, nunca menos del 65%. De otra manera, si alguna parte de la oposición ganara las elecciones en 2011, serán ellos quienes deban negociar este espinoso tema que se les puede transformar en un terrible dolor de cabeza si no logran imponer una quita al menos igual a la lograda en 2005, cuando el Banco Central tenía muchos menos dólares y el país aún estaba cerca del desastre de 2001-2002. Hay que resaltar que por eso es que en 2005 aún resultaba más fácil negociar quitas tan elevadas. Con el paso del tiempo es cada vez más difícil porque las reservas suben y el país va saliendo de lo peor de su crisis.

Vale la pena meditar un minuto acerca de las muy peligrosas consecuencias que tendría para el país aceptar una quita menor al 65% para el remanente de la deuda. Todos quienes aceptaron la renegociación de 2005 podrían accionar judicialmente contra la Argentina y eventualmente ganar esos juicios, lo que significaría un gran aumento en nuestra deuda externa sin ningún tipo de beneficio. Perderíamos todos. Aunque parezca paradójico entonces, hay que concluir que tanto al Gobierno como a la oposición genuina, la que se opone de buena fe, que sin duda debe ser una parte muy mayoritaria de ella, les conviene lo mismo en lo que se refiere a este tema en particular: o sea, que se termine cuanto antes la renegociación, y que la Argentina quede con la menor deuda posible, negociada en los mejores términos posibles. Para ello es imprescindible que la oposición comprenda que está siendo utilizada y manipulada por un reducido núcleo de argentinos que están operando y maniobrando hábilmente contra la Argentina, a favor de especuladores externos que compraron deuda por centavos y de fondos buitre.

DESDE RAWSON

El Partido Socialista Auténtico de Chubut repudia al golpismo y convoca al pueblo a defender al gobierno nacional y popular

El Partido Socialista Auténtico del Chubut, ve con preocupación la embestida golpista de la mal llamada oposición, que ya no puede ocultar sus verdaderos objetivos a la luz de su accionar político e intentos judicializadores, intenciones que no son otras que provocar la caída de la presidente Cristina Fernández de Kirchner como último recurso para impedir el plan nacional que se desarrolla en beneficio del pueblo y de la Nación.

Carentes de políticas alternativas, los opositores al gobierno nacional sólo intentan trabar la gobernabilidad, para lo cual se han juntado en un verdadero cambalache discepoliano en el que dolorosamente vemos alineados a sectores que cubriéndose con un mensaje progresista realizan acciones y tienen objetivos de derecha, en un renacer del más repugnante gorilismo que se haya conocido en el país.

Asimismo, el Partido Socialista Auténtico del Chubut se solidariza con la Presidenta del Banco Central, Mercedes Marco del Pont, y repudia la acción legislativa tendiente a no prestarle el acuerdo correspondiente. Por la cualidades intelectuales de Mercedes Marco del Pont y sus posiciones económicas nacionales reiteradamente expuestas queda claro que la llamada oposición se enrrola en la nómina de aquellos a los que la Constitución Nacional califica de infames traidores a la Patria.

En cuanto al alineamiento golpista del Gobierno del Chubut presidido por el gobernador Mario Das Neves, quienes no compartimos estas conductas políticas debemos dejar la actitud declarativa para pasar a la acción política militante en defensa del proceso institucional del Gobierno Nacional votado por el pueblo. Para ello, invitamos a todos los ciudadanos a promover un auto convocatoria provincial para discutir y organizar la defensa de la voluntad popular expresada en las elecciones nacionales d 2007. Para dicho contacto, informamos los teléfonos fijo 02965439515 o al Ce. 15400932.-

Anselmo Montes
Secretario General

lunes, 8 de marzo de 2010

DIPUTADOS PROGRESISTAS

Iniciativa en favor de la mujer

Descargue aquí el proyecto de ley presentado por los diputados del bloque Nuevo Encuentro Popular y Social

