miércoles 25 de noviembre de 2009

SOBRE LA REFORMA POLITICA - OSCAR GONZALEZ

"Tenemos una oposición escapista, que huye de sus responsabilidades"

El secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional, el socialista Oscar González, censuró hoy la actitud de "una oposición escapista, que prefiere huir de sus responsabilidades abandonando el recinto o las comisiones, ignorando que la deliberación hace a la naturaleza de la acción legislativa".
El ex secretario general del Partido Socialista se refirió así a la actitud de los senadores que ayer abandonaron la discusión sobre la reforma política en la Cámara Alta y recordó que "ya se está haciendo una costumbre institucionalmente perniciosa eso de salir en estampida de los ámbitos parlamentarios cada vez que no se tienen las de ganar".
González recordó que "esto ya sucedió en ocasión de la votación en el recinto de la Cámara de Diputados de la Ley de Comunicación Audiovisual, hecho del que después varios legisladores opositores dijeron arrepentirse y llevó a los senadores a dar el debate, que es lo que corresponde".
"Les pido a esos legisladores que dicen que el gobierno no tiene debidamente en cuenta al Poder Legislativo o que quiere convertirlo en una mera escribanía, que desistan de estas actitudes de desprecio por la interlocución democrática y que cumplan con su deber de participar en el proceso de sanción de las leyes", concluyó González. (Télam).-

martes 24 de noviembre de 2009

ENTREVISTA A ARIEL BASTEIRO

“Hoy el poder no utiliza a las fuerzas armadas, prefiere a los medios”

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Escrito por Facundo Alé

Sergio Ariel Basteiro tiene 49 años, es diputado nacional y Presidente del bloque Encuentro Popular y Social (EPyS), una fuerza de centroizquierda que comparte junto a Victoria Donda, Vilma Ibarra, Cecilia Merchán y Jorge Rivas, todos con mandato hasta 2011. Es secretario adjunto del PS bonaerense, fue director de Aerolíneas Argentinas en representación del Estado en 2007 y es miembro fundador de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

- ¿Cuál es la posición del Encuentro Popular y Social?

- Nosotros accedimos a la Cámara de Diputados dentro de la lista del Frente Para la Victoria mediante una alianza entre el Partido Justicialista y el socialismo. Conformamos un espacio de centroizquierda. Nuestra posición es de apoyo crítico al Gobierno nacional, de autonomía, porque provenimos de otra estructura política. Es que mientras que el bloque oficialista era eminentemente peronista y el de la concertación era radical, EPyS unificó a aquellos que no veníamos de esas dos grandes estructuras convirtiéndolo en la tercera pata de centroizquierda de este proceso político que se vive desde 2003.

- ¿Cómo quedará conformado el bloque después del recambio legislativo del 10 de diciembre?

- Hoy en día en nuestro espacio se debate de qué manera continuaremos trabajando hacia el futuro. La idea es que los integrantes que actualmente estamos dentro de la Cámara y aquellos que provenimos de la centroizquierda y del progresismo de izquierda tratemos de unificarnos en una sola estructura. Para esto estamos conversando con referentes como Martín Sabbatella, Carlos Heller y otros que están sumándose en este momento a la Cámara o que se están desprendiendo de sus bloques originales para conformar otro que tiene que ser numeroso y que desde ese apoyo crítico y esa autonomía debe acompañar las cosas que estén bien y criticar y objetar aquellas con las que no concuerde.

- ¿Por qué a la izquierda le cuesta tanto unificarse?

- Quizá se deba a una cuestión de concepción y de cultura de aquellos que provenimos de la izquierda en intensificar el debate priorizando las diferencias a los acuerdos, aún así no me parece que tengamos mayor o menor responsabilidad que otras fuerzas políticas con respecto a por qué no hay una unificación. Lo que nos une o nos divide son las ideas. Es mucho más sencillo cuando lo que te acercan son intereses, y no tan sólo políticos o ideológicos, sino otros como querer llegar al poder, eso suele dejar de lado las diferencias y los matices. Aún así hay experiencias de sectores de centroizquierda que se unificaron y construyeron un proyecto. Creo que el proceso más importante fue el del Frepaso en la década del '90, que hoy está un tanto diluido pero que unificó un espacio muy importante.

- Pero esos proyectos no se pudieron sostener…

- Es verdad, pero creo que de la experiencia que se obtiene de los procesos históricos se crean enseñanzas que permiten no volver a cometer los mismos errores y poder sumar y hacer crecer un verdadero proyecto de centroizquierda que en parte modifique el debate político que hay hoy en nuestro país.

- ¿No cree que esa tendencia de privilegiar las diferencias a las semejanzas conspira contra, por ejemplo, generar un candidato fuerte en 2011?

- Sin duda. Creo que lamentablemente la fórmula en que se hizo política en la Argentina fue la de los fuertes liderazgos. Todas las fuerzas políticas importantes se dieron a partir de la figura de ciertos personajes: caso de Yrigoyen, Perón, Frondizi, y viniendo más recientemente la construcción del Frepaso estuvo acompañada de una figura emblemática como Chacho Álvarez y en una primera etapa del ARI con la propia postura y figura de Carrió. Mal que mal, aunque a muchos no les guste, el primer gobierno de Kirchner estuvo asentado a partir de aciertos o de haber sabido interpretar la demanda de la sociedad. Es decir que lamentablemente para que una fuerza de centroizquierda pueda traspasar ese piso o ese techo que a veces impone la propia realidad debería encontrar la referencia personal que pueda responder a la demanda colectiva.

- ¿Y qué hay de Hermes Binner?

- Es un personaje que tiene muchas posibilidades o junta muchas actitudes para poder avanzar hacia una candidatura, depende sobre todo de que él quiera hacerlo.

- ¿Qué opinás de Julio Cobos para 2011?

- Cobos no cuenta con una larga historia de militancia y compromiso dentro de la UCR. Fue uno de los cinco gobernadores radicales que acompañaron al unísono el proyecto que llevó adelante Kirchner, de los cuales él era el único que no tenía reelección en su provincia, lo cual seguramente ayudó a que terminase siendo el referente radical que se buscaba desde la Concertación Plural, y llegó a ese lugar en gran parte sostenido por esas suertes o situaciones del destino. Es un oportunista, una persona que sabe manejar los tiempos. No creo que sea alguien que mediante su pensamiento, su compromiso, su fuerza y su discurso pueda atraer a grandes masas. Pienso que es un buen surfista.

- ¿La Concertación Plural, esa alianza entre peronistas y radicales, fracasó?

- Es un proyecto que hoy en sí mismo se desvaneció. Yo, sin embargo, pienso que siempre hay que potenciar y buscar una actitud frentista, porque la crisis económica y social que vive nuestro país no la puede solucionar un solo partido ni una sola estructura. La resolverá el compromiso y la voluntad unificada de muchos, por esta razón creo que debería continuarse con ese proceso. Si el PJ cree que reivindicando la imagen de Perón, de Evita o el escudo peronista alcanzará para atraer a grandes masas de la población, seguramente se estará perdiendo de otro sector. Lo que hay que hacer es una conformación plural, abierta, democrática y revolucionaria.

- ¿Como miembro de uno de los denominados partidos pequeños, ¿qué opina de la reforma política que impulsa el gobierno de Cristina Fernández?

