viernes, 19 de noviembre de 2010

Los golpes de la política

Por María José Sánchez

Eventos pugilísticos en el Congreso, eran los de antes, como cuando en 1917, en el recinto, el Diputado Radical Oyhanarte le tiró una carpeta al Socialista Juan B. Justo en un frustrado intento por silenciar sus palabras, el problema fue cuando erró el tiro, golpeó a otro Diputado, y una sucesión de hechos bochornosos terminó en trifulca.

Las escenas dignas de un Ring que hemos visto en las últimas horas, están malinterpretadas. La Diputada Camaño no dedica las horas de ocio a practicar boxeo, ni Kunkel dedica su tiempo libre a hacer de puching ball. Lo que aquí sucedió, no se debió a la efervescencia producto de una discusión acalorada, o a la impulsividad de la Diputada, o a la falta de reflejos del Diputado Kunkel, sino que ésto fue una certera desviación del eje de la discusión, y muy efectiva, por cierto.
Hasta ese momento, se estaban discutiendo cosas muchos más importantes y de mayor envergadura que un cachetazo sorpresivo. Se estaban discutiendo las supuestas presiones recibidas en la última sesión sobre el Presupuesto 2011 por la ultrarreligiosa Diputada Cyntia Hotton, es más, se estaba por proceder a la votación sobre ese tema y la oposición tenía algo claro: perdía esa contienda. Ese ya famoso bofetón, logró obturar que la mayoría de los Diputados presentes en la Comisión de Asuntos Constitucionales (que la Diputada ‘propinante’ preside) manifestara su vocación de que las denuncias fueran desestimadas por falta de pruebas y pasaran a archivo.
En pocas palabras, Graciela Camaño, se inmoló al mejor estilo Bonzo y se llevó en sus espaldas todo el peso del escándalo, pero logró su cometido original: evitar esa votación. A todo esto, surgen quienes se burlan de estos hechos de pugilato, quienes se indignan por ellos y hasta quienes los justifican. Ahora bien, la oposición durante todo el debate el la Cámara de Diputados y hasta en dicha comisión, adujo en reiteradas oportunidades que el oficialismo ‘no quería discutir el Presupuesto’, resulta cuando menos llamativo como esa misma oposición zanja las diluciones cuando no las puede ganar.
Pero algo resulta aún más inquietante, si éste es el sistema que algunos que pretenden ser gobierno (otra vez) atinan utilizar para resolver los conflictos y, por sobre todas las cosas, si la violencia explícita es la carta a jugar en situaciones donde las discusiones se pierden, entonces es hora de ir a los botes salvavidas, con premura, porque nos ha tapado, finalmente, el agua. Y aquí no pierden sólo los Diputados o la política, sino que perdemos todos.

AMOR CON AMOR SE PAGA

Efecto rebote

Por Guillermo Zysman/Rosario 12

La negativa del socialismo a dar quórum en Diputados para tratar el Presupuesto nacional, tendrá su efecto rebote en Santa Fe: el kirchnerismo advirtió que no apoyará la propuesta presupuestaria 2011 del gobierno de Hermes Binner y sugirió al Frente Progresista que negocie con el reutemismo

"Que el socialismo se reúna con Mercier y confeccione un presupuesto para Santa Fe ya que a nivel nacional tienen la misma estrategia", disparó el diputado Luis Rubeo, jefe de la bancada del Frente Para la Victoria en la Legislatura. Desde el PPS, el legislador Oscar Urruty remarcó que "más del 60 por ciento de los recursos de la provincia provienen de la Nación, con lo cual a falta de Presupuesto nacional, el que elaboró el ministro Sciara es ficticio. Por eso le vamos a solicitar que lo reelabore". Los votos de los legisladores K y sus aliados son clave ante un eventual ping pong entre ambas cámaras frente a un Senado dominado por los seguidores del Lole, si la Casa Gris necesita los dos tercios en Diputados, como en 2009.

La decisión del PS de acompañar al Grupo A y no bajar al recinto el miércoles cuando se iba a debatir la denominada "ley de leyes" para el año próximo, no será gratuita para el gobierno de Hermes Binner. El kirchnerismo santafesino advirtió ayer que no apoyará el proyecto de Presupuesto provincial 2011 por razones políticas y técnicas.

Las políticas las mencionó Rubeo al sugerirle al Frente Progresista con qué bancada negociar. "Ahora, que el socialismo se junte con (el senador reutemista, Juan Carlos) Mercier y arme un presupuesto para Santa Fe ya que a nivel nacional tienen la misma estrategia", lanzó el diputado en diálogo con Rosario/12, quien aclaró que su razonamiento era "de lógica política, basta ver cómo se comportan Reutemann y Giustiniani en el Congreso". Luego Rubeo advirtió que queda por delante "una sola semana de sesiones ordinarias y el oficialismo no ha demostrado vocación de tratarlo, y no hay prórroga prevista".

Los motivos técnicos los precisó Urruty: "En el proyecto que armó el ministro Sciara se establece que del total de recursos previstos para el año próximo, más del 60 por ciento provienen de la Nación, con lo cual a falta de un Presupuesto nacional aprobado, esos cálculos se caen y la proyección provincial termina siendo ficticia".

En ese marco, el diputado cavallerista anticipó que la bancada K y sus aliados reclamará al Ministerio de Economía que reelabore la propuesta de gastos y recursos para el año próximo. "Es un planteo de racionalidad pura, no podemos debatir algo que no tiene su correlato nacional. Para evitar que en el Senado después el reutemismo termine imponiendo su propio Presupuesto, como ya ha ocurrido en la provincia y cómo cuestionamos a la oposición a nivel nacional, le pedimos que lo hagan de nuevo para que sea al menos más realista", agregó Urruty.

Los votos del arco K en Diputados pueden llegar a la docena si se suma a los ex integrantes del Frente Progresista, ahora en Nuevo Encuentro, el espacio que lidera a nivel nacional Martín Sabatella, los diputados Marcelo Brignoni y José María Tessa. Si bien el oficialismo santafesino, tiene el número para darle media sanción al Presupuesto de la Casa Gris, ante eventuales reformas que le introduzca el Senado dominado por el reutemismo, deberá apelar al kirchnerismo si quiere insistir con la propuesta original.

Ese fue el escenario en 2009, cuando tras cinco votaciones la Legislatura terminó avalando la propuesta económica de Binner después que le bloque que conduce Rubeo lo apoyó para garantizar la "gobernabilidad". Paradojas de la historia: en aquella sesión el diputado reutemista Alberto Monti denunció, como Elisa Carrió la semana pasada en los pasillos del Congreso, que sobrevoló la Legislatura santafesina el fantasma de la "Banelco", tras lo cual fue severamente cuestionado por gran parte del arco político provincial.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

FRAUDE EN EL SOCIALISMO PORTEÑO

La justicia frenó el fraude electoral en el PS de la Ciudad

La Justicia resolvió hoy anular el proceso electoral que fuera convocado para la renovación de las autoridades partidarias del PS de la Ciudad para el próximo 21 de noviembre.

El oficialismo que conduce Roy Cortina había proscripto a nuestra lista, integrada por 400 candidatos, y cometió un sinnúmero de maniobras fraudulentas que fueron denunciadas ante la Justicia Electoral que fianlmente declaró la nulidad de todo el proceso electoral.