Un proyecto para legalizar el aborto hasta la semana 14 de gestación para los casos de embarazos producto de violaciones, si hay riesgo para la salud de la mujer o si es inviable la vida del feto, fue presentado hoy por un grupo de diputados nacionales.
La iniciativa de los legisladores de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella, Vilma Ibarra, Carlos Heller, Ariel Basteiro y Jorge Rivas sostiene que se tratará de una operación gratuita a cargo de profesionales médicos, que deberán informar con antelación si tienen objeción de conciencia al respecto.
Sobre las circunstancias en que se permitirá el aborto en el término mencionado, señala que una de ellas es "si el embarazo es producto de la comisión de un delito contra la integridad sexual, mientras sea inviable la vida del feto con independencia del cuerpo de la mujer".
Otra es "si existe peligro para la vida o la salud de la mujer; entendiéndose a la salud conforme la define la Organización Mundial de la Salud como el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no como la mera ausencia de enfermedades".
También se podrá abortar "si se ha diagnosticado médicamente la inviabilidad de vida extrauterina", precisa el proyecto, que aclara que la intervención "será considerada, a todos los efectos, como una práctica médica sujeta a las responsabilidades previstas en las leyes que regulan el arte de curar".
El médico deberá informar, conforme a la capacidad de compresión de cada mujer, sobre las características de la intervención, riesgos y evolución previsible y sobre el servicio de consejería previo y posterior a la interrupción voluntaria del embarazo, previsto en el mismo proyecto.
Si se trata de una mujer declarada incapaz en juicio se requerirá el consentimiento de su representante legal, y si es menor de 14 años, el consentimiento de al menos uno de sus representantes legales.
Para este último caso, estipula que "la niña deberá ser oída y se considerará primordial la satisfacción del interés superior del niño en el pleno goce de sus derechos y garantías consagrados en la Convención Internacional de los Derechos del Niño".
Las prestaciones necesarias para los abortos realizados en el marco de esa ley serán incluidas en el Programa Médico Obligatorio y contarán con la cobertura total y gratuita de todos los servicios de salud estatal, de obras sociales y privado.
Los profesionales de la salud que tengan objeciones de conciencia para esas intervenciones deberán comunicarlo a las autoridades de los establecimientos dentro de los 30 días posteriores a la promulgación de la ley, y quienes ingresen luego, al momento de iniciar sus actividades en el centro de salud.
En América Latina suceden unas 10 mil muertes por aborto inseguros cada año y se estima que "ocurren entre 83 y 250 muertes por cada 100.000 abortos", tras lo cual agrega que en promedio, en los países donde el aborto es legal, la cifra es de 0,6 por cada 100.000 interrupciones del embarazo", según datos de la Organización Mundial de la Salud, de 1998.
En Argentina, añade, "las complicaciones del aborto constituyen una de las principales causas de muerte materna, siendo el 25% del total, y representado el 1,1 de la tasa de mortalidad materna". (Télam)

CON EL VOTO DE GIUSTINIANI UNA SENADORA DEL OPUS DEI PRESIDE UNA COMISION ESTRATEGICA DE LA CAMARA ALTA

Un futuro negre

Liliana Negre de Alondo se opuso a las designaciones de Zaffaroni, Argibay y Highton en la Corte, es miembro del Opus Dei y defensora de Cecilia Pando y el obispo Baseotto. Los bloques opositores la designaron al frente de la Comisión de Legislación General.

Por Soledad Vallejos

Tras el acuerdo de los bloques opositores en el Senado (desde peronistas disidentes hasta socialistas santafesinos) para desalojar al oficialismo de todas las comisiones, la legisladora puntana Liliana Teresita Negre de Alonso, miembro del Opus Dei y una de las más conservadoras de la Cámara, quedó al frente de la Comisión de Legislación General. Es probable que el primer proyecto que deba tratar esta comisión será el que procura abrir la posibilidad del matrimonio civil a las parejas gay. En su historial como representante de la fuerza política de los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, la senadora ha votado contra los pliegos de los actuales jueces de la Corte Eugenio Zaffaroni, Elena Highton de Nolasco y Carmen Argibay con argumentos antigarantistas y antiabortistas. Pero además, fue la única que defendió al ex obispo castrense Antonio Baseotto cuando dijo que había que tirar al mar, atado a una piedra, al estilo ESMA, al entonces ministro de Salud. Fue la única también en defender a Cecilia Pando, representante de torturadores y represores de la dictadura. Paradójicamente, lo hizo amenazando con recurrir a una legislación (el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer-Cedaw) sobre el que ella también había votado en contra. Otro de sus antecedentes es que fue la única que se opuso a la educación sexual en las escuelas.

