martes, 24 de noviembre de 2009

ENTREVISTA A ARIEL BASTEIRO

“Hoy el poder no utiliza a las fuerzas armadas, prefiere a los medios”

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Escrito por Facundo Alé

Sergio Ariel Basteiro tiene 49 años, es diputado nacional y Presidente del bloque Encuentro Popular y Social (EPyS), una fuerza de centroizquierda que comparte junto a Victoria Donda, Vilma Ibarra, Cecilia Merchán y Jorge Rivas, todos con mandato hasta 2011. Es secretario adjunto del PS bonaerense, fue director de Aerolíneas Argentinas en representación del Estado en 2007 y es miembro fundador de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

- ¿Cuál es la posición del Encuentro Popular y Social?

- Nosotros accedimos a la Cámara de Diputados dentro de la lista del Frente Para la Victoria mediante una alianza entre el Partido Justicialista y el socialismo. Conformamos un espacio de centroizquierda. Nuestra posición es de apoyo crítico al Gobierno nacional, de autonomía, porque provenimos de otra estructura política. Es que mientras que el bloque oficialista era eminentemente peronista y el de la concertación era radical, EPyS unificó a aquellos que no veníamos de esas dos grandes estructuras convirtiéndolo en la tercera pata de centroizquierda de este proceso político que se vive desde 2003.

- ¿Cómo quedará conformado el bloque después del recambio legislativo del 10 de diciembre?

- Hoy en día en nuestro espacio se debate de qué manera continuaremos trabajando hacia el futuro. La idea es que los integrantes que actualmente estamos dentro de la Cámara y aquellos que provenimos de la centroizquierda y del progresismo de izquierda tratemos de unificarnos en una sola estructura. Para esto estamos conversando con referentes como Martín Sabbatella, Carlos Heller y otros que están sumándose en este momento a la Cámara o que se están desprendiendo de sus bloques originales para conformar otro que tiene que ser numeroso y que desde ese apoyo crítico y esa autonomía debe acompañar las cosas que estén bien y criticar y objetar aquellas con las que no concuerde.

- ¿Por qué a la izquierda le cuesta tanto unificarse?

- Quizá se deba a una cuestión de concepción y de cultura de aquellos que provenimos de la izquierda en intensificar el debate priorizando las diferencias a los acuerdos, aún así no me parece que tengamos mayor o menor responsabilidad que otras fuerzas políticas con respecto a por qué no hay una unificación. Lo que nos une o nos divide son las ideas. Es mucho más sencillo cuando lo que te acercan son intereses, y no tan sólo políticos o ideológicos, sino otros como querer llegar al poder, eso suele dejar de lado las diferencias y los matices. Aún así hay experiencias de sectores de centroizquierda que se unificaron y construyeron un proyecto. Creo que el proceso más importante fue el del Frepaso en la década del '90, que hoy está un tanto diluido pero que unificó un espacio muy importante.

- Pero esos proyectos no se pudieron sostener…

- Es verdad, pero creo que de la experiencia que se obtiene de los procesos históricos se crean enseñanzas que permiten no volver a cometer los mismos errores y poder sumar y hacer crecer un verdadero proyecto de centroizquierda que en parte modifique el debate político que hay hoy en nuestro país.

- ¿No cree que esa tendencia de privilegiar las diferencias a las semejanzas conspira contra, por ejemplo, generar un candidato fuerte en 2011?

- Sin duda. Creo que lamentablemente la fórmula en que se hizo política en la Argentina fue la de los fuertes liderazgos. Todas las fuerzas políticas importantes se dieron a partir de la figura de ciertos personajes: caso de Yrigoyen, Perón, Frondizi, y viniendo más recientemente la construcción del Frepaso estuvo acompañada de una figura emblemática como Chacho Álvarez y en una primera etapa del ARI con la propia postura y figura de Carrió. Mal que mal, aunque a muchos no les guste, el primer gobierno de Kirchner estuvo asentado a partir de aciertos o de haber sabido interpretar la demanda de la sociedad. Es decir que lamentablemente para que una fuerza de centroizquierda pueda traspasar ese piso o ese techo que a veces impone la propia realidad debería encontrar la referencia personal que pueda responder a la demanda colectiva.

- ¿Y qué hay de Hermes Binner?

- Es un personaje que tiene muchas posibilidades o junta muchas actitudes para poder avanzar hacia una candidatura, depende sobre todo de que él quiera hacerlo.

- ¿Qué opinás de Julio Cobos para 2011?

- Cobos no cuenta con una larga historia de militancia y compromiso dentro de la UCR. Fue uno de los cinco gobernadores radicales que acompañaron al unísono el proyecto que llevó adelante Kirchner, de los cuales él era el único que no tenía reelección en su provincia, lo cual seguramente ayudó a que terminase siendo el referente radical que se buscaba desde la Concertación Plural, y llegó a ese lugar en gran parte sostenido por esas suertes o situaciones del destino. Es un oportunista, una persona que sabe manejar los tiempos. No creo que sea alguien que mediante su pensamiento, su compromiso, su fuerza y su discurso pueda atraer a grandes masas. Pienso que es un buen surfista.

- ¿La Concertación Plural, esa alianza entre peronistas y radicales, fracasó?

- Es un proyecto que hoy en sí mismo se desvaneció. Yo, sin embargo, pienso que siempre hay que potenciar y buscar una actitud frentista, porque la crisis económica y social que vive nuestro país no la puede solucionar un solo partido ni una sola estructura. La resolverá el compromiso y la voluntad unificada de muchos, por esta razón creo que debería continuarse con ese proceso. Si el PJ cree que reivindicando la imagen de Perón, de Evita o el escudo peronista alcanzará para atraer a grandes masas de la población, seguramente se estará perdiendo de otro sector. Lo que hay que hacer es una conformación plural, abierta, democrática y revolucionaria.