La Justicia ademas ordenó convocar a nuevas elecciones.

Convocamos a los/as y las compañeros/as socialistas a participar en este nuevo proceso electoral para construir un PARTIDO SOCIALISTA transparente, participativo y solidario en la Ciudad de Buenos Aires.

Firman:

Dip.(MC) María Elena Barbagelata, Leg.(MC) Nito Martini, Leg.(MC) Clori Yelicic, Dip. Nac.(MC) Héctor Polino (MC), Damian Jaimovich, Marcelo Pascal, Julia Martino, Guillermo Goldstein, Carlos Sanchez, Marisol Troya, Ariel Martinez, Ezequiel Beer,Luis Gotfryd.

Resolución judicial:


lunes, 15 de noviembre de 2010

ESTÁBAMOS TAN BIEN... HASTA QUE LLEGARON LOS K!

Eramos tan felices y llegaron los k...

Argentina era un país hermoso, lleno de personas alegres, lleno de riquezas, lleno de esperanzas... pero llegaron los k y todo cambió.......

Los grandes medios elogiaban la economía. Veamos:



Existía el federalismo, tanto que cada provincia tenía su propia moneda, en el marco de una economía fuerte, robusta, en crecimiento.Veamos:



El gobierno cuidaba nuestros ahorros. Para eso crearon el corralito



Eran tan buenos los gobiernos , que el pueblo salió a la calle para pedirles que se tomaran vacaciones




No existía el problema de las monedas como ahora, porque la gente recurría al



En cambio existían los shoppings, pero estaban vacíos porque a la gente le sobraba de todo

A LA GENTE LE SOBRABA TANTO que se crearon los clubes de trueque



Eramos todos millonarios!




¡Éramos todos empresarios!



SI HASTA LOS JUBILADOS Y EMPLEADOS ESTATALES GANABAN TANTO QUE, PARA EVITAR QUE DESPILFARRARAN LA PLATA EL GOBIERNO (A TRAVÉS DE DOMINGO CAVALLO, PATRICIA BULLRICH, GERARDO MORALES) DECIDIÓ QUE SE LES REBAJARA EL 13% DE SUS HABERES.



En aquellos días sí que existía la redistribución de la riqueza!



LA GENTE ESTABA TAN FELIZ QUE SALIA A FESTEJAR CON GRANDES BATUCADAS


EL INDEC ERA CONFIABLE Y SE MOSTRABAN LOS INDICADORES QUE CRECÍAN: por ejemplo, la deuda externa



También algo bajaba: las reservas

1997 :19.680.000000(Argentina vende todo el oro 124.417 Kg. por u$s 1.485.000.000 )

1998 : 23.000.000.000.

1999 :26.838.000.000

cuidaban las reservas

2001 : 27.389.000.000 (enero) 24.781.000.000
(marzo) 17.482.000.000 (agosto) GOBIERNO UCR ALIANZA (gastaron)

2002 : 10.050.000.000

2003 : 8.148.000.000 (Se pagaron 1.600 millones para poder firmar con el FMI)

2004: 14.160.000.000

2005: 19.470.000.000

2006: 28.090.000.000

2007: 32.070.000.000

2008: 46.180.000.000
ahora superan los 50.000.000.000 de dólares (¿para qué queremos tantos? ¿para hacer caja?)

EL GOBIERNO NO SE QUEDABA CON LA CAJA!! EN CAMBIO REPARTÍA LA CAJA PAN




Estábamos tan bien que para sufrir un poquito la gente hacia largas colas en las embajadas



Existía la libertad de expresión
todos podíamos decir lo que pensábamos!






jueves, 11 de noviembre de 2010

El masserismo y sus hilachas

Por Oscar González * / El Argentino

La muerte del ex almirante Emilio Massera reavivó el itinerario del más abyecto en la abyección de una dictadura cívico-militar que no tuvo ningún límite ético ni moral para conseguir sus objetivos.

Precisamente, la lista interminable de sus crímenes no es un dato aislado sino parte de la metodología con que se impuso entonces un modelo de país que ha dejado huellas profundas en la sociedad argentina y cuyas secuelas sobreviven solapadamente en el conflictivo presente.

Si en aquellos años aciagos fueron las fuerzas armadas, en ejercicio del terrorismo de Estado, las que garantizaron el desmantelamiento de todo vestigio de políticas de bienestar y le dieron vía libre a la desaforada acumulación rentística-financiera, hoy la derecha, ya sin el partido militar y en otro contexto, pugna por otras vías abolir las reformas progresistas de los últimos años y volver a los tiempos del dólar barato, los salarios congelados y la destrucción masiva de fuerzas productivas.

La recurrente evocación de la frase de Hanna Arendt sobre la banalidad del mal, ahora referida a los actos de un militar que privatizó el terror y lo practicó a su capricho y para fines personales, parece impropia si se vincula la maldad del genocidio con la crueldad de un programa que condenó a la miseria y a la infelicidad a la inmensa mayoría de los argentinos, mientras el acopio de capital de una ínfi ma minoría ampliaba hasta la exasperación la brecha entre los que lo tenían todo y los que se vieron privados de los más elementales bienes, tanto materiales como simbólicos.

Martín Granovsky menciona los vestigios del masserismo en la política actual. Cita, entre otros, al ex ministro de Educación porteño, Abel Parentini Posse, y al embajador Eduardo Sadous, autor de una frustrada denuncia contra funcionarios del gobierno a propósito de las relaciones económicas con Venezuela.

Pero, más allá de los seguidores de Massera, lo esencial del proyecto de la dictadura, que Carlos Menem y Domingo Cavallo renovaron en los años 90, está presente en la puja actual por resquebrajar o directamente abolir las políticas públicas que se aplican desde 2003, contracara del fundamentalismo neoliberal.
Integran el frente de rechazo los medios concentrados de comunicación, las fracciones más recalcitrantes del mundo empresario, la oposición parlamentaria de derecha, así como sectores de la Iglesia y de la justicia.

Son los que se oponen a toda medida redistributiva, llámense retenciones móviles o participación obrera en las ganancias y combaten los nuevos derechos de ciudadanía, se trate del matrimonio igualitario o de la libre elección del ejercicio de la maternidad.

Son precisamente las hilachas de la trama que se tejió a partir del golpe, las que aún enredan y demoran los juicios a los represores en algunos tribunales por obra de ciertos jueces diligentes en aceptar recursos antojadizos que traban, por ejemplo, la aplicación de la ley de comunicación audiovisual y el pago de vencimientos de la deuda pública. No son casualidad los lazos de esos magistrados con la dictadura y sus personeros.

Hasta los medios hegemónicos que apoyaron con entusiasmo el golpe de 1976, han tomado distancia de ese pasado vergonzoso y ya no hablan de “proceso de reorganización nacional” sino de “régimen militar”, y sustituyen la “lucha antisubversiva” que enunciaban entonces, por “represión” o “terrorismo de Estado”, en un giro lingüístico que representa al menos una victoria simbólica en la lucha contra la impunidad.

Porque la disputa se libra también hoy en el terreno del lenguaje, donde los conglomerados de comunicación corren con la ventaja de sus grandes recursos y enorme capacidad de influir.