- Es una reforma necesaria e imprescindible. La crisis del 2001 trajo como consecuencia una multiplicidad de escrituras y partidos políticos que desvirtuó la posibilidad de que la sociedad tenga claridad a la hora de delegar en una estructura política su forma y su parecer acerca de cómo debe ser gobernado el país. Cuando se plantea que hay 700 partidos y alrededor de 50 de ellos son nacionales, es cierto que, comparándolo con cualquier otro lugar del mundo, se trata de un número demasiado abarcativo y extenso, lo cual denota que no representa la realidad concreta y específica que después se conoce y se ve en la calle. Quizá con un porcentaje mínimo de esos partidos nacionales alcanzaría para dar respuestas a la demanda social. Es cierto que hay muchos sellos de goma que funcionan como Pymes electorales para que dos o tres vivos tengan ingresos anuales a partir de vender, alquilar o cobrar por los votos que un candidato saque a partir de utilizar esa personería. Y eso sí se tiene que terminar.

Con lo que no concuerdo es que para acabar con ese objetivo se trace una línea donde solamente algunos puedan quedar con vigencia y posibilidades de permanencia en el tiempo, por los pisos que se ponen a los porcentajes electorales para una elección primaria o nacional y para la propia ficha de afiliación de un partido. De esta manera se ocasionaría la desaparición de espacios pequeños, que también son estructuras políticas.

También existen estructuras emergentes que nacieron a partir de la realidad que se vive en el país, donde la crisis política hizo que aparezcan demandas y respuestas a esa crisis con estructuras como el Partido Verde (ecologista) que pelean por cuestiones puntuales y no tienen intención de ser representantes de una mayoría o tener un presidente, sino que pretenden instalarse en una Legislatura para reclamar por una ley específica. A esos sí hay que darles posibilidades y flexibilizar todas las condiciones que impone este nuevo proyecto de ley para dar diversidad y posibilidades de pluralidad a la sociedad para que elija en su momento.

- ¿Es correcto hablar de la “máquina de impedir” para referirse a algunos sectores de la oposición?

- Está en la actitud de cada uno el querer ayudar a mejorar o pararse en una posición de oposición. Hay quienes aún sabiendo que podrían lograrse sus objetivos prefieren oponerse desde el vamos por una estrategia política. Hay otros que plantean una cuestión y cuando se accede a eso aparecen con otra demanda.

- Al oficialismo también se lo acusa de intransigente.

- La resolución 125 tuvo más de 35 cambios; la ley de medios audiovisuales sufrió más de 200 modificaciones desde el inicio del proyecto original en marzo, pero una vez que entró en la Cámara tuvo no menos de 40 más; la de movilidad jubilatoria tuvo 7 u 8; la estatización de los fondos y pensiones jubilatorios sufrió al menos 25. Es mentira ese discurso que se trata de imponer desde algunos sectores de la oposición sobre que el Parlamento es una escribanía del Gobierno o que los proyectos son sólo del Ejecutivo. Normalmente las leyes que terminan concretándose tuvieron tantas modificaciones que no pueden atribuirse a un Congreso o a un Ejecutivo, sino que son de la discusión que se está dando en la sociedad.

- Algún sector de la oposición critica que se utilice dinero de los fondos y pensiones jubilatorios para la asignación por hijo. ¿No creés que si el dinero hubiera salido de gravámenes a la renta financiera la oposición también hubiera objetado por una posible inseguridad jurídica o algún otro argumento?

- Totalmente de acuerdo. Con esa actitud se busca sacar provecho de todos los temas, de todas las posiciones y de todos los proyectos que pueda tener el gobierno si no tienen en el aval de ellos, aunque se acuerden en el Parlamento. Es curioso y lamentable que siempre tengan motivos para oponerse por más que la ley sea buena y necesaria, sobre todo cuando se tocan intereses de los poderosos.

- ¿Ahí se explica parte del ensañamiento que está sufriendo este gobierno?

- Posiblemente. Este gobierno se enfrentó a ciertos sectores de poder, lo cual hizo que la oposición adquiriera una actitud más enérgica en su rechazo. También por eso desde la centroizquierda solemos apoyar las iniciativas cuando lo que provoca es el enfrentamiento con ciertos sectores del establishment, de los medios comunicación, de la banca o de empresas privadas.

- ¿Por qué este gobierno encuentra tanta oposición por parte de la prensa?

- Como recién dije, a este gobierno no se le puede negar que como nunca se ha enfrentado a sectores que parecía imposible enfrentar. Siempre se decía que nadie soportaba tres o cuatro tapas de Clarín en contra, y este Gobierno viene acumulándolas hace varios meses y sin embargo logrando y provocando la construcción de un poder propio que hizo que hoy esas tapas perdiesen legitimidad en gran parte de la sociedad, lo cual se demuestra en la baja de las ventas, porque hasta el menos avispado se da cuenta que hay intencionalidad en la información que sacan los diarios más importantes. Este gobierno tuvo, como ningún otro, un nivel de oposición muy fuerte a su gestión por parte de la prensa. Hoy dentro de la política argentina y mundial la oposición más fuerte son los medios de comunicación. Hoy el poder no utiliza a las fuerzas armadas, sino que prefiere esa nueva herramienta que son los medios, convirtiéndose en el arma del enemigo para tratar de frenar los avances que pueda hacer un gobierno.

(Política Argentina www.politicargentina.com)

lunes 23 de noviembre de 2009

OPINION

PASE Y VEA QUIEN ES QUIEN

El ex viceministro de "Desarrollo Social" Gerardo Morales y la luchadora popular Milagros Sala

La crónica reza que el Senador y Presidente de la UCR Gerardo Morales denunció en los tribunales de Jujuy a la militante social Milagro Sala por enriquecimiento ilícito. Funda la misma en que habría $ 4.000.000 de fondos que ella recibió del Estado nacional y no rindió.

Milagro Sala dirige una Organización Social que al calor de la caída Argentina del 2001, construyó en Jujuy 3500 viviendas en 4 años, a un valor de $72.000, contra los 110.000 que facturan las grandes empresas privadas a la nación. Emplea una diferencia de 4 personas contra 1 de las mismas empresas, con su correspondiente sueldo en blanco y obra social, entidad esta que fue fundada por la Organización Tupac Amaru y que cuenta con 72.000 asociados, que tienen cobertura médica y remedios gratis.

Junto con las casas y con la plata que ahorraron, crearon para abaratar costos y generar más trabajo, una fábrica de bloques, una de adoquines, otra de caños, a estas les agregaron una textil para la ropa.

También con el dinero sobrante construyeron 14 polideportivos con fútbol, básquet y pileta de natación, que en Jujuy era para las clases acomodadas y los pobres tenían que ir al río con agua contaminada; por si faltara algo está inaugurando un Parque Acuático, que en todo el NOA, no hay uno. Por último se ha construido un colegio secundario y se está inaugurando uno de Educación Especial, ya que una de las lesiones mas profundas que dejó la crisis del 2001 en los sectores populares, aparejado a la desnutrición tanto de la madre en el embarazo como del niño durante los primeros meses es lesiones cerebrales irreversibles que derivan en necesidades especiales.

La denuncia por enriquecimiento ilícito de Morales es distinta de la de violencia que le imputó hace pocos días a la misma mujer. Esta no la judicializó, ya que Milagro Sala demostró que estaba en una asamblea de su organización a 60 km del lugar del escrache, y para colmo cuando todos los medios nacionales y jujeños la habían estigmatizado de violenta y patotera, apareció Oscar Romano del Movimiento Campesino de Jujuy que se adjudicó el hecho. Por esto es que ahora Morales denuncia por enriquecimiento ilícito y no por violencia a esta dirigente.