A la buena de Dios
Abogada recibida en la UBA en 1976, se dedicó a la carrera judicial en su provincia desde el regreso de la democracia. A fines de los ’90 pegó el salto y regresó a la gran ciudad: entre 1999 y principios de 2001 fue vicedecana de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral. Dejó el cargo en febrero de ese año, porque tras un intento frustrado por convertirse en diputada, en marzo de 2001 finalmente asumió como senadora nacional. Desde entonces, ha sido consecuente al llevar su agenda confesional al recinto como miembro del Opus Dei. También suele repartir cuadernillos que divulgan las enseñanzas del fundador de la orden, José Escrivá Balaguer.

“No es un pliego que pasará tranquilamente por el Senado”, advirtió Negre en 2003 cuando estaba en danza la candidatura de Eugenio Zaffaroni para la Corte Suprema. El pliego de Zaffaroni, sin embargo, pasó. Y lo mismo parecía que sucedería al año siguiente, en junio de 2004, cuando la candidateada fue Elena Highton de Nolasco. El ruido comenzó cuando la postulada evitó responder, en audiencia ante el Senado, si estaba “a favor o en contra del aborto” (sic). “Mi opinión personal, interna, no tiene por qué ser dicha. Son sentimientos personales”, respondió, a sabiendas de que la irritación se originaba en un artículo de 1993, en el que se pronunciaba a favor de la interrupción del embarazo en casos de enfermedades congénitas de gravedad. El silencio estratégico de Highton sacó de las casilla a Negre. “Me sorprendió su actitud, porque se escudó en el prejuzgamiento para emitir opinión –declaró entonces–. No puedo votar a una persona que no me garantice que va a proteger el derecho a la vida desde la concepción.” Una vez más, cumplió: frente a 51 votos que avalaban a Highton como ministra de la Corte, Negre votó en contra.

Pero la verdadera batalla había comenzado en enero de ese mismo año, cuando Carmen Argibay, quien también era candidata a un sillón de la Corte, se definió como “atea militante” y se pronunció a favor de la despenalización del aborto. “La gente está espantada con lo que dijo”, declaró sin dudarlo Negre. “Ni siquiera Zaffaroni se pronunció de esta manera. Yo la voy a rechazar.” A preguntas del diario La Nación, que la describió como “católica practicante”, Negre no escatimó respuestas. Las opiniones que Argibay había dado a conocer públicamente eran “graves porque desnudan pensamientos contrarios a la Constitución, que defiende el derecho a la vida”. La candidata a jueza suprema le resultaba insostenible: “Se puede ceder políticamente ante una cuestión evaluable políticamente, pero acá estamos hablando de la violación de principios constitucionales”.

Poco después, cuando ya habían sido aprobados los pliegos de Highton, Argibay tuvo su audiencia ante el Senado. También Argibay superó la instancia; respondió todas las interrogaciones insistentes sobre la ley argentina y el aborto, pero evitó prolijamente dar opiniones personales o habilitar debates sobre el momento en que se inicia la vida, un clásico debate de los sectores opuestos al derecho al aborto. Argibay, simplemente, explicaba que ella no sabría decirlo, aunque cada vez que fue preciso explicó qué indicaba la Constitución y la diferencia de opiniones en el ámbito médico. Negre se exasperó: “Si dice que no sabe cuándo hay vida, ¿cómo va a cumplir con la Constitución, entonces?”. La intriga la persiguió durante días. Dos semanas después persistía su desazón: “No se puede respetar la Constitución si no se respeta uno de sus principios fundamentales, como el derecho a la vida”. Para entonces, Argibay ya había sido designada jueza de la Corte, con el apoyo de 42 senadores y la oposición de 17.

En la audiencia, poco antes de que comenzaran las preguntas a la futura jueza suprema, las “Familias Autoconvocadas de Buenos Aires” arrojaban al aire volantes con sus inquietudes: “¿Quiénes son los senadores que promueven a juezas abortistas? Recuerde sus nombres y partidos. Carmen Argibay ha sido repudiada por miles de argentinos”.

El grito en el cielo
La gestión de Ginés González García en el Ministerio de Salud fue conocida por sus confrontaciones constantes con los sectores que se negaban a permitir que la salud sexual y reproductiva cuajara como política de Estado. Fue en una de esas grescas, motivada por la insistencia del entonces ministro en declarar que debía legalizarse el derecho al aborto, que Negre volvió a la palestra.