Excepción a la regla, la apologética cobertura que La Nueva Provincia de Bahía Blanca le brinda al destituido almirante, es precisamente la excepción que ratifica la regla que ilustra el doblez de los demás.

No obstante, la creciente conciencia colectiva del significado de las reformas en curso, que se manifestó multitudinariamente primero en la celebración jubilosa del bicentenario y luego en la dolorosa despedida a Néstor Kirchner, es el invalorable capital político y social con que cuenta el gobierno de Cristina Fernández para continuar con el proyecto transformador y resistir el embate de los mensajeros del pasado.

* Vicejefe de Gabinete de la Nación.




martes, 9 de noviembre de 2010

DEBATE EN MAR DEL PLATA SOBRE PRESUPUESTO PARTICIPATIVO

"Una política tan valiosa pierde efectividad si está mal aplicada"

Portal Código Mar del Plata


De izq. a der. Juan Carlos Cordeu, ex concejal socialista, Viviana Roca, ex concejal y referente de la Agrupación Construcción Colectiva y Pablo Caruso, responsable del Programa de Presupuesto Participativo de la Secretaría de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación.

La Agrupación Construcción Colectiva por la Justicia Social y el Socialismo Marplatense, en el marco de un ciclo de conferencias que se viene llevando adelante sobre temas programáticos y de gestión pública, realizaron este viernes una charla sobre "Experiencias en Presupuesto Participativo", que contó con la presencia del Licenciado en Ciencias Políticas, Pablo Ignacio Caruso, responsable del Programa de Presupuesto Participativo de la Secretaría de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación.

En este marco, Viviana Roca, ex concejal y referente de la Agrupación Construcción Colectiva, expresó: "Una política tan valiosa pierde efectividad y la confianza de los vecinos si está mal aplicada. Esto promueve al descrédito de las herramientas participativas y puede llevarnos a que aquel que quiera participar de manera proactiva en su barrio y en la vida cotidiana de la sociedad, deje de hacerlo porque no encuentra respuesta satisfactorias para sus acciones". A lo que Juan Carlos Cordeu, ex concejal socialista, sumó: "En nuestra ciudad, esta herramienta de gestión no ha logrado instalarse por diversas falencias".

Caruso destacó al Presupuesto Participativo como "una herramienta democrática que permite a cada ciudadano ejercer su derecho a elegir cómo vivir en su comunidad, participando activamente como miembro de ella. Consiste en destinar parte de los dineros públicos para que sean los vecinos de las diferentes zona de una ciudad, los que definan cuáles son las obras que consideran más necesarias en cada lugar y a la vez ellos mismos sean protagonistas del seguimiento de la ejecución de estas obras".

En este sentido, destacó: "Técnicamente, los vecinos participan de la asamblea de su zona donde eligen las obras que creen más prioritarias. En la misma asamblea luego se deben elegir delegados, que luego interactúan con la gestión en un proceso de control para asegurar la ejecución de la obra. Lo ideal es que no existan intermediarios entre los vecinos y el sistema de elección de la obras y los delegados, es decir, que cada ciudadano tiene un voto y no vienen en representación de nadie más que de su propia persona".

Caruso es también miembro fundador e integrante del Consejo Directivo de la Red Argentina de Presupuestos Participativos (RAPP) y brinda capacitación y asistencia técnica a gobiernos locales para la implementación y desarrollo de experiencias de este tipo.

El disertante, estuvo acompañado en la mesa de debate por los ex concejales Viviana Roca y Juan Carlos Cordeu, quienes dieron la bienvenida al auditorio. Al inicio de la conferencia el socialista sostuvo: "Nos resulta necesario ver las diferencias que existen en las formas de implementar los presupuestos participativos ya que en nuestra ciudad, esta herramienta de gestión no ha logrado instalarse por diversas falencias. Queremos ver los pasos que hay que dar para incrementar la participación ciudadana con asambleas numerosas y lograr que los delegados de éstas controlen en forma efectiva la ejecución de las obras definidas por los vecinos para que no se desvirtúe el espíritu de ésta herramienta de gestión".

El nutrido auditorio contó con la presencia de representantes de Concertación Forja, el Partido Humanista, el Frente Docente Marplatense, La Cantera y el Frente Grande.

viernes, 5 de noviembre de 2010

ESPACIO DE CULTURA DEL PSOE BUENOS AIRES

Agenda de Actividades Noviembre 2010

La Secretaría de Cultura del Partido Socialista Obrero Español en Buenos Aires invita a las siguientes actividades que tendrán lugar en la sede del partido, Perón 940:

Viernes 5 de noviembre a las 18:30 hs. Homenaje a Miguel Hernández, conmemoración del centenario del nacimiento del gran poeta español (suspendido por el duelo por el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner). Entrada libre y gratuita.

Viernes 5 - Sábado 6 y Domingo 7 de noviembre, de 13 a 19 hs. - 12º Encuentro Nacional de Bordado. EXPOABA 2010. Organizado por la Asociación de Bordadoras Argentinas. Exposición de Trabajos y Talleres de Bordado. Feria Artesanal. Venta de materiales y revistas. Entrada: Un alimento no perecedero.

Viernes 5 de noviembre a las 19 hs. Encuentro XI del Ciclo de cine documental "España, su historia reciente". Se proyectará "El último pleno de las Cortes franquistas" - diciembre 76/enero 77 (capítulo 11) y "Referendum para la reforma"- enero/abril 77. Entrada libre y gratuita.

Viernes 12 de noviembre a las 19 hs. Encuentro XII del Ciclo de cine documental "España, su historia reciente". Se proyectará ""Las primeras cortes democráticas. Abril- julio 1977".Entrada libre y gratuita.

Viernes 19 de noviembre a las 19 hs. Encuentro XIII del Ciclo de cine documental "España, su historia reciente". Se proyectará ""La España de Franco" y "Quince años después".Entrada libre y gratuita.


Buenos Aires, 03 de noviembre de 2010

Gustavo López Pardo - Secretario de Organización

Lorena Suárez - Departamento de Prensa y Comunicación - 15 34 80 34 85

jueves, 4 de noviembre de 2010

Igual que antes, más que nunca

Por Oscar González * / Página 12

Si el conmovedor mensaje con el que la presidenta Cristina Fernández vino, paradójicamente, a consolar a quienes todavía nos cuesta internalizar la intempestiva ausencia de Néstor Kirchner, las imágenes que condensan la evolución de la conciencia popular en la Argentina, la de la multitud en la Plaza, con su fervor militante, despidiéndolo y acompañando a su compañera y continuadora, son contundentes. Es que la desaparición del ex mandatario tuvo la virtualidad de habilitar la explosión de un sentimiento colectivo de adhesión que venía siendo condicionado, y aun reprimido, por la sistemática ofensiva de la derecha mediática subordinada al núcleo rentístico-financiero, que durante años trazó un muro de mentiras para estigmatizar al Gobierno y dividir a la sociedad. El mensaje de la Presidenta terminó por derrumbar, con la implacable contundencia de los sentimientos más puros, ese perverso artilugio comunicacional.

La marea humana autónoma y consciente que se movilizó la semana pasada logró instituir una nueva realidad que se venía incubando en la espesura de la sociedad y logró quebrar la intentona de segmentar a la ciudadanía, construyendo un "afuera" donde alojar y aislar a los partidarios del proceso de reformas progresistas iniciado en 2003. Son esos mismos medios y sus columnistas -estado mayor de la oposición- quienes ahora tratan, desorientados y jadeantes frente al impacto que les causa tanta devoción popular, de condicionar el rumbo del Gobierno y farfullar sobre una repentina e idílica armonía, olvidando tanta descalificación y tanto hostigamiento. Verdadera conducción estratégica de los grupos opositores, piden gancho mientras se ofuscan porque no entienden -no entienden- qué se incuba en esa irrupción masiva de jóvenes que de pronto colonizan el espacio público y ocupan el centro de la escena.

"El fervor irá decreciendo a medida que pasen los días", se consuelan unos a otros, mientras varios, más temerosos, alertan sobre un hipotético trasvasamiento setentista a las nuevas generaciones, en una increíble simplificación de la historia y la política. Ignoran que lo que perdura de aquellos años no son gestos y ademanes que serían anacrónicos, sino exigencias que nunca han perdido vigencia entre los grandes movimientos de masas de nuestra historia: el anhelo de protagonismo popular, de que la política no se amuralle en los despachos sino que se nutra, y a la vez alimente de los sueños y esperanzas de las mayorías.

La evolución de la crisis de las representaciones políticas, que se hizo dramáticamente visible en 2001, halló con Kirchner su destino superador, un país que se encarriló mediante el programa de cambios impulsado por un gobierno que es, en cierto modo, hijo de esa crisis y del rechazo unánime a las reformas de mercado de los '90. Una gestión que nació poniendo el eje en la vigencia de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad, siguió devolviendo a la vida el conjunto de derechos sociales que arrasó la dictadura y se expresa ahora en la consolidación de una nueva ciudadanía.

Estas decisiones, que permitieron ir modificando sustancialmente las condiciones de vida y de trabajo de millones de personas, así como hacer de Argentina un emblema de la integración latinoamericana y de respeto a los procesos populares y democráticos en el subcontinente, conforman un presente que nadie imaginaba en los días en que se aplicaba a rajatabla el paradigma neoliberal. Mientras este nuevo modelo de país se va profundizando, el declive de los partidos tradicionales se agrava y la cohesión ideológica cede su lugar a las tácticas de ocasión, dictadas por las urgencias de garantizar presencia y visibilidad.

La muerte de Néstor Kirchner, esa enorme pérdida, detonó la vigencia de una nueva sensibilidad política nacida de las transformaciones alcanzadas mediante las políticas públicas que se aplicaron durante los dos últimos gobiernos. El coro popular, esa polifonía de voces de todas las edades que repetía "gracias Néstor, fuerza Cristina", "me hizo volver a creer en la política", "nos devolvió la dignidad a los trabajadores" y otras del mismo signo esperanzado, hizo emerger aquello que proscribían los grandes medios y que negaban los opositores, ya sea por convicciones conservadoras, intereses de sector o mero sentido oportunista.

A partir de ahora, las tramas políticas de todos los signos y los herederos de las varias tradiciones políticas populares tendremos que reconfigurar este nuevo mapa marcado por la ausencia del mayor estratega político que ha dado este tiempo. Pero en este nuevo universo, ocupado el vértice por una Presidenta a la que el infortunio le atraviesa el corazón, pero al mismo tiempo fortalece su compromiso, no puede ignorar a los miles y miles de argentinos que se hicieron ver y oír en estos días. Presagio de una nueva identidad colectiva, expresión de un estado de conciencia más avanzado, quienes se lanzaron a la calle para reconocer al estadista que se fue y apoyar a quien continúa su obra evidencian que no hay velo que pueda ocultar eternamente la realidad ni motivo para desistir de la maravillosa aventura de seguir transformando la Nación.

* Secretario de Relaciones Parlamentarias; fue secretario general y diputado del Partido Socialista.





EL LEGADO DE NÉSTOR KIRCHNER

“Amanece, ensillenme el caballo”

Por Ernesto Laclau * / Página 12

A medida que los días vayan pasando, el país comprenderá crecientemente las verdaderas dimensiones de la tragedia que representa para los argentinos la súbita desaparición de Néstor Kirchner. Con él hemos perdido al estadista de mayor envergadura que nuestro país haya producido en los últimos cincuenta años. A él estará siempre ligada la transformación profunda del Estado que la Argentina experimentara a partir de 2003.

Hay que situarse mentalmente en el umbral de aquel año para advertir todo lo que ha cambiado. El 2003 no está tan lejano en el tiempo y, sin embargo, lo que lo precediera parece pertenecer claramente a otra época. El país venía de una serie de experiencias traumáticas: la dictadura militar, con la que, en razón de una serie de leyes y amnistías, la ruptura había sido tan sólo parcial; el neoliberalismo menemista que, a través de sus privatizaciones y desregulaciones, había puesto a la Argentina al borde de la bancarrota; el fracaso estrepitoso del gobierno de la Alianza, que condujo a los estallidos de 2001. Había un cinismo y un desencanto generalizados respecto de la política, que encontraría su expresión en el notorio lema “que se vayan todos”.

Ya las movilizaciones sociales subsiguientes a la crisis –las fábricas recuperadas, la extensión del movimiento piquetero y otros fenómenos concomitantes– estaban preanunciando que el ciclo del neoliberalismo estaba llegando a su conclusión. Pero lo que muy pocos esperaban era que esas movilizaciones fueran a encontrar eco y simpatía al nivel del Estado nacional. Fue contra todas las expectativas que ocurrió el 2003. Al principio, el nuevo tipo de discurso fue recibido con un considerable grado de escepticismo. Se trataba, en la apreciación de muchos, de mera retórica, tras la cual habrían de ocultarse las habituales componendas de trastienda. Pero pronto hubo que rendirse a la evidencia: el nuevo gobierno estaba comprometido con un programa total de reestructuración de la sociedad argentina a sus distintos niveles. Programa que no podía dejar de suscitar la adhesión popular, a la vez que herir intereses creados que se habían consolidado a lo largo de decenios. En poco tiempo pudimos verificar el apoyo brindado por el Gobierno a las organizaciones populares; la decisión de operar, a través de los juicios a los represores, el desmantelamiento de la ESMA y otras medidas similares, la ruptura más radical con el pasado dictatorial que haya tenido lugar en el continente latinoamericano; la reorientación nacional de la economía, en el proceso que va desde la ruptura de facto con el FMI hasta el reforzamiento del Mercosur y el rechazo del plan del ALCA de Bush en la reunión de Mar del Plata de 2005; la democratización de la Corte Suprema y de la cúpula militar, etc. Como es sabido, toda esta corriente profunda de cambio fue continuada y radicalizada a través de una serie de medidas legislativas durante el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, que ha representado uno de los esfuerzos más ambiciosos y sistemáticos en nuestro continente por reestructurar al Estado y redefinir sus relaciones con la sociedad civil. Todo esto se ha hecho en el marco de una integración cada vez mayor de la Argentina al espectro de los nuevos gobiernos progresistas de América latina. El país está menos solo que nunca en el pasado.

No voy a entrar a discutir la minucia de este programa legislativo. En los últimos días otros –Mario Wainfeld y Horacio Verbitsky entre ellos– lo han hecho en artículos excelentes. Pero sí quisiera referirme a un aspecto clave, que revela la naturaleza del legado de Néstor Kirchner, a la vez que su estilo particular de liderazgo. Me refiero a las resistencias que toda tentativa de cambio profundo suscita y al coro de infundios con el que las fuerzas reaccionarias pretenden combatirla. Hace unos días, los plumíferos de La Nación caracterizaban al kirchnerismo como “populismo autoritario”. La fórmula misma ya es, desde luego, problemática y ambigua, pero cuando se la usa para caracterizar la situación argentina es doblemente absurda. Un populismo autoritario sólo podría ser uno en el que las masas fueran enteramente pasivas y sometidas a un liderazgo que tomara las decisiones sin compartir el proceso deliberativo con nadie. Esto puede llegar a ocurrir en ciertas sociedades –pensemos, por ejemplo, en el Zimbabwe de Mugabe–, pero cuando esto ocurre, la deriva autoritaria es cada vez menos populista, ya que las masas son sustituidas por pequeños grupos de matones reclutados y organizados desde el poder. En tales condiciones lo que prima es el autoritarismo, en tanto que el populismo se limita a una cáscara vacía, a una interpelación meramente retórica, sin participación activa alguna de las masas.

Ahora bien, cualquiera que conozca mínimamente lo que está pasando en la Argentina, sabe muy bien que en ella se da la situación exactamente opuesta. Todas las medidas legislativas han sido tomadas sobre la base de la movilización autónoma de uno u otro sector de la sociedad. ¿Cómo explicar entonces esta insistencia en los peligros autoritarios del kirchnerismo? La respuesta es obvia. Se trata de crear una cortina de humo, por la que la supuesta “defensa de las instituciones” frente al “avance autoritario” no es sino un burdo intento por defender un statu quo en el que las corporaciones medran, frente al intento de democratizar a estas instituciones desde dentro. ¿Recuerdan ustedes la reunión reciente del Sr. Magnetto con líderes de la oposición para planificar algo no claramente especificado pero que, en todo caso, implicaba a claras luces organizar la confrontación con el Gobierno? ¿Y recuerdan ustedes esa otra reunión, mucho más siniestra, en la que se obligó a Lidia Papaleo a resignar el control de Papel Prensa bajo amenazas de muerte? La misma historia acerca de la sórdida acción del poder corporativo frente a la voluntad popular se repite en todas las instituciones. El gran dilema a ser dirimido en los próximos años, comenzando por las elecciones de 2011, es quién va a prevalecer: la Argentina corporativa del pasado o la Argentina popular que comenzó a emerger con las movilizaciones de 2001, que se consolidó en 2003 y que desde entonces ha ido ganando batalla tras batalla.

Es en el umbral de esta confrontación que el nombre de Néstor Kirchner permanecerá siempre como un signo liminar y señero. Ya no será una bandera para las luchas, pero se ha transformado en algo más importante: en un símbolo para las conciencias. Quiero recordar tres aspectos de su obra y de su mensaje. El primero es que fue uno de los demócratas más radicales que la Argentina haya producido en años recientes. Nunca intentó imponer una voluntad burocrática, sino que siempre buscó en las movilizaciones espontáneas de los grupos de base los aliados naturales a través de los cuales pensar, repensar y matizar su proyecto. El segundo es que nunca hizo una interpelación fácil a masas inestructuradas, sino que comprendió que, en las complejas sociedades contemporáneas, cualquier proyecto de cambio tiene que pasar por la transformación interna de las instituciones. No sé si Néstor habrá leído a Gramsci, pero en todo caso su acción política muestra algo que es profundamente gramsciano: la comprensión de que, en las sociedades contemporáneas, no hay populismo fácil; que, sin la mediación institucional, no hay proyecto político coherente. En tal sentido él mostró, a través de su acción política, algo que siempre pensé: que entre institucionalismo y populismo siempre hay una compleja negociación, los resultados de la cual presentarán matices distintos en diferentes sociedades.

Hay, finalmente, una tercera dimensión que es decisiva para entender el legado de Kirchner: su firmeza de acero, su compromiso total con las causas que abrazaba. Era un hombre de lucha, no de transacciones. Esto es lo que indignaba a sus detractores y lo que denominaban su tendencia “a doblar la apuesta”. Creo que se trataba de algo más importante que eso. El tenía perfecta conciencia de la naturaleza de las fuerzas con las que se enfrentaba, y sabía que sólo una voluntad inquebrantable sería capaz de confrontarlas.

¿Qué nos queda por hacer ahora, hacia adelante, después de Néstor? La respuesta es clara: proseguir su obra y completar su tarea. El nos ha legado objetivos que son más vastos que su vida y que la nuestra y que incluyen a todo nuestro continente. América latina ocupará su puesto en esta marcha general de los pueblos que habrá de conducir, desde la barbarie neoliberal, al establecimiento de formas justas, libres y racionales entre los hombres. Ya hemos oído estos últimos días las voces melifluas y viscosas de aquellos que, restregándose las manos de satisfacción, dicen que ahora Cristina está sola y tendrá que contemporizar con la oposición. Los que eso piensan van a encontrarse con una sorpresa. En primer término, parecen no conocer el temple de nuestra Presidenta, cuya determinación militante se ha mostrado en todas las pruebas –muchas duras– que debió pasar durante su gobierno. En todas las circunstancias mostró una claridad de propósitos y una determinación en su ejecución que la coloca en situación de total paridad con su predecesor.

En segundo lugar, Cristina no está sola. Ha perdido, es verdad, al compañero de su vida y la acompañamos todos en su dolor. Pero la acompaña también todo un pueblo, el cual se ha manifestado en los últimos días en una de las expresiones de pesar colectivo más inmensas –quizá la más inmensa– de la historia argentina. Debemos hacerle a Néstor, en las palabras de Antonio Machado, “un duelo de labores y esperanzas”. Cada fábrica, cada escuela, cada hogar, deben erigirse como la expresión de la voluntad colectiva de que la llama que se encendió en 2003 no se extinga jamás. Que todos los argentinos nos identifiquemos con aquellas palabras que José Gervasio de Artigas pronunciara en su lecho de muerte: “Amanece, ensíllenme el caballo”.

* Profesor de Teoría Política (Universidad de Essex).

martes, 2 de noviembre de 2010

IMPERDIBLE

La carta de Fontova a Clarín

Después de analizar las razones por las que este proyecto ha llegado a su fin debo confesarles que me convencieron:

NO VOY A VOTAR A LOS KIRCHNER. LOS MEDIOS ME CONVENCIERON....LES VOY HACER CASO.

Por supuesto que ya mismo le voy a decir NO a todo lo que hicieron y quiero que me acompañes con tu firma al pie de la proclama:

1. NO a la nacionalización de las AFJP: Quiero que ya mismo se las devuelvan los bancos extranjeros y que la caja la manejen ellos.

2. NO a la recuperación de los salarios de Jubilados: Quiero que deroguen ya mismo el aumento dos veces al año que votó el Congreso y volver al valor histórico de $130 actualizados.

3. NO a la jubilación universal: Que los que no hicieron aportes, no se jubilen como era antes y que devuelvan la plata todos los que se jubilaron injustamente. Son solo 1.800.000 viejos.

4. NO a las retenciones a la soja: Que las ganancias se las queden las 2.000 familias que exportan soja y no quiero que se las reparta entre el resto de los argentinos.

5. NO a la recuperación de los pequeños agricultores: Que el Banco Nación les ejecute los campos o se los vendan a los grandes agricultores o inversores extranjeros.

6. NO a la vuelta al crédito: Quiero volver al 2003, nada de compra de autos cero kilómetro, ni cocinas, ni calefones, ni computadoras pagadas en inútiles cuotas. No quiero que laburen los trabajadores de esas empresas, que los despidan si no venden.

7. NO a la generación de empleo: Los 4 millones de argentinos que consiguieron trabajo, ¡que los devuelvan!

8. NO al dólar alto: Que favorece a los exportadores solamente. Quiero volver al uno a uno, aunque haya muchos desocupados, vamos a volver a viajar por el mundo.

9. NO a la Unión Latinoamericana: Quiero volver a las relaciones carnales con EEUU, nada de relacionarse con países atrasados de América. Bloqueo a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Nicaragua y recontra bloqueo e inundación a Cuba y todos los cubanitos.

10. NO a la nacionalización de Aerolíneas: Quiero que vuelvan a manos de la madre patria que cuando tuvieron hambre le enviamos trigo y cuando estuvimos mal nos ayudaron con empresas como Repsol y Telefónica. Aunque perdamos algunas rutas aéreas a manos de otros países y vendamos los aviones, podemos viajar con LAN Chile.

11. NO a las 700 escuelas: ¿Quién se cree Kirchner? ¿Sarmiento? ¡Demolición ya!

12. NO a la limpieza de la Corte Suprema: Quiero volver a la corte anterior. Quiero volver a la justicia anterior. ¡Antes no había justicia obsecuente del Poder Ejecutivo!

13. NO a la política de Derechos Humanos: No hay que juzgar a nadie, no hace falta. Devuelvan la ESMA a los fines anteriores. Repriman los reclamos ¡hace 7 años que no muere nadie en una manifestación!

14. NO a la estatización del Correo: Que se lo devuelvan a Macri, y le perdonamos la deuda de más de 700 millones que debía de canon.

15. NO a los planes sociales: Los que tienen hambre que pidan en la calle y coman en ollas populares en las plazas, si saquean... ¡a la cárcel y mano dura!

16. NO a la recuperación de la Fábrica de Aviones de Córdoba: Podemos comprar aviones brasileños, no necesitamos frabricarlos acá.

17. NO a la derogación de la Ley de Radiodifusión de la Dictadura: Quiero que los medios sigan en pocas manos privadas y quiero seguir pagando para ver el fútbol. ¡Aguanten Clarín, Hadad, Vila y Manzano!

18. NO al aumento del presupuesto educativo: Vamos a volver al 1,2% del PBI de 2003, y rechazo el aumento al 6% actual que es excesivo.

19. No a la recuperación del CONICET: Si tenemos tantos científicos por el mundo ¿para que los queremos acá? ¡Que se vayan!

20. NO a este gobierno: Quiero que vuelva a gobernar cualquiera. Los de la Alianza (Lilita, Stolbizer, Pato Bullrrich, Morales) o los de Menem (Macri, Solá, De Narváez), me da lo mismo.

GRACIAS CLARIN!! ME CONVENCISTE!!!

lunes, 1 de noviembre de 2010

COLUMNA DE OPINION DE GUILLERMO TORREMARE

La "sensibilidad y compromiso" de Néstor Kirchner

Por Guillermo Torremare (*)

El 14 de agosto de 2005, siendo presidente de la Nación, Néstor Kirchner visitó nuestra ciudad. Por su propia iniciativa se reunió con los familiares de los tresarroyenses desaparecidos. Antes del acto central se dio el tiempo necesario para abrazar sostenidamente a cada uno, para escuchar sus historias y asegurarles que estaba comprometido con la verdad, la memoria y la justicia.

Cada padre, cada madre, cada hermano, cada hijo se sintió acompañado en su dolor, justificado en su sufrimiento y reivindicado en su reclamo.

No se trató de un consuelo de ocasión. Néstor Kirchner era en ese momento el máximo representante del Estado Argentino, el mismo Estado que treinta años antes había sido un verdugo feroz y clandestino, el mismo Estado que durante las dos primeras décadas de democracia –sin desmedro del coraje inicial de Raúl Alfonsín al ordenar el enjuiciamiento de las Juntas Militares- fue indiferente ante tanta angustia.

Aquel abrazo era el correlato de las políticas sobre derechos humanos que había comenzado a desplegar desde el inicio mismo de su mandato y que nunca dejaría de profundizar: anulación de las leyes de impunidad y los indultos, establecimiento de sitios de memoria, impulso a los juicios a los genocidas, apoyo a la búsqueda de hijos apropiados y al conocimiento de la identidad, entre tantas otras.

El 14 de abril de 2009, desde el llano, volvió a la ciudad. Reiteró el pedido de reunión y en ella el abrazo cálido, uno por uno, a cada familiar que acudió. Aquel día pudo decir que no se había apartado de lo expresado en el primer encuentro, que había sido absolutamente fiel a la sensibilidad entonces demostrada.

La apertura de mas 50 espacios públicos de conmemoración, la recuperación de la identidad de mas de 100 nietos robados, la condena de mas de 90 represores y el trámite de alrededor de 350 causas son algunos guarismos que hoy dan muestra de ese compromiso.

Por otra parte, la asignación universal por hijo, las políticas de igualdad de género y respeto a la diversidad, las leyes de medios de comunicación y matrimonio igualitario, entre otras medidas que ayudó a promover como herramientas de reparación de la dignidad humana, se encaminan en la misma dirección.

Hasta ahora nadie hizo tanto por la vigencia de los derechos humanos en la Argentina. Es por eso que lloran su muerte las Madres de Plaza de Mayo, las Abuelas, los trabajadores, la comunidad gay, los humillados. Seguramente la mayoría de los familiares de los tresarroyenses desaparecidos que lo conocieron no son ajenos a ese dolor.

(*) Miembro titular del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Socialista

viernes, 29 de octubre de 2010

Caranchos y marionetas

Por Oscar González* / El Argentino

Las emocionadas presencias de los mandatarios sudamericanos acompañando a la presidenta Cristina Fernández durante el velatorio de Néstor Kirchner, dan cuenta del reconocimientointernacional logrado por quien sobresalió a los ojos del mundo por el coraje y la determinación para librar a la Argentina del peso aplastante de la deuda pública, por el enérgico rechazo al Alca en la ya famosa cumbre de Mar del Plata y por su papel, durante y después de su mandato, en la preservación de la democracia y la soberanía en los países de América del Sur. Esa realidad demostró la ridiculez del discurso de la derecha local, empeñada en imaginar un gobierno segregado del mundo. Tampoco pueden ocultar ahora que Néstor Kirchner fue, además, profeta en su tierra: las multitudinarias manifestaciones de dolor por su muerte y de apoyo a la Presidenta permiten visibilizar hasta dónde han calado en el sentimiento popular las reformas progresistas de ambos gobiernos. Frente a esa implacable realidad se estrella la prefabricada demonización del ex mandatario.

No obstante, los analistas de los medios hegemónicos, los mismos que venían construyendo un escenario político de aislamiento y pérdida de poder del ex presidente, se han lanzado ahora a una verdadera operación de chantaje basado en la pretensión de que la Presidenta, para sostener la gobernabilidad democrática, debe abjurar de las políticas que signan su mandato y, antes, el de su esposo. Así, el famoso pliego de condiciones de la derecha que Kirchner rechazó cuando asumió en 2003, regresa hoy disfrazado con frases ampulosas como “conciliación nacional”, "desmontar la crispación” y otras mistificaciones que no alcanzan a ocultar que lo que se quiere es la capitulación y vuelta atrás en todo lo alcanzado hasta el presente en materia de soberanía política y económica, redistribución del ingreso y valoración del trabajo y la producción como motor del desarrollo nacional. Varios dirigentes políticos, marionetas que abrevan en los editoriales de los diarios del monopolio , repiten esas falacias y casi sin disimulo lo enuncian como condición para apoyar a la Presidenta, a quien se esfuerzan por presentar en una situación de fragilidad, como si algun peligro amenazase su mandato democrático. “Caranchos”, los llamó Cristina.

Pero tal manipulación canallesca no alcanza a esconder la centralidad política del apoyo popular, que las movilizaciones de estos días han puesto en primer plano. La comprensión y la tangibilidad de las políticas que disminuyeron la pobreza extrema, como la asignación universal por hijo y las que mejoraron sustancialmente el ingreso de los jubilados, que permitieron crecer sostenidamente los salarios y mejorar las condiciones de trabajo, ya son derechos adquiridos que serán defendidos como tales y que ningún pacto o coalición de la derecha económica y política podrá abolir. Por el contrario, la fortaleza de la Presidenta radica no solamente en su potente personalidad y empuje cívico sino básicamente en esas políticas, que son la piedra angular de la gobernabilidad democrática junto con otras decisiones, como la erradicación de la represión a la protesta social, herramienta violenta de la que no prescindió ninguno de los gobiernos que sucedieron a la última dictadura militar.

Si la derecha cree o pretende hacer creer que con la ausencia física de Néstor Kirchner ha de cesar el impulso renovador de la política, la economía y la sociedad, desplegado primero por Kirchner y ahora con Cristina, ignora que el legado del ex presidente no es pasado sino presente vivo, asumido en los corazones y los cuerpos de millones de hombres, mujeres y niños a los que se les devolvió una dignidad que les fuera arrebatada, precisamente, por la misma amalgama de intereses que acecha a la Presidenta.

Es obvio que el deceso de Kirchner deja un vacío enorme pero también plantea el desafío de perfeccionar el rumbo con proyectos cada vez más transformadores, como la participación de los trabajadores en las ganancias empresarias, el mejoramiento de la legislación laboral, la aplicación definitiva de la ley de medios, la sanción de normas tributarias mas progresivas y un sistema financiero que abandone la especulación y esté al servicio del desarrollo productivo. Ese modelo es el mandato de Kirchner y el destino de la nación.

*Dirigente socialista. Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobienro nacional.



jueves, 28 de octubre de 2010

MARIANO Y NESTOR

Una Semana y Una Lección. De Mariano a Néstor

Por Aníbal Cipollina*

El 20 de octubre de 2010 moría Mariano Ferreyra a los 23 años y una semana después Néstor Kirchner a los 60. Las diferencias entre ellos, lo que fueron en vida y sus muertes, son muchas y hasta podría decir que exageradas.

Mariano era militante del Partido Obrero, organización identificada con el trotskismo. Néstor provenía de una larga militancia en la tradición peronista. Los dos hacían política desde muy jóvenes pero, en su corta vida, Mariano no alcanzó a ser Presidente de la Nación, ni gobernador de ninguna provincia, ni siquiera intendente como sí pudo serlo Néstor. Éste sí vivió los años de la última dictadura cuando Mariano ni siquiera había nacido.

Los dos en cambio atravesaron la otra década de derrota cultural, la de los 90. Uno como pibe entrando al mundo y a la militancia política cuando no estaba de moda, y otro como gobernador de Santa Cruz, cargo en el que no se privó de alguna que otra claudicación neoliberal. En el preciso momento de su muerte Mariano no era diputado nacional y Néstor sí. De él justamente se hablaba como un casi seguro candidato a Presidente con buenas posibilidades de acceder a su segundo mandato, mientras que Mariano estaba haciendo el CBC, por lo que tengo entendido, de la carrera de Historia.

Al fin y al cabo cabe mencionar “la” gran diferencia final. Mariano murió por la bala de una patota que se clavó en su pecho, no importa si disparada por un burócrata sindical o un barrabrava o cualquier otra variante de hijo de puta de esos que andan por ahí, traicionando a la clase de la que salieron. Es lo mismo. Es la impunidad en que algunos se sienten tan confiados la que lo mató a Mariano. La impunidad del matador y la del asesino intelectual que la garantiza.

Néstor, en cambio, se fue de madrugada, como dicen algunos “en su ley”. Militando, casi. Su corazón, clavado también en el pecho, dejó de funcionar después de haberle dado unos cuantos tirones de oreja que él, por sus convicciones o simple terquedad, no quiso escuchar. Una similitud. Los dos se murieron antes de tiempo, da la sensación. Si es que existe un tiempo para morirse.

Los que me conocen saben que no soy una persona mística. No creo en Dios. Tampoco en que haya una vida después de nuestras muertes. Pero me gusta jugar con la fantasía de una imaginaria revancha que daría una resurrección posible. De una última oportunidad para ponerle, ya muertos, sello y firma a nuestras vidas. Así lo pensé a Néstor ayer, subiendo entre nubes a su morada definitiva. Lo imaginé cruzándose con otra gente que, esperando como él su ingreso a la paz eterna, lo miraba con asombro.

Pude también haberlo imaginado siendo recibido por Perón y Evita, por el “Che”, que se yo… por San Martín o Bolívar. Una recepción triunfal. Un final épico. Claro que pude haber hecho eso, colocándolo así en el panteón de los grandes íconos populares y de los próceres patriotas. Pero de eso, estoy seguro que ya se va a encargar la historia. Yo prefiero imaginarlo llegando con mocasines y el saco desabrochado, cruzándose con otro recién llegado: con Mariano. Lo imagino sentándose a su lado para decirle: “¿Viste pibe cómo es la cosa? Los mismos que se alegraron con tu muerte, ayer estaban festejando la mía. Locos de contentos”.

Ahí fue cuando se me ocurrió pensar que, de esa forma, ayer el odio se cagó en nuestras diferencias. Ayer el odio igualó a Mariano y a Néstor de un plumazo y, con ellos, nos igualó a todos para salir después, como antes o como siempre, exultante a celebrar la muerte. Ellos no lo saben pero acaban de darnos una magnífica lección. Está en nosotros, en los que quedamos, tomar apuntes o no hacerlo. Mariano, Néstor y tantos otros antes que ellos, igualados por ese mismo odio, ya nos dieron suficiente. Su vida. Ni más ni menos.

*ex secretario General de la Juventud Socialista, prov. de Buenos Aires.

COMUNICADO DE UNIDAD SOCIALISTA

Con todo dolor pero con toda firmeza

La "UNIDAD SOCIALISTA" de la C. A. B.A., ante el fallecimiento del Dr. Nèstor Kirchner, expresa su hondo dolor, que comparte con el conjunto del pueblo de la Naciòn.

La profundidad del proceso de cambio que el ex - Presidente puso en marcha ha significado un avance sustantivo e inèdito para toda la Argentina y en particular para los sectores màs desvalidos de su poblaciòn.

El transcurso del tiempo y de los acontontecimientos permitirà visualizar en su justa medida que la transformaciòn producida va mucho màs lejos y es mucho màs positiva que lo que hoy se nos permite percibir.

Esta "Unidad Socialista" de la C. A. B. A. compromete en forma absoluta la continuidad de su apoyo a ese camino de desarrollo y justicia en la persona de la Sra. Presidente de la Naciòn, Dra. Cristina Fernàndez.

Finalmente, desde lo esencialmente humano, nuestra fraterna solidaridad para con su familia.

Alejandro Rofman, Juan C. Fernàndez Alonso, Silvia Vilanova, Lelia Reta, Jorge Baletto, Andrès Imperioso, Angel Gutman, Juan Montenero, Pablo Menvielle, Denise Rosenfeld, Rodrigo Borges... siguen las firmas.

LUTO EN ARGENTINA

Néstor Kirchner, el presidente transgresor y progresista que cambió a Argentina

Por Oscar González* / La Jornada de México

Mientras 60 mil agentes del gobierno recorrían todos los rincones de Argentina recabando los datos para elaborar el nuevo censo nacional, para diseñar las políticas públicas, el líder de este proceso progresista, Néstor Kirchner, moría ayer en su residencia de El Calafate, un idílico rincón de la Patagonia que él y su esposa, la presidenta Cristina Fernández, llamaron nuestro lugar en el mundo”.

El frágil corazón de Néstor Carlos Kirchner no se detuvo en el sosiego del retiro, sino en el ojo del vendaval político argentino, en momentos en que el establishment financiero y mediático, actuando como verdadero estado mayor de la oposición política, hostiga hasta el paroxismo al gobierno que hoy encabeza su esposa y compañera de siempre.

El último discurso de Kirchner, la semana pasada en un remoto pueblo de la vasta pampa llamado Lamadrid, se contrapuso con las afirmaciones insidiosas de los medios, que inventaron el mito de un hombre usualmente crispado y ganado por la ira: su arenga postrera fue un llamado a la convivencia democrática, con invocaciones al amor y la concordia. Premonitorio, aquel discurso concluyó con una mención que, evocada hoy, impresiona: parafraseando, sin mencionar a Salvador Allende, convocó a “recorrer juntos las alamedas de la patria”.

Arribado al gobierno con un módico respaldo, tras la crisis que hizo descender a Argentina al infierno de la recesión más grave de su historia y las sucesivas defecciones de los presidentes Fernando de la Rúa, primero, y Eduardo Duhalde, después, Kirchner sorprendió inmediatamente por el giro progresista que impuso a su gestión, que incluyó la renovación de la desprestigiada Corte Suprema, la anulación del perdón a los responsables del terrorismo de Estado, la restauración de la legislación laboral y la recuperación de la soberanía económica del país, desatando todos los lazos de sumisión con el Fondo Monetario Internacional y demás organismos financieros mundiales.

Aunque la radicalidad de sus medidas no produjo una reacción inmediata de la derecha, sumida en la estupefacción y el descrédito público, ésta sí se manifestó beligerantemente al asumir Cristina la continuidad del proceso de cambios, en 2007. Vapuleado por los medios hegemónicos por su rol de supuesto manipulador político desde las sombras, Kirchner no dejó la acción ni un minuto y se convirtió en el organizador de la resistencia al embate reaccionario iniciado en junio de 2008, cuando la gran burguesía agraria se negó a distribuir impositivamente sus rentas extraordinarias, logrando el apoyo de la vasta clase media, confundida por el discurso amañado de los monopolios de la comunicación.
Tras ese traumático episodio, que operó como verdadero parteaguas y desató una inusitada ofensiva de medidas reformistas de la presidenta –restatización de la aerolínea de bandera, recuperación del sistema previsional, asignación universal por hijo y sanción del matrimonio igualitario, entre otras–, Kirchner redobló su actividad política.

Ajeno a las interesadas demandas del poder hegemónico que lo urgía a apartarse de la vida pública, el ex presidente no sólo desatendió ese reclamo, sino que intensificó su impetuosa actividad, aceptando la presidencia del partido peronista, convertido en columna vertebral del apoyo al gobierno; una banca en la Cámara de Diputados y, además, la secretaría general de la Unasur. En ese último carácter, fue protagonista principal de impactantes episodios, como la negociación con la guerrilla colombiana para el rescate de los secuestrados en la selva, los conflictos entre Bogotá y Quito, y entre Caracas y Bogotá, el terremoto en Haití y, últimamente, la articulación de la resistencia continental al golpe contra el presidente Rafael Correa.

Obsesionado porque la política de redistribución no se limite al ingreso, su último embate fue para que ésta incluya también los bienes simbólicos. Así, su acción fue esencial en la sanción de la ley de democratización de la comunicación audiovisual, que los grupos mediáticos concentrados vienen resistiendo desde entonces, apelando a todo tipo de ardides judiciales.

Si hay que enunciar en un párrafo su mensaje póstumo, podemos recordar las palabras que dijera hace muy poco, en una actividad del Foro Social Mundial que sesionó en Buenos Aires. Allí convocó, para el pasmo de alguno, “a dejar de ser políticamente correcto, a ser transgresores y a exigir del gobierno cada vez más”.

La desaparición de Kirchner, cuya revalorización como el más progresista de los presidentes argentinos del último medio siglo probablemente no tardará en generalizarse, abre una etapa de natural incertidumbre. Sin embargo, la firme personalidad de la presidenta Cristina Fernández, su entereza cívica, su trayectoria y perfil político, y el hecho de que las medidas de gobierno más avanzadas fueron tomadas precisamente durante su mandato, permiten alentar la esperanza cierta de que el proceso de reformas progresistas que vive Argentina seguirá adelante y las pretensiones de restauración conservadora no pasarán.

* Dirigente socialista argentino, secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete de Ministros.

HOMENAJE A NÉSTOR KIRCHNER

Jorge Rivas, entrevistado por Ernesto Tenembaum

ELLOS TIENEN UN PLAN, ¡Y QUÉ PLAN!

La Marcha de la Oposición - Ignacio Copani

TN - Asunción de Jorge Rivas como diputado

AMÉRICA 24 - Rivas jura como diputado

C5N - Rivas jura como diputado

TELENOCHE - Informe sobre la recuperción de Jorge Rivas

Jorge Rivas - Documental sobre su rehabilitación - Gentileza de HadaSoft

OSCAR GONZÁLEZ EN LA CUMBRE DE LÍDERES PROGRESISTAS JUNTO A CFK- Canal 7

OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA INTERNACIONAL - Telesur 12/08

EL SOCIALISTA OSCAR GONZÁLEZ OPINA SOBRE LA REESTATIZACIÓN DE LAS JUBILACIONES

Canal 13 - Gustavo Silvestre califica de "vergüenza" el intervencionismo de Giustiniani