El verdadero enojo de Morales y los grandes medios con Milagro Sala es que durante la discusión de la ley de servicios audiovisuales, la mujer denunció hace un mes que el Senador, se llenaba la boca en Buenos Aires denostando la publicidad oficial mientras él recibía por “negociaciones políticas” $ 140.000 por mes del mismo gobierno que criticaba, privilegio que volcaba a una FM de Jujuy de las denominadas “truchas”, prebenda que no habría contado a sus pares de bloque de senadores de la UCR.

Ese sería el verdadero motivo de la furia de Morales con Sala. En su denuncia, el senador acusa a la mujer de haber fundado un “estado paralelo”; quiero aclarar que Gerardo Morales fue el vice-ministro de Desarrollo Social de Fernando de la Rúa, hasta diciembre del 2001, ¿que podían hacer los pobres en el fin del delarruísmo?

Sólo un estado paralelo. Sí, Ud., GERARDO MORALES, VICE-MINISTRO DE DESARROLLO SOCIAL de ese entonces los dejó SIN ESTADO.

Cómo me gustaría ser el abogado defensor de esta mujer y pedir que sea oral, público y televisado, entonces pediría solamente una tasación de lo construido por ella y lo recibido de la Nación por parte de mi defendida. Terminado ese juicio le pediría a Morales un juicio de Residencia, que se les hacía en otros años a los funcionarios cuando terminaban su mandato, a fin de que rindan cuentas de la gestión terminada.

Entonces la población va a tener la posibilidad de evaluar lo que hizo un “civilizado” Gerardo Morales como funcionario de desarrollo social y una “bárbara” Milagro Sala, al frente de una organización social.

Eduardo F Valdés

Ex-Jefe de gabinete de la Cancillería
Portal de Política on line

sábado 21 de noviembre de 2009

ESCRIBE OSCAR GONZÁLEZ

Sumar y seguir

Buenos Aires, 21 de noviembre (Télam, por Oscar González*).-

La sanción por el Congreso de varias leyes clave -recuperación del sistema previsional solidario, rescate de la aerolínea de bandera, democratización de la comunicación, asignación universal a la niñez- fue el logro de mayorías parlamentarias plurales que demostraron la voluntad política común de apuntalar cambios de indudable orientación progresista.

Aquella conjunción tuvo como protagonistas fundamentales a los legisladores oficialistas aunados a representantes de otras fuerzas, particularmente aquellas situadas a la izquierda del arco político, la llamada centroizquierda.
Esos avances llevaron desazón a quienes desde la vereda derecha del espectro pensaban que el famoso episodio de la 125 o acaso el resultado electoral de junio iban a obturar el ciclo de reformas iniciado en 2003.

Para recomponer el ánimo, cierta oposición se abonó al espejismo de que el 10 diciembre próximo, cuando se renueven ambas cámaras, habrá la ocasión de arrebatar espacios parlamentarios para condicionar al gobierno nacional e interceptar el camino de innovación política e inclusión social.

Pero sucede que la renovación parlamentaria permitirá la entrada en escena de una respetable representación de centroizquierda que, aunque no es un contingente unívoco, puede enriquecer el debate durante el año legislativo que abrirá la Presidenta el 1ø de marzo próximo.

Y como nada hace pensar que el rol del Parlamento se diluya y, menos que el Ejecutivo pierda la iniciativa de propiciar proyectos importantes, es oportuno reivindicar los mecanismos de acuerdo que llevaron a buen puerto las leyes decisivas cuya sanción honra al Congreso.

Hubo que poner flexibilidad, espíritu constructivo y hasta un cierto estoicismo de parte de los negociadores, lo que enaltece el objetivo alcanzado ya que las coincidencias no disolvieron las identidades de cada uno de los actores ni exigieron subordinación alguna.

Rescatar esa experiencia de articulación entre la centroizquierda y la representación oficialista a la hora de integrarse el nuevo Parlamento es sustancial para consolidar una verdadera política estatal de cambios que no puede imaginarse sin replicar y ampliar ese espíritu que imperó este año parlamentario que se cierra.

Lograr ese objetivo implica para el gobierno reconocer el valor y la riqueza de la diversidad y, para la izquierda democrática, superar el riesgo del narcisismo y el sectarismo. Para ambos, significa constituirse en protagonistas de su propio relato.


*Ex diputado nacional del Partido Socialista. Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional.
(Télam).-


miércoles 18 de noviembre de 2009

EN BREVE


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martes 17 de noviembre de 2009

Entrevista a Oscar González - Asteriscos Canal Metro

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Oscar González en Asteriscos TV - Canal Metro

“Quieren crear zozobra”, denunció un funcionario de la Casa Rosada

El dirigente socialista evaluó que la conflictividad está en baja. Elogió la asignación universal por hijo pero dijo que se podría mejorar. Dijo que sectores buscan desestabilizar.

El secretario de Gabinete y de Relaciones Parlamentarias, el socialista Oscar González, advirtió que existen sectores que pretenden provocar “un clima de zozobra”, al suscribir las sospechas de sectores del Gobierno nacional que observan movimientos con intención de afectar la gobernabilidad.

“Quizás no se trate de un plan expreso, pero sí hay numerosos indicios, acciones, la mayoría mediáticas, que tienden a crear un clima de zozobra, de perturbación social”, sostuvo el funcionario de la Jefatura de Gabinete.

Agregó, en esa línea, que se busca generar “cierta conmoción, agigantando situaciones, deformando otras, y provocando un clima verdaderamente hostil al Gobierno y crea un condicionamiento en la gente”.

El funcionario planteó que si bien no se puede hablar de una situación “ideal, en la Argentina los efectos de la crisis estuvieron mas atenuados que en otros, pero algunos prefieren destacar las aristas negativas y ocultar los cambios positivos”.

González puso como ejemplo la implementación de la asignación universal por hijo que impulsó el Gobierno nacional, “una medida prácticamente revolucionaria” según definió, y sobre la cual los medios hacen foco en las demoras para tramitar los requisitos ante la ANSeS.

En una entrevista con Asteriscos TV por Canal Metro, González consideró que en la calle, “la conflictividad ha bajado enormemente” y atribuyó las últimas movilizaciones a la existencia de “un aumento de las demandas a veces alimentadas por intereses clientelares, que se produce habitualmente a fin de año”.

El funcionario opinó finalmente que la definición de una “zurda loca” por parte del sindicalista Juan Belén de la CT fue “poco afortunadas remiten a una argentina que ya no existe, una definición arcaica que reflejan un mundo que ya no existe“.
(http://www.asteriscos.tv/entrevista-685.html)

sábado 14 de noviembre de 2009

COMPROMISO CON EL CAMBIO O AUTORREFERENCIA INTELECTUAL

Una izquierda consecuente

Por Oscar Gonzàlez*

Telam, sábado 14 de noviembre

Ahora que se recuerdan los 20 años de la caída del muro de Berlín, quizás sea el momento de analizar los cambios en el paisaje político mundial y, en particular, cómo han quedado posicionadas las opciones de izquierda tras el derrumbe de la versión centralizada y autoritaria del socialismo -incluido el desmembramiento de la Unión Soviética- proceso que fue saludado como un triunfo definitivo del capitalismo y el fin de las ideologías y, por lo tanto, del conflicto de clases en cualquiera de sus formas. Esa lectura necesaria no puede evitar analizar, también, el rol de la izquierda en países como el nuestro.


Lejos de sacar ventaja de la crisis del llamado socialismo real, la variante reformista-socialdemócrata europea ingresa inmediatamente después del cataclismo berlinés a su propia debacle expresada en una severa erosión electoral y un trance político-ideológico complicado, que entre otras cosas trae intentos supuestamente modernizantes como la Tercera Vía que encarna Tony Blair en Gran Bretaña.

