La posición de Hermes Binner no coincide con el Partido Socialista.
El gobernador Hermes Binner avaló ayer la reforma política que impulsa el gobierno, aunque anunció que no asistirá al acto de presentación del proyecto que convocó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La posición del mandatario socialista choca con lo expresado por el partido, que rechazó abiertamente la iniciativa oficial y tampoco concurrirá a la Casa Rosada.
La ausencia de Binner en el acto también se diferencia de la posición que adoptó el partido. Dijo que no asistirá por problemas de agenda, mientras que las autoridades y los legisladores socialistas actuaron conjuntamente con la oposición y decidieron no ir por no estar de acuerdo con el proyecto, o al menos con la forma en que el kirchnerismo quiere tratarlo en el Congreso (ver aparte).
Este episodio acentúa las diferencias entre la conducción del partido, referenciado en el senador Rubén Giustiniani, y el gobernador Binner, a quien le cuesta desmarcarse de los proyectos que encara el gobierno.
El ejemplo mas fiel de esta disputa se dio en la ley de medios. Los diputados, que votaron a favor, siguieron el razonamiento de Binner y le dejaron poco margen de independencia a Giustiniani en el Senado, quien también terminó votando a favor de la normas sobre medios audiovisuales.
"Tuvimos la invitación de la Presidencia, pero no podemos ir porque tenemos actividades comprometidas en Santa Fe", argumentó Binner en diálogo con una radio porteña. Pero seguidamente dejó en claro que su ausencia no refleja una posición de rechazo a la reforma política, o al capítulo que habla de las internas abiertas.
Las primarias abiertas y simultáneas "es muy buen sistema. Realmente, nuestra experiencia en cuanto a la ley electoral en Santa Fe es muy buena", razonó el gobernador.
"Creemos que es una forma que obliga a los partidos políticos a exponer sus candidatos y que sea la primera votación, esta especie de internas abiertas, una forma de seleccionar los candidatos en las listas de los distintos partidos o frentes", sostuvo.
El gobernador Hermes Binner avaló ayer la reforma política que impulsa el gobierno, aunque anunció que no asistirá al acto de presentación del proyecto que convocó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La posición del mandatario socialista choca con lo expresado por el partido, que rechazó abiertamente la iniciativa oficial y tampoco concurrirá a la Casa Rosada.
La ausencia de Binner en el acto también se diferencia de la posición que adoptó el partido. Dijo que no asistirá por problemas de agenda, mientras que las autoridades y los legisladores socialistas actuaron conjuntamente con la oposición y decidieron no ir por no estar de acuerdo con el proyecto, o al menos con la forma en que el kirchnerismo quiere tratarlo en el Congreso (ver aparte).
Este episodio acentúa las diferencias entre la conducción del partido, referenciado en el senador Rubén Giustiniani, y el gobernador Binner, a quien le cuesta desmarcarse de los proyectos que encara el gobierno.
El ejemplo mas fiel de esta disputa se dio en la ley de medios. Los diputados, que votaron a favor, siguieron el razonamiento de Binner y le dejaron poco margen de independencia a Giustiniani en el Senado, quien también terminó votando a favor de la normas sobre medios audiovisuales.
"Tuvimos la invitación de la Presidencia, pero no podemos ir porque tenemos actividades comprometidas en Santa Fe", argumentó Binner en diálogo con una radio porteña. Pero seguidamente dejó en claro que su ausencia no refleja una posición de rechazo a la reforma política, o al capítulo que habla de las internas abiertas.
Las primarias abiertas y simultáneas "es muy buen sistema. Realmente, nuestra experiencia en cuanto a la ley electoral en Santa Fe es muy buena", razonó el gobernador.
"Creemos que es una forma que obliga a los partidos políticos a exponer sus candidatos y que sea la primera votación, esta especie de internas abiertas, una forma de seleccionar los candidatos en las listas de los distintos partidos o frentes", sostuvo.