En 2005, el obispo castrense Antonio Baseotto se refirió a González García con la sugerencia (dijo que) bíblica de arrojarlo al mar con una piedra atada al cuello. Fue entonces cuando el gobierno de Néstor Kirchner lo retiró. Negre tomó el alejamiento del religioso como una ofensa: “Baseotto aclaró suficientemente el tema en una carta enviada a monseñor Mirás, en la cual expresó que de ninguna manera quiso alentar un acto de violencia ni ofender la autoridad de un miembro del gobierno”, abogó infructuosa a mediados de marzo.

Un par de semanas después una carta de Cecilia Pando, de profusa circulación por Internet, le valió el anuncio de sanciones para su esposo, el mayor Rafael Mercado. Pando defendía a Baseotto y criticaba al Gobierno por haberlo echado. El jefe del Ejército, Roberto Bendini, insistió en el disciplinamiento, y fue avalado por el ministro de Defensa, José Pampuro. En medio del revuelo, Negre prometió que denunciaría penalmente a Bendini, y que también lo acusaría ante el Inadi por violar las convenciones que prohíben toda forma de discriminación contra la mujer (una herramienta, en realidad, que apunta a seguridades jurídicas y de salud, y a la que siempre se opuso fervientemente); finalmente, convencida de la necesidad de ir por todo, anunció que también haría una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Lo extraño fue que la senadora se había opuesto de manera rotunda al protocolo que pretendió esgrimir en defensa de Pando. En marzo de 2005, el entonces canciller Rafael Bielsa había apoyado la ratificación parlamentaria del Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), una deuda de largo tiempo con el movimiento de mujeres y las herramientas legales internacionales. Un día antes de las palabras de Bielsa, el Episcopado había alertado acerca de que podría significar “una renuncia a la soberanía que dejaría una brecha abierta a la futura aprobación del aborto”. En consonancia, en el Senado la única moción para rechazar la ratificación del Protocolo fue la de Negre. De todas maneras, Argentina adhiere desde 2007.

En septiembre de 2005 gestionó el Salón Azul del Congreso para la presentación de una publicación de la Universidad Austral (UA), libelo financiado casualmente por el Senado. Se llamó Bases políticas familiares en la Argentina, estuvo coordinado por Marina Camps, del Instituto de Ciencias para la Familia de la UA, quien por televisión una vez definió a la homosexualidad como “una enfermedad”. El libelo esgrimía estadísticas de cientificidad dudosa para afirmar que “las parejas que llegan al matrimonio habiendo cohabitado son más inestables y propensas a acabar en un divorcio”; “los divorciados tienen seis veces mayor frecuencia de problemas psiquiátricos” que los casados, además del doble de posibilidades de suicidio y más problemas de alcoholismo; “los hijos de madres solteras son siete veces más propensos a vivir en la pobreza” que los criados “en el marco de un matrimonio intacto”. Quien esto escribe escuchó datos muy similares durante los debates del plenario de comisiones que, el año pasado, intentaron dar dictamen a los proyectos que buscan modificar la Ley de Matrimonio Civil.

Al terminar ese mismo año, poco después de que en el Senado se trataran proyectos para dar un régimen jurídico a las uniones de hecho, Negre participó de la II “Semana de la Familia”, organizada por el Instituto de Ciencias para las Familias de la UA. Dejó en claro que se negaba a considerar a esas uniones civiles como nuevas formas de familia. (Página 12)

domingo, 7 de marzo de 2010

EL CONVENIO INTI-COOPERAR

Las empresas cooperativas y la industrialización

Por Rubén Emilio ZEIDA *

El pasado 25 de noviembre, en el marco del acto inaugural del XIV Congreso Nacional de FACE, los presidentes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Ing. Enrique M. MARTÍNEZ, y de COOPERAR, Sr. Edgardo FORM, suscribieron un acta de intención, complementaria del Convenio Marco de Cooperación suscripto el 11-05-2007 entre ambas entidades, para “trabajar en forma conjunta en la identificación de las cooperativas asociadas (a las federaciones adheridas a COOPERAR) existentes en el interior del país para con su apoyo (del INTI) desarrollar nuevas cooperativas de trabajo en las localidades en las cuales el INTI planea instalar Unidades Productivas en el marco de los Proyectos de Desarrollo Local”.

El acta refleja la concreción de una alianza estratégica de ambas entidades, para materializar una mayor participación del sector cooperativo en la oferta de puestos de trabajo digno y en la contribución a la generación de la riqueza, mediante la puesta en marcha de industrias gestionadas por cooperativas afincadas territorialmente, según se explica en la ponencia presentada en el referido Congreso de FACE titulada “Iniciativa para crear emprendimientos asociativos y servicios a partir de las cooperativas de base afincadas territorialmente” .

El INTI ha promovido durante décadas el fortalecimiento de la capacidad de desarrollo y de innovación tecnológica en las empresas radicadas en la Argentina. El INTI dispone de un amplio acervo tecnológico para generar nuevos productos y nuevos procedimientos fabriles. En los últimos años, el INTI ha diseñado programas de acción destinados a promover el desarrollo local, especialmente en zonas de nuestro país con escasos recursos de capital y de población, con el fin de incentivar la generación de puestos de trabajo que permitan la industrialización y la comercialización de los recursos primarios de esas zonas, con el claro y decisivo objetivo de promover allí la acumulación del capital así generado, base indispensable para lograr el desarrollo económico sustentable de las mismas.

Por su parte, COOPERAR, ha venido consolidando su función de representación y de defensa de las empresas del sector cooperativo argentino, promoviendo su mayor participación en la generación de la riqueza nacional y en la subsecuente distribución entre sus asociados, sus trabajadores y sus usuarios. Las cooperativas argentinas, nucleadas en las federaciones adheridas a COOPERAR, se caracterizan por su respeto a ultranza de los valores y principios que sustentan el tradicional modelo cooperativo de gestión democrática y participativa de recursos y bienes de uso común, conceptos ampliamente demandados por la mayoría de los habitantes de nuestro país.

Ese desarrollo económico y humano local, podrá contribuir a la integración horizontal y vertical en esas regiones, y podrá inducir, mediante adecuados planes de desarrollo habitacional, de salud, de educación y otros, a la migración inversa de poblaciones desde los grandes conglomerados urbanos.

El cooperativismo, y especialmente el cooperativismo de trabajo asociado y el cooperativismo de “servicios esenciales” para la comunidad, aparece como un mecanismo organizacional idóneo y pacífico para mejorar la distribución del capital en la sociedad y para contribuir a mejorar la inclusión social de los desocupados estructurales y de los trabajadores informales.

En este esquema, las cooperativas afincadas en el territorio nacional y suficientemente reconocidas y valoradas por los habitantes a quienes les prestan servicios, son las entidades quizás más idóneas para impulsar la creación de industrias zonales.

En esta alianza estratégica entre INTI y COOPERAR, INTI pone a disposición la tecnología completa para el montaje y funcionamiento de plantas industriales de escala reducida, y COOPERAR, a través de sus federaciones adheridas, identificará aquellas cooperativas ya afincadas territorialmente, cuyos dirigentes estén familiarizados con la formulación de nuevos proyectos de producción o de prestación de servicios. En cada caso se suscribirá un acuerdo específico de colaboración.

Este es un gran desafío, quizás histórico, para la dirigencia del sector cooperativo, a la que ya me he referido en varias notas publicadas en La Gaceta de COOPERAR). Es la hora de que nuestros dirigentes y nuestras organizaciones de derecho privado demuestren la capacidad para gestionar recursos aportados mayoritariamente por el ahorro y el esfuerzo de sus asociados para crear nuevos emprendimientos que contribuyan a paliar la falta de trabajo digno que sigue siendo la principal necesidad social insatisfecha. (Publicado en "La Gaceta de COOPERAR")

(*) Síndico Titular de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR), Prosecretario de la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo y Ex Presidente del Consejo de Administración de EL HOGAR OBRERO Coop. Ltda.

HOMENAJE A NÉSTOR KIRCHNER

Jorge Rivas, entrevistado por Ernesto Tenembaum

ELLOS TIENEN UN PLAN, ¡Y QUÉ PLAN!

La Marcha de la Oposición - Ignacio Copani

TN - Asunción de Jorge Rivas como diputado

AMÉRICA 24 - Rivas jura como diputado

C5N - Rivas jura como diputado

TELENOCHE - Informe sobre la recuperción de Jorge Rivas

Jorge Rivas - Documental sobre su rehabilitación - Gentileza de HadaSoft

OSCAR GONZÁLEZ EN LA CUMBRE DE LÍDERES PROGRESISTAS JUNTO A CFK- Canal 7

OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA INTERNACIONAL - Telesur 12/08

EL SOCIALISTA OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA REESTATIZACIÓN DE LAS JUBILACIONES

Canal 13 - Gustavo Silvestre califica de "vergüenza" el intervencionismo de Giustiniani