Pese al rescate positivo de algunas cuestiones fundantes del socialismo democrático, ese vuelco significa el reconocimiento de amplios sectores de la socialdemocracia y del laborismo a la hegemonía del capital financiero y la admisión del liderazgo unipolar de los Estados Unidos, lo que lleva, por ejemplo, a que Blair se sumara a la política de Bush y enviara tropas a Irak.

Incinerados los proverbiales papeles de la socialdemocracia, pareció que la izquierda democrática ya no tenía destino. Sin embargo, aparece en el horizonte latinoamericano, y particularmente en el sur del continente, un fenómeno original consistente en la emergencia de procesos de protagonismo popular ajenos a los paradigmas socialistas de los siglos XIX y XX, pero asimilados a ellos en cuanto a sus objetivos de igualdad y justicia social.

Así, en una travesía conflictiva, colmada de "impurezas" doctrinarias y de avatares que no encuadran en los esquemas tradicionales, se verifica en esos países un proceso de cambios socioeconómicos y culturales cuya diversidad lleva a algunos analistas interesados al dictamen prejuicioso de escindir en dos el mismo curso: una izquierda "buena" que se expresaría en Chile, Uruguay y acaso Brasil, y otra, "mala", que simbolizarían Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Así, ignoran que los distintos proyectos son vertientes de un mismo fenómeno que, sometidos a peculiaridades locales e itinerarios desiguales, generan cambios progresistas signados algunos por la fuerte movilización de los pueblos originarios y, otros, por la impronta de sectores sociales distintos.

Una visión más abarcativa ve en todos estos recorridos nacionales el empeño común de cuestionar la injusta distribución del ingreso que deviene de la extrema concentración de la riqueza; el reconocimiento de que la monopolización de la información es un instrumento coactivo del privilegio y, en fin, la convicción de que no hay soberanía nacional sin mancomunión económica y política regional frente a un orden capitalista globalizado que aunque tambaleen sus cimientos, muta una y otra vez repitiendo el mismo esquema de dominación.

En Argentina, la izquierda democrática, sea o no socialista y llámese como se llame: progresismo, centroizquierda o lo que sea, no puede mantenerse indiferente frente a la implacable evidencia de las transformaciones que se suceden desde hace seis años.

Marginarse por autorreferencia intelectual o desaprensión no hallaría justificación política alguna.

En cambio, colaborar con la profundización de los cambios sin perder autonomía, preservando cada identidad y sin aceptar imposiciones, expresaría la decisión de compartir la misión de aportar al cumplimiento de objetivos históricos que en definitiva son propios.

*Ex diputado nacional del Partido Socialista. Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional.

(Télam) 14/11/2009 09:36

viernes 13 de noviembre de 2009

"NADIE PUEDE AFIRMAR QUE UNA FÓRMULA KIRCHNER-BINNER EN 2011 SEA CIENCIA FICCIÓN”

A cuatro meses de su renuncia a la Secretaría de Cultura, José Pepe Nun reafirma su fe kirchnerista

Micaela Pérez

José “Pepe” Nun llega a la redacción de El Cronista Comercial a la hora pautada para la entrevista, sorprendido y divertido a la vez. Camino al diario, se cruzó con una protesta callejera que incluyó desnudos en plena vía pública y revolucionó el centro porteño. “Manden un fotógrafo, es una nota imperdible”, asegura, riéndose. Es que en el caso de Nun, su condición de intelectual y politólogo serio y de renombre, no le impide ser dueño de un envidiable sentido del humor. A cuatro meses de haber dejado su puesto como secretario de Cultura de la Nación, se lo nota relajado. “Llevaba casi 5 años en el cargo, me pareció que se había cumplido un ciclo y yo deseaba volver a la vida académica”, cuenta, sobre los motivos de su renuncia. Cordial, Nun aclara que concede el reportaje con el fin de repasar su gestión en Cultura (ver recuadro), aunque el entusiasmo con que responde a cada una de las preguntas sobre el kirchnerismo y la dinámica política argentina, parece desmentirlo.

Su simpatía por los Kirchner sigue intacta. Nun admite que el país vive en un estado constante de crispación, pero niega que el estilo confrontativo del matrimonio presidencial sea el único responsable de esa situación. En cambio, le apunta a la oposición: “Cuando uno no quiere, dos no pelean”, dice. Sin nombrarla, también le dedica una filosa ironía a Lilita Carrió, de quien fue hombre de consulta, allá por 2002. También cuestiona el rol de los medios: “Hay una campaña incesante” para desprestigiar al Gobierno, afirma. Y sostiene que la administración de Cristina Kirchner debería avanzar hacia “un presidencialismo de coalición” para gobernar sin sobresaltos a partir del 10 de diciembre, cuando el oficialismo pierda la mayoría en el Congreso.

l ¿Cómo ve a la Argentina de cara al Bicentenario?

- Voy a llamar en mi ayuda a un gran argentino, Joaquín V. González. En 1910, año del Centenario, advirtió en un artículo que publicó el diario La Nación que la lección que nos dejaba el siglo transcurrido era que Argentina era un país con unas potencias increíbles, tierras feraces, minería, ríos, costas maravillosas, tenía todo para ser un país extremadamente rico, pero que tenía un problema de tal gravedad que se atrevía a darle el carácter de ley histórica de la Argentina, la ley histórica de la discordia argentina, del desencuentro entre los argentinos. Esta tradición parece estar en el ADN argentino. Lo que yo me proponía en Cultura con una conceptualización del Bicentenario como momento catártico, era revisar todo esto que nos ha llevado a una visión amigo-enemigo en vez de a una visión de adversarios. A la política concebida como juego suma cero.

l La Argentina vive hoy en estado de crispación constante. ¿No es el estilo confrontativo del Gobierno el que genera este clima?

- Le contestaría con algo que me decía mi mamá cuando era chico: “Cuando uno no quiere, dos no pelean”. Es muy cómodo endilgarle al ex presidente o a la Presidenta la responsabilidad en un país donde del otro lado hay personas iluminadas que han hablado con Dios y por lo tanto saben por dónde debe encaminarse el país. Eso nos enfrenta con una situación que hace que el diálogo se haga imposible. Es cierto que la política argentina es una política de la crispación, del enfrentamiento, pero eso está provocado por todos los que hacen política en la Argentina. En Argentina y, particularmente, en los medios, todos el mundo se conduele por la suerte de los pobres, sea de derecha, de centro o de izquierda. Todos sufren por los pobres. Ahora, yo diría que el problema de la Argentina no son los pobres, son los ricos, no todos. Sí los ricos que evaden, que no invierten, que tienen a su personal en negro...

l Convengamos que el que gobierna tiene una responsabilidad primaria con los pobres...

- Sin duda que tiene una enorme responsabilidad, pero si hubiera una opinión pública alimentada por los medios que estuviera mostrando eso, el poder que tienen los lobbies en la Argentina, mostrando por qué los bancos, grandes responsables de la crisis de 2001, el año pasado fueron el sector que más ganó en la Argentina, con tasas de retorno del 80%, pero no hay ningún programa dedicado a eso.

l ¿Está de acuerdo con la Presidenta cuando dice que es obsceno que los medios muestren a los pobres?

- No dijo eso. Dijo que le parecía obsceno que los medios mostraran benévolamente y condoliéndose a los pobres cuando estaban solos, a un indigente o a un bebito enfermo, pero que, en cambio, cuando los pobres se juntan para reclamar por sus derechos, entonces se los estigmatiza, se los trata de presentar como criminales. Eso le parecía obsceno.

l ¿No es obsceno que a los pobres se los barra bajo la alfombra cuando se manipulan las cifras del Indec o no se las publica?

- Yo estoy de acuerdo con que eso es muy grave y que tiene que corregirse urgentemente. Esa manipulación de los índices le hace un daño muy terrible al país porque este es un país que necesita más que nunca confianza, credibilidad, instituciones transparentes.

l ¿Por qué el Gobierno persiste en ese error?

- Es una discrepancia grave que tengo con el Gobierno. Se la expresé personalmente a la Presidenta. Puedo dar fe que en 2007, 2008 no se han publicado estadísticas oficiales sobre distribución del ingreso y eso me parece lamentable porque la distribución del ingreso es seguramente mejor de lo que de esta manera se fomenta que se crea.

l Hay especialistas que dicen que desde que se dejaron de publicar las cifras la pobreza aumentó y que la distribución del ingreso es más desigual que en los ‘90.

-El tema es un trabajo de adivinanzas, esos índices a los que usted alude son sumamente precarios y manipulables. Lo grave es que si la inflación es del 15% y se dice que es del 10%, y se sabe que se están falseando las cifras, es seguro que la oposición va a decir que es del 20 o del 25%. Entonces se hace un flaco servicio no diciendo la verdad.

l ¿Cambió su mirada sobre el Gobierno ahora que está afuera de la gestión?

- Realmente no, en el sentido de que siempre he sido bastante independiente en mi forma de ver la realidad. Creo que se han cometido errores importantes, que se han tratado de corregir, y que se han tomado medidas muy significativas en los últimos tiempos como la asignación universal por hijo, que es un cambio histórico.

l ¿Le parece bien que el dinero de la Anses, de los jubilados, vaya a financiar el programa?

- En realidad, lo que va a cubrir eso son los intereses que cobra la Anses por sus inversiones para defender el capital de los beneficiarios del sistema jubilatario. Hay otro aspecto, y es si eso no debería ser reforzado. Por ejemplo, me parece que es urgente gravar la renta financiera.

l ¿Por qué el Gobierno no lo hace?

- Hay un pretexto, que yo creo que no sirve, que es para no crear nuevos impuestos y en realidad acá no se trata de crear nuevos impuestos sino de eliminar una exención, la que exime a los particulares de pagar intereses por las rentas financieras, que data de 1977, la época de Martínez de Hoz. De esa época data también la eliminación de un impuesto que me parece de estricta justicia, que es el impuesto a la herencia. Argentina es uno de los pocos países en el mundo que no lo tiene. Un impuesto a la herencia cuyo producido yo pedía se dedicara a Cultura, pero se podría dedicar a varias cosas, a la asignación universal por hijo, a ir preparando el camino para una renta básica universal... A lo que apunto es a que hay otras fuentes de financiamiento a las que también se debería apelar. El Gobierno todavía tiene tiempo de implementarlas. Hacer esto supone enfrentarse con enemigos terriblemente poderosos. Esto los medios tampoco lo ponen de manifiesto.

l ¿A quiénes se refiere?

- Basta pedir la lista de invitados a las recepciones de la Cancillería en los últimos 20 años y usted va a ver la presencia de los más poderosos empresarios de la Argentina en todo tipo de evento. Tienen un poder de sanción muy fuerte. Tradicionalmente, en los buenos años, el obrero era alguien que tenía empleo estable, buen salario y medidas de seguridad social que lo protegían. Cuando quería protestar para reclamar un derecho, la forma natural de protesta era la huelga. Como esto perjudicaba a sus patrones, se negociaba. Los patrones tienen una forma similar de protestar que es el lock out, dejar de producir. Los desocupados y subocupados, trabajadores informales, ésos no tienen poder de sanción y la única forma de hacerse visibles es cortando rutas y calles.

l ¿Justifica los cortes?

- Me parece lamentable que en las proximidades del Bicentenario estemos en una situación en que los cortes de ruta que hicieron los productores agropecuarios, que tenían la posibilidad de dejar de producir, parecieran virtuosos a los medios y recibieran un lugar expectable. Ahora, cuando los cortes los hacen lo que ahora se ha vuelto a llamar “la negrada” o “los cabecitas” es intolerable, eso es “la violencia en la calle”. Ésta es una desigualdad con la que entramos al Bicentenario que tiene que ser denunciada.

l ¿Está de acuerdo con la reforma política que impulsa el Gobierno?

- Es un proyecto interesante, enmendable, porque me parece que tiene que haber una cota mucho más favorable para que los pequeños o medianos partidos no desaparezcan.

l Tal como está, consagra el bipartidismo...

- Consagra el bipartidismo si es que mantiene exigencias tan altas para que un partido tercero pueda existir. Son las reformas que hay que hacer. Me parece muy bien que el Senado trate el proyecto con la nueva conformación que tendrá después del 10 de diciembre.

l ¿Qué le parece la decisión de Kirchner de volver a presidir el PJ?

- Como no soy miembro del Partido Justicialista no tengo opinión. Son decisiones tácticas, un político hace apuestas que salen bien o salen mal. Hay que estar dispuesto a corregir.

l Se dice de Kirchner que es un pragmático. ¿Hay límites para el pragmatismo o en política vale todo?

- No. Alguien una vez dijo de Lenin que era un oportunista con principios. Y yo creo que es una buena definición de un político en actividad. Tiene que ser un oportunista con principios, un pragmático con principios.

l ¿Kirchner mantiene sus principios?

- Los ha ido modificando porque en los años ‘90 apoyó a Menem...

l ¿Y los principios con lo que llegó al Gobierno? Apostó a la transversalidad, después a la Concertación Plural y al final se abrazó a los intendentes del conurbano...

-Tácticamente. Ahora la noticia es que quiere que vaya en una fórmula con él Hermes Binner. Hay constantes. Hay jueces muy duros de la acción política que son las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que apoyan a este Gobierno. El principio de defensa a ultranza de los derechos humanos es un principio al que este Gobierno adhiere por más pragmático que sea. El principio que lo llevó a reconstruir la Corte es un principio de Justicia que es importante que se profundice. El de igualdad, elevar el nivel de vida de los que menos tienen, existe. Lo que creo es que hay un problema serio y es la inexistencia de partidos políticos orgánicos que serían los que deberían dirigir la movilización en apoyo de la concreción de ese tipo de principios.

l Este Gobierno debilitó a los partidos...

- ¿Entonces cómo Cobos es vicepresidente? La UCR tiene gobernadores en varias provincias y que han sido reelectos. No es verdad que el Gobierno se haya propuesto destruir a la UCR, ni siquiera le convenía. Tenemos por desgracia un régimen presidencialista, yo preferiría uno parlamentarista. El régimen presidencialista puede ser de dos tipos: un presidencialismo de mayorías o de coaliciones. Los brasileños se caracterizan por un presidencialismo de coaliciones. Nosotros, desgraciadamente, tenemos una tradición de presidencialismo de mayorías y nos encontramos muy incómodos cuando se trata de instalar un presidencialismo de coaliciones. La tranversalidad fue esa.

l ¿Y por qué fracasó?

- Porque los hábitos del corazón de la Argentina tienen que ver con un presidencialismo de mayoría. En los primeros años del gobierno de Kirchner anduvo muy bien. Lo real es que era una transversalidad apoyada en un presidencialismo fuerte.

l ¿No lo vive como una traición que Kirchner haya virado hacia el PJ ?

- Usted elige el término traición. Yo hubiera dicho esa táctica. No traicionó nada. Hoy mismo, nadie puede afirmar que una candidatura Kirchner-Binner sea ciencia ficción, tampoco que sea realidad, pero sí está en la agenda discutiéndose.

l Para los socialistas eso no tiene asidero.

- Falta mucho. Pero hablemos de la oposición, de cómo se fraccionan y no pueden convivir, cómo Stolbizer ya se separó de Carrió, y como Solá no quiere estar en un acto con Macri, y como De Narváez no quiere estar con ninguno de los otros dos. ¿Por qué no hablamos de la Argentina? Todo aparece focalizado.

l ¿Coincide con Cristina en que los medios demonizan a su Gobierno?

- Yo creo que en buena parte es así.

l Pero Kirchner pasó de un gran apoyo a tener un fuerte rechazo de la opinión pública. Eso no es una construcción mediática. ¿Qué pasó?

- Creo que tuvo que ver con una crisis que no es nacional, es internacional.

l Empezó antes, con la crisis del campo.

- Empezó simultáneamente. Por un lado, creo que fue la crisis. Por otro, una campaña incesante. Yo he vivido en varios países; nunca en mi vida he visto que los principales canales de TV tuvieran todos los días a las mismas figuras políticas. ¡Y diciendo las mismas cosas! Poner un canal de televisión significa ver a Felipe Solá, a De Narváez...

l Pero nunca se los ve en el canal oficial.

- No veo el canal oficial para responderle.

l ¿Qué opina de la ley de Medios?

- Estoy de acuerdo con sus lineamientos generales. La oposición cometió errores gravísimos. Si no se hubiera retirado del debate en Diputados, la famosa cláusula dando un año a las empresas para ajustarse a la ley se podría haber modificado. Es un plazo demasiado corto. Personalmente, creo que hubiera sido meor que la tratara el próximo Congreso.

l ¿Qué piensa del bloqueo a la distribución de los diarios que llevó adelante Moyano?

- Si es como aparece descripto en los medios, me parece un tema desgraciado. Hay otras formas de acción que no son bloquear la salida de los diarios. No creo que el Gobierno esté detrás, ni creo que le convenga que Moyano adquiera tanto predicamento.

l ¿Hoy la base de sustentación del Gobierno está en la CGT de Moyano?

- Es muchísimo más amplia que eso. Creo que está en el sindicalismo. Yo desearía fervientemente que se reconozca a la CTA porque el Gobierno tendría entonces un apoyo más amplio, tanto el de la CGT como CTA.

l No se la reconoce por presión de Moyano.

- Pero yo creo que está inscripto en la lógica de los hechos que la CTA sea reconocida. Más con la composición que va a tener el Congreso después del 10 de diciembre. El Gobierno necesita ampliar su base de sustentación.

l ¿Cómo imagina que se va a parar el Gobierno frente al nuevo Congreso?

- Si pudiera hacer alguna sugerencia como politólogo, diría que se va a parar girando más hacia un presidencialismo de coalición y abandonando la idea de un presidencialismo de mayorías porque no va a tener mucha alternativa. Eso se puede hacer bien o mal. Yo tengo altísima confianza de que lo haga bien. Particularmente, porque tiene aliados potenciales, como el socialismo, que tiene una gran amplitud y está dispuesto a apoyar todo lo que el Gobierno haga bien.

Su paso por la Secretaría de Cultura

José Nun asegura que el recorte de presupuesto que sufrió la Secretaría de Cultura (y que afectó a casi todas las áreas de Gobierno) no fue impedimento para llevar adelante una gestión rica en emprendimientos culturales, que se enfocó en tres objetivos centrales: la construcción de ciudadanía, la inclusión social y el federalismo. Apenas asumió en 2004, el ahora ex secretario buscó torcer la visión elitista según la cual la Cultura se agota en el campo de las Bellas Artes. Puso en marcha el programa Libros y Casas, que después copiaron países como México, Cuba y España. En 2005, creó el ciclo Cafés Cultura Nación, dedicado a promover charlas-debate en todo el país, incluso en cárceles y cuarteles militares. Una de sus primeras medidas fue la creación del SINCA (Sistema de Información Cultural de la Argentina), con la más completa información sobre la cultura del país en formato electrónico. Durante su gestión, la Secretaría promovió la Campaña contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales y organizó los dos primeros Congresos Argentinos de Cultura ( 2006 y 2008). También impulsó el proyecto de Ley Federal de Cultura y consiguió el financiamiento del gobierno español para crear la Casa del Bicentenario, en pleno centro porteño. En el marco de los próximos festejos, impulsó los Debates de Mayo y los Foros del Bicentenario, que reúnen a especialistas argentinos y latinoamericanos y luego son publicados en forma de libros.

EN PAGINA 12

Contra los “agoreros”

El secretario de Relaciones Parlamentarias y dirigente socialista, Oscar González, apuntó contra los “agoreros que quieren meter miedo”, en referencia a “ese coro de animadores televisivos que llaman a meter bala azotando al público con discursos tremendistas”. González condenó los “mensajes irresponsables” y aseguró que “desde la comodidad de mansiones exclusivas, autos blindados y custodios privados, es fácil acongojar a la población con caos imaginario”. Además, reinvindicó “las múltiples iniciativas oficiales de políticas destinadas a generar mayor inclusión”. (Página 12, el país, pág 4)


jueves 12 de noviembre de 2009

DISCURSOS TREMENDISTAS CON OBJETIVOS INOCULTABLES

"Hay agoreros que quieren meter miedo"

Buenos Aires, 12 de noviembre (Télam).- El dirigente socialista Oscar González, secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional reivindicó hoy "las múltiples iniciativas oficiales de políticas públicas destinadas a generar mayor inclusión, como la que asigna un ingreso básico a niños, niñas y adolescentes, que son precondición para desalentar el delito".
Condenó por otra parte "los mensajes irresponsables de ese coro de animadores televisivos que llaman a meter bala y meter miedo azotando al público con discursos tremendistas y consignas apocalípticas".

"Los irresponsables que llaman a reprimir las protestas callejeras, los insensatos que dicen que quien mata tiene que morir, actúan como agoreros que buscan la zozobra social y persiguen un objetivo político: devaluar la democracia y erosionar la confianza en las instituciones", añadió González.

Agregó finalmente que "desde la comodidad de mansiones exclusivas, autos blindados y custodios privados, es fácil acongojar a la población con caos imaginarios", y confió en "las medidas de inclusión social vía la ampliación de derechos, la preservación del empleo y los esfuerzos por acrecentar la calificación profesional de las fuerzas policiales, como la forma concreta de mejorar la seguridad pública". (Télam).-

miércoles 11 de noviembre de 2009

LA SIP NO ENGAÑA A NADIE

Nuevo ataque de los enmascarados de siempre

Por Oscar González*


En pleno disfrute de las libertades democráticas vigentes en nuestro país, un nutrido grupo de empresarios de medios de comunicación –estadounidenses y de otros países del continente– agrupados en la autodenominada Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), se reunió en estos días en un fastuoso hotel de Puerto Madero para gozar del ocio y hostigar al Gobierno nacional.

Provistos de la artillería retórica con que vienen disparando desde los años ’50 contra todos los procesos de protagonismo popular en América latina –denigraron al peronismo, conspiraron contra Jacobo Arbenz en Guatemala y complotaron contra Salvador Allende en Chile– ahora agravian a la democracia argentina con afirmaciones falaces sobre la realidad.

Son meras declaraciones antojadizas sobre supuestas amenazas a la libertad de expresión, pero tienen un objetivo avieso: el de convertirse en materia prima para titular los diarios de sus socios locales y, por esa vía, contribuir a crear un clima de desazón en la opinión pública. Es lo que mejor saben hacer y no quieren perder: construir la agenda noticiosa en su provecho.

Agrupados en la defensa de intereses económicos propios y no tan ajenos, el de los segmentos privilegiados a los cuales rinden pleitesía desde sus páginas, estos señores previsiblemente incapaces de redactar por sí mismos un módico párrafo y mucho menos elaborar una crónica o un reportaje, arriban a estas latitudes enmascarados de periodistas, como si cultivaran ese noble oficio.

Naturalmente, la relación entre estos cruzados de la libre expresión y los trabajadores del sector se limita a la obligada entre patrones y empleados. Habría que determinar, acaso, si esas capacidades laborales son objeto de una contraprestación salarial adecuada, si rige el derecho de organizarse sindicalmente y si esos profesionales disponen de la libertad de publicar según sus propias convicciones, algo que sería poco menos que milagroso ya que en esos ámbitos la línea editorial no suele ponerse en discusión, Rápidos para denigrar a los gobiernos progresistas de la región –que resisten como pueden el asedio de los grupos monopólicos y el terrorismo mediático–, estos mercaderes de la información piensan que la mejor ley de prensa es la que no existe y por eso condenan la reciente norma que el Congreso Nacional sancionó con el objetivo de horizontalizar la comunicación y equilibrar el flujo informativo.

Así, escudados en una supuesta defensa de la libertad de prensa que encubre su libertad de empresa, esta organización patronal es consecuente con su propio itinerario: basta releer la Breve historia de la SIP, del intachable periodista que fue Gregorio Selser, para conocer la prosapia de estos personajes que, medio siglo después, siguen aún sumergidos en el sórdido clima de aquella lejana Guerra Fría, con tal de arremeter contra la democratización del continente. Un infausto objetivo que requiere como precondición evitar las nuevas voces y coartar la pluralidad de mensajes, perpetuando el silencio de los que aún no se hicieron escuchar. (BAE, política, pág. 20)

* Periodista. Ex diputado nacional por el Partido Socialista



martes 10 de noviembre de 2009

OSCAR GONZÁLEZ SOBRE LA SIP Y COBOS EN RADIO DEL PLATA



Programa de Liliana López Foresi. Martes 10 de noviembre de 2009

ASAMBLEA DE LA SIP

En un ‘contraacto’, el Comfer acusó a la SIP de ser “un coro desaforado de dinosaurios”

El coordinador del Comfer, Luis Lázzaro, sostuvo ayer que los integrantes de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) son “un coro desaforado de dinosaurios que buscan deslegitimar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”; al participar de un panel de debate en el marco del Primer Encuentro Internacional de Medios y Democracia en América Latina, que cuenta con el apoyo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. “Frente a este coro desaforado de dinosaurios que buscan deslegitimar la ley de la democracia no hay mejor respuesta que poner en marcha los mecanismos democráticos de la ley”, aseveró el funcionario, en alusión a que hoy se realizará la primera reunión del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, creado por la ley sancionada hace un mes.


Ese encuentro funcionó como ‘contraacto’ frente a la 65ta Asamblea Anual de la SIP que se desarrolla en el Hotel Hilton de Puerto Madero. Hasta allí llegó ayer por la tarde un grupo de unos 40 militantes de la kirchnerista Juventud Peronista Descamisados, que frente al edificio cantó consignas en contra de los medios de comunicación y en apoyo al Gobierno y al titular de la CGT, el camionero Hugo Moyano.

A las críticas se sumó el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, el socialista Oscar González, quien reivindicó la “plena vigencia de la libertad de expresión en nuestro país” y criticó la “artificiosa elucubración del vicepresidente Julio Cobos, que vincula forzadamente un episodio de puja sindical por encuadramiento laboral con un acto de gobierno”. El dirigente del PS bonaerense desconoció asimismo “cualquier afirmación de ese vulgar tinglado de intereses económicos que es la SIP”.

Periodista de profesión, González dejó en claro que “no hay ninguna responsabilidad del Gobierno en la protesta de los camioneros sino que, por el contrario, fue el Ministerio de Trabajo el que decretó la conciliación obligatoria en ese conflicto” y reclamó no “mezclar intencionalmente distintas cuestiones para hostigar al Gobierno y congraciarse con los integrantes del cartel empresarial mediático que además es impiadoso y no suele guardar gratitud eterna con quienes se arrodillan ante su ocasional influencia”.

“Ese reducto reaccionario llamado SIP es un grupo de triste memoria en el continente ya que patrocinó golpes de Estado”, definió González.

(El Cronista Comercial, economía y política, pág. 8)



lunes 9 de noviembre de 2009

UN APORTE A LA DISCUSIÓN SOBRE LA REFORMA POLÍTICA

Los límites del sistema representativo

¿Y las nuevas instancias de democracia directa?

Por Natalia Brite - Agencia Periodística del Mercosur

Entrevista a Roberto Follari, destacado académico argentino.

Una reforma política profunda debería contemplar el establecimiento de mecanismos de cierta democracia directa, como los son la revocatoria de mandatos y ciertas formas de asambleas populares. Instituciones de semejante naturaleza permitirían que la ciudadanía pudiese actuar en forma eficaz en torno a los grandes temas que hacen a su existencia como tal y al funcionamiento del Estado. Esas y otras consideraciones fueron abordadas, en entrevista con APM, por Roberto Follari, director de Maestría en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina) y docente de grado y postgrado en varios centros de estudios de este país.

- Para entrar en tema, ¿cómo podría explicarse la cuestión de fondo, que es la representatividad política?

En términos teóricos debemos partir de los que en Grecia se pensaba como democracia directa, que no puede practicarse como tal en una sociedad compleja como la nuestra. La representación, de algún modo, es necesaria. Pero si no se establecen mecanismos muy precisos se da la condición actual de la política argentina, que se vuelto un cambalache. Hay dirigentes que se van de un lado para el otro, recordemos que hasta se dio vuelta el propio vicepresidente, Julio Cobos. Si se respondiera estrictamente al mandato popular, al partido por el que se resultó electo, y no a una decisión personal, habría una mejor relación entre el mandato dado originalmente y lo que se hace. Eso hoy no está garantizado y cada uno va actuando según conveniencias o decisiones, que pueden ser legítimas, pero que no siempre son afines a la condición por la cual se ha llegado al cargo. La representación siempre es problemática, no hay manera de que otro me represente tal cual yo mismo, ese otro tiene un margen de exterioridad en relación a aquel que está siendo representado. Por otro lado no puede haber 40 millones de argentinos, o 200 millones de brasileros gobernando de manera directa el país. Pero la representación, para poder ser medianamente efectiva, debe estar obligada a márgenes de consulta y control. Ello no está fijado hoy en las formas habituales de manejo del sistema político, y esto es así en la mayoría de las llamadas “democracias occidentales”.

- ¿El gran tema sería, entonces, el control sobre este contrato entre representado y representante?

La representación debiera estar sometida a modos bastante más precisos de exigencia. Esto de que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes es casi una expropiación, donde los representantes pasan a ser los dueños de decidir lo que les viene en gana, y ni siquiera se sabe bien quiénes son a la hora de votarlos. Pongo como ejemplo el caso de un legislador de Mendoza, que es a las claras un agente del multimedios más grande de la provincia, pero que era uno más en el montón dentro de una lista de candidatos. Más allá de por qué lo votaron termina siendo el representante de un conglomerado económico. Estas cosas no se pueden controlar si no hay exigencias más precisas sobre qué significa representar. Debieran contemplarse mecanismos como la revocatoria de mandato o asambleas populares, mediante los que se pueda ejercer opinión y tomar partido sobre los grandes temas, con un valor vinculante. Algo de esto se vivió en la discusión acerca de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (recientemente promulgad), oportunidad en la que se percibió una mayoría de la población a favor de la medida pero aún así legisladores que fueron electos por esos sectores finalmente se opusieron. En ese caso no representaron los intereses por los cuales fueron elegidos y no existe ningún medio por el cual se les pueda exigir otro comportamiento. Se pueden pensar métodos de consulta que resulten rápidos y no muy complicados, electrónicos u otros, que corrijan esos perjuicios que sufren los actualmente los representados.

- ¿Cómo se enmarca esa discusión en el escenario de crisis de representación actual?

La crisis de representación, tal cual se expresó el estallido de diciembre de 2001, de algún modo fue superada desde el gobierno de Néstor Kirchner y en el comienzo de éste, de Cristina Fernández de Kirchner. Después, sobre todo la acción mediática y los propios errores del gobierno durante el conflicto con las patronales agrarias lesionaron la representatividad gubernamental, la que, sin embargo, sigue siendo importante. De manera que se ha producido una erosión de la representatividad gubernativa, y a la vez no hay ninguna representatividad en la oposición. Los medios han logrado imponer una especie de antikirchnerismo furioso en un sector amplio de la población argentina, pero sin que crear una alternativa. La oposición no tiene otro proyecto que no sea volver a los ajustes, y tampoco tienen alguna personalidad que parezca medianamente atractiva como líder. Entonces, es verdad que hay cierta crisis de representación, pero no es la del 2001, es bastante menor. Los sectores populares, en buena medida, tienen una relación no de plena representación pero sí de cierto margen de aceptabilidad respecto del gobierno nacional. Los sectores medios y altos han quedado a la deriva, y en términos generales no se sienten representados.

- La reforma política, en los términos en los que se expresa por estos días ¿es un debate instalado en la sociedad? ¿Es necesaria?

Creo que una reforma es necesaria, aunque el tema no aparece visible para la población. Quizás si hoy se hace una consulta respecto de qué tema resulta más importante para la sociedad, seguramente cuestiones como el de la seguridad tendrían más relevancia. Sin embargo, reitero que se trata de un punto definitivamente necesario, puesto que desde una mirada integral de lo político resulta claro el distanciamiento existente entre la población y “la política”. En este sentido una reforma colaboraría para modificar esa realidad.

- ¿Cuáles son los límites de una reforma política como la que parece ser impulsada por el gobierno?

Hay que ver cuál es la propuesta y habría que intentar que no se quede empantanada como un instrumento solamente útil de cara a las próximas elecciones, tanto por parte del gobierno como de la oposición. Es importante que los distintos actores políticos estén a la altura de discutir algo que se ubique más allá de lo inmediato. Sin ser ingenuos, en política no se puede no pensar en lo inmediato, pero si la reforma política termina siendo solo una cuestión de ventajas y desventajas para la próxima elección, estaríamos frente a una dirigencia política que está por debajo de lo que acá se requiere; hay que pensarla en un sentido estratégico.

- Se cuestiona el hecho de que no se discutirían el voto electrónico o las listas sábana…

Creo que la discusión respecto del voto electrónico o de las listas sábana no modificaría en mucho el problema de representación. El grado de satisfacción de la población con el sistema político no cambiaría sustancialmente. No estaría mal pretender modificarlo, pero está lejos de ser una gran solución.

- ¿Qué otros puntos deberían ser contemplados en un proyecto de reforma política?

La cantidad de partidos políticos que compiten en cada elección parece poco sensata. Qué peso puede tener, por ejemplo para una minoría, lograr un legislador entre veintiocho bancas; seguramente terminará “vendiendo” su voto a cambio de alguna prebenda. Y si no lo hace es una especie de Robinson Crusoe de la política, sin ninguna capacidad decisoria. Deberíamos poder pensar en la existencia de siete u ocho partidos, no caer en el bipartidismo como el caso chileno, en el cual la izquierda tiene un buen porcentaje de votos pero no accede a la representación parlamentaria. Creo que un partido con un cinco o seis por ciento de electores a favor debe tener representación institucional; ello evitaría la atomización caótica que, en algunos casos, termina siendo hasta grotesco. Para eso se requiere, por ejemplo, ajustar razonablemente las exigencias para conformar partidos nacionales o provinciales. Se evitaría la creación de partidos que son sólo sellos, o que se prestan a negociar una personería para las elecciones, u otros casos en lo que existen partidos solamente en un municipio.

- ¿Podríamos pensarse, al menos en esta etapa, que los partidos tengan una mayor igualdad de oportunidades durante las campañas electorales?

El dinero siempre termina siendo una cuestión de hecho, está bien que desde el Derecho se establezcan límites. Vimos como el empresario Francisco De Narváez hizo campaña de manera ilegal, fuera del tiempo que correspondía, entre otros lugares, en las canchas de fútbol. Si alguien le oponía alguna queja, argumentaba que no era campaña sino propaganda. Siempre, de un modo u otro, se pueden burlar las leyes y pueden aparecer recursos para hacer las cosas por debajo. Esto no es sólo un tema de legalidad sino también de cultura política. Pero está muy bien que se establezcan reglamentos para que el acceso a los recursos por parte de los partidos tienda a ser lo más igualitario y transparente, pero no hay que ser ilusos y creer que con hacer leyes vamos a resolver cuestiones de poder. Los actores sociales que responden a los intereses de la economía concentrada intentarán siempre favorecer a sus expresiones políticas.

- ¿Cómo impactaría la promoción de una mayor participación electoral en el proceso de selección de candidatos?

La idea de hacer un sistema electoral similar a las primarias en Estados Unidos es bastante novedosa para la Argentina. Seguramente puede ser sentida, en parte, como la pérdida de la acción más directa por parte del ciudadano en la elección. Pero tiene una ventaja importante y es que, en una época de alejamiento de la población respecto de lo político, el proceso electivo se hace más rico, más reñido y por lo tanto no resoluble en un solo y simple acto comicial cada un par años; implicaría mucho mayor protagonismo de la ciudadanía.

- ¿En una reforma más profunda, qué medidas ayudarían a resolver el divorcio entre sociedad y política?

Hay ciertos aspectos de reforma política que vale la pena trabajar, como la revocatoria de mandatos -instaurada en Venezuela y utilizada en contra del gobierno que la había impuesto-, el referéndum, la constitución de asambleas populares; todas instituciones que tienden a una mayor participación popular. Implicarían reformas más de fondo, distintas a la simple reforma política superestructural. Aquí, en cambio, lo que se pone en juego es la forma de representación por vía de partidos, la elección de candidatos, el manejo económico de las estructuras partidarias. De cualquier modo eso es importante, aunque no suele ser percibido desde la población como algo muy determinante, hasta tanto, en todo caso, funcione de manera positiva.

Jorge Rivas, entrevistado por Ernesto Tenembaum

ELLOS TIENEN UN PLAN, ¡Y QUÉ PLAN!

La Marcha de la Oposición - Ignacio Copani

TN - Asunción de Jorge Rivas como diputado

AMÉRICA 24 - Rivas jura como diputado

C5N - Rivas jura como diputado

TELENOCHE - Informe sobre la recuperción de Jorge Rivas

Jorge Rivas - Documental sobre su rehabilitación - Gentileza de HadaSoft

OSCAR GONZÁLEZ EN LA CUMBRE DE LÍDERES PROGRESISTAS JUNTO A CFK- Canal 7

OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA INTERNACIONAL - Telesur 12/08

EL SOCIALISTA OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA REESTATIZACIÓN DE LAS JUBILACIONES

Canal 13 - Gustavo Silvestre califica de "vergüenza" el intervencionismo de Giustiniani