- ¿Como miembro de uno de los denominados partidos pequeños, ¿qué opina de la reforma política que impulsa el gobierno de Cristina Fernández?

- Es una reforma necesaria e imprescindible. La crisis del 2001 trajo como consecuencia una multiplicidad de escrituras y partidos políticos que desvirtuó la posibilidad de que la sociedad tenga claridad a la hora de delegar en una estructura política su forma y su parecer acerca de cómo debe ser gobernado el país. Cuando se plantea que hay 700 partidos y alrededor de 50 de ellos son nacionales, es cierto que, comparándolo con cualquier otro lugar del mundo, se trata de un número demasiado abarcativo y extenso, lo cual denota que no representa la realidad concreta y específica que después se conoce y se ve en la calle. Quizá con un porcentaje mínimo de esos partidos nacionales alcanzaría para dar respuestas a la demanda social. Es cierto que hay muchos sellos de goma que funcionan como Pymes electorales para que dos o tres vivos tengan ingresos anuales a partir de vender, alquilar o cobrar por los votos que un candidato saque a partir de utilizar esa personería. Y eso sí se tiene que terminar.

Con lo que no concuerdo es que para acabar con ese objetivo se trace una línea donde solamente algunos puedan quedar con vigencia y posibilidades de permanencia en el tiempo, por los pisos que se ponen a los porcentajes electorales para una elección primaria o nacional y para la propia ficha de afiliación de un partido. De esta manera se ocasionaría la desaparición de espacios pequeños, que también son estructuras políticas.

También existen estructuras emergentes que nacieron a partir de la realidad que se vive en el país, donde la crisis política hizo que aparezcan demandas y respuestas a esa crisis con estructuras como el Partido Verde (ecologista) que pelean por cuestiones puntuales y no tienen intención de ser representantes de una mayoría o tener un presidente, sino que pretenden instalarse en una Legislatura para reclamar por una ley específica. A esos sí hay que darles posibilidades y flexibilizar todas las condiciones que impone este nuevo proyecto de ley para dar diversidad y posibilidades de pluralidad a la sociedad para que elija en su momento.

- ¿Es correcto hablar de la “máquina de impedir” para referirse a algunos sectores de la oposición?

- Está en la actitud de cada uno el querer ayudar a mejorar o pararse en una posición de oposición. Hay quienes aún sabiendo que podrían lograrse sus objetivos prefieren oponerse desde el vamos por una estrategia política. Hay otros que plantean una cuestión y cuando se accede a eso aparecen con otra demanda.

- Al oficialismo también se lo acusa de intransigente.

- La resolución 125 tuvo más de 35 cambios; la ley de medios audiovisuales sufrió más de 200 modificaciones desde el inicio del proyecto original en marzo, pero una vez que entró en la Cámara tuvo no menos de 40 más; la de movilidad jubilatoria tuvo 7 u 8; la estatización de los fondos y pensiones jubilatorios sufrió al menos 25. Es mentira ese discurso que se trata de imponer desde algunos sectores de la oposición sobre que el Parlamento es una escribanía del Gobierno o que los proyectos son sólo del Ejecutivo. Normalmente las leyes que terminan concretándose tuvieron tantas modificaciones que no pueden atribuirse a un Congreso o a un Ejecutivo, sino que son de la discusión que se está dando en la sociedad.

- Algún sector de la oposición critica que se utilice dinero de los fondos y pensiones jubilatorios para la asignación por hijo. ¿No creés que si el dinero hubiera salido de gravámenes a la renta financiera la oposición también hubiera objetado por una posible inseguridad jurídica o algún otro argumento?

- Totalmente de acuerdo. Con esa actitud se busca sacar provecho de todos los temas, de todas las posiciones y de todos los proyectos que pueda tener el gobierno si no tienen en el aval de ellos, aunque se acuerden en el Parlamento. Es curioso y lamentable que siempre tengan motivos para oponerse por más que la ley sea buena y necesaria, sobre todo cuando se tocan intereses de los poderosos.

- ¿Ahí se explica parte del ensañamiento que está sufriendo este gobierno?

- Posiblemente. Este gobierno se enfrentó a ciertos sectores de poder, lo cual hizo que la oposición adquiriera una actitud más enérgica en su rechazo. También por eso desde la centroizquierda solemos apoyar las iniciativas cuando lo que provoca es el enfrentamiento con ciertos sectores del establishment, de los medios comunicación, de la banca o de empresas privadas.

- ¿Por qué este gobierno encuentra tanta oposición por parte de la prensa?

- Como recién dije, a este gobierno no se le puede negar que como nunca se ha enfrentado a sectores que parecía imposible enfrentar. Siempre se decía que nadie soportaba tres o cuatro tapas de Clarín en contra, y este Gobierno viene acumulándolas hace varios meses y sin embargo logrando y provocando la construcción de un poder propio que hizo que hoy esas tapas perdiesen legitimidad en gran parte de la sociedad, lo cual se demuestra en la baja de las ventas, porque hasta el menos avispado se da cuenta que hay intencionalidad en la información que sacan los diarios más importantes. Este gobierno tuvo, como ningún otro, un nivel de oposición muy fuerte a su gestión por parte de la prensa. Hoy dentro de la política argentina y mundial la oposición más fuerte son los medios de comunicación. Hoy el poder no utiliza a las fuerzas armadas, sino que prefiere esa nueva herramienta que son los medios, convirtiéndose en el arma del enemigo para tratar de frenar los avances que pueda hacer un gobierno.

(Política Argentina www.politicargentina.